Envueltos de mazorca colombianos

Envueltos de mazorca colombianos
Receta de envueltos de mazorca colombianos

Los envueltos de mazorca colombianos son una de las preparaciones más tradicionales de la gastronomía de Colombia. Elaborados con maíz tierno —también conocido como choclo en algunos países—, destacan por su textura suave, húmeda y naturalmente dulce. La masa se obtiene moliendo los granos frescos, ya sea en un molino o con una licuadora, y después se envuelve en las propias hojas de la mazorca para cocinarla al vapor. El resultado son unos envueltos aromáticos y esponjosos, perfectos para disfrutar en el desayuno, la merienda o como acompañamiento de diferentes platos típicos.

Aunque la receta tradicional puede prepararse únicamente con la masa de maíz, en muchas regiones también se enriquece con queso o con un relleno de queso y bocadillo, una combinación muy apreciada por su equilibrio entre lo dulce y lo salado. En esta receta encontrarás la versión más auténtica, con todos los consejos necesarios para conseguir unos envueltos tiernos, jugosos y llenos del sabor casero que ha pasado de generación en generación en los hogares colombianos.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 40 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora
  • Tiempo total: 1 hora y 40 minutos
  • Raciones: 10-12 envueltos
  • Categoría: Desayuno
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 340 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 8 mazorcas tiernas grandes (aprox. 2 kg)
  • 250 g de queso campesino, doble crema o costeño suave
  • 60 g de mantequilla derretida
  • 3 cucharadas de azúcar (40-50 g)
  • 1 cucharadita de sal
  • 80-120 g de harina de maíz precocida amarilla (solo si es necesario)

Para el relleno (opcional)

  • 150-250 g de queso campesino, doble crema o costeño suave
  • 200-250 g de bocadillo de guayaba

Para envolver

  • Hojas de las mazorcas (ameros)
  • Pabilo o hilo de cocina

Como hacer envueltos de mazorca colombianos

  1. Preparar las hojas y el maíz: Retira con cuidado las hojas de las mazorcas procurando que permanezcan enteras, ya que se utilizarán para envolver los envueltos. Lávalas bien y déjalas en remojo en agua durante unos 20 minutos para que se vuelvan flexibles y no se rompan al doblarlas. Reserva también las tusas y algunas hojas sobrantes, ya que servirán como base para la cocción al vapor. A continuación, desgrana las mazorcas con un cuchillo, procurando retirar únicamente los granos sin cortar demasiada parte del olote, ya que esto ayuda a obtener una masa más suave y dulce.
  2. Moler el maíz y preparar la masa: Muele los granos de maíz en un molino tradicional o procésalos en varias tandas en una licuadora o procesador de alimentos, siempre sin añadir agua ni leche, ya que el propio maíz aporta toda la humedad necesaria. Coloca la masa obtenida en un recipiente amplio, ralla los 250 gramos de queso destinados a la masa e incorpóralos junto con la mantequilla derretida, el azúcar y la sal. Mezcla muy bien hasta obtener una preparación homogénea. Si el maíz estuviera especialmente jugoso y la mezcla resultara demasiado líquida para envolver, añade poco a poco la harina de maíz precocida, solo la cantidad necesaria para conseguir una consistencia espesa y cremosa que conserve su forma sin perder la humedad característica. Deja reposar la masa entre 20 y 30 minutos para que la harina termine de absorber el exceso de líquido.
  3. Formar los envueltos: Escurre las hojas de mazorca y coloca dos de ellas superpuestas formando una cruz. Distribuye en el centro unas tres o cuatro cucharadas de masa. Si deseas preparar la versión rellena, corta el queso en bastones y el bocadillo de guayaba en tiras, colócalos sobre la masa y cúbrelos con una pequeña cantidad adicional de la mezcla. También puedes preparar algunos envueltos sin relleno, ya que esta es una de las versiones más tradicionales. Dobla las hojas formando un paquete rectangular y átalo con pabilo sin apretar demasiado, ya que durante la cocción la masa aumentará ligeramente de volumen. Si alguna hoja es pequeña, utiliza dos o tres superpuestas para evitar que el relleno se salga.
  4. Cocinar los envueltos: Forma una cama con las tusas y las hojas sobrantes en el fondo de una olla grande o vaporera y añade agua solo hasta quedar por debajo de esta base, de modo que los envueltos se cocinen al vapor y no entren en contacto directo con el agua. Colócalos encima, tapa bien la olla y cocina durante 50 a 60 minutos, vigilando de vez en cuando el nivel del agua para añadir un poco más si fuera necesario y evitar que la olla se quede seca. Esta forma tradicional de cocción permite que los envueltos conserven todo el aroma del maíz y evita que absorban agua en exceso.
  5. Servir: Retira los envueltos de la olla y déjalos reposar unos cinco minutos antes de desenvolverlos para que la masa termine de asentarse. Sírvelos calientes, solos o acompañados de chocolate caliente, café colombiano o aguapanela. Si sobran, pueden conservarse en el refrigerador hasta tres días y recalentarse preferiblemente al vapor para mantener su textura original. También pueden congelarse una vez cocidos y calentarse directamente al vapor cuando se vayan a consumir.

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