Galletas de chuño
Las galletas de chuño son un dulce tradicional chileno con raíces en la cocina andina, donde el chuño, una papa deshidratada convertida en fécula, ha sido utilizado durante generaciones. Esta receta destaca por su textura suave, ligera y delicada, gracias al uso de almidón de papa, conocido como potato starch en Estados Unidos. Son unas galletas caseras fáciles de preparar, ideales para acompañar el café o té y disfrutar en cualquier momento del día.
Además de su delicioso sabor, estas galletas ofrecen beneficios para quienes buscan alternativas diferentes en la repostería, ya que pueden adaptarse con harina de arroz para una versión sin gluten y ajustarse reduciendo el azúcar o utilizando endulzantes. Su origen chileno y andino convierte a esta preparación en una opción especial dentro de la gastronomía tradicional, con ingredientes sencillos y saludables que puedes encontrar fácilmente.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 35 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 50 minutos
- Raciones: 30 galletas
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Chilena
- Calorías por ración: 182 kcal
Ingredientes
- 300 g de chuño (fécula de papa o potato starch)
- 150 g de harina de trigo sin polvos de hornear
- 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar flor (azúcar impalpable)
- 1 huevo grande a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional)
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 1 pizca de sal
Como hacer galletas de chuño
- Batir la mantequilla con el azúcar: Coloca la mantequilla a temperatura ambiente en un recipiente amplio y bátela junto con el azúcar flor hasta obtener una mezcla cremosa, suave y de color más claro. Es importante que la mantequilla esté blanda, pero no derretida, porque esto permite incorporar aire a la preparación y ayuda a conseguir la textura delicada, suave y ligeramente quebradiza que caracteriza a las galletas de chuño tradicionales chilenas.
- Incorporar el huevo y los aromas: Añade el huevo a temperatura ambiente a la mezcla de mantequilla y azúcar, y bate hasta integrarlo completamente. Luego agrega el extracto de vainilla y la ralladura de limón si deseas darle un aroma más tradicional. La ralladura de limón es una de las formas más utilizadas en las recetas caseras chilenas para perfumar estas galletas, aunque la vainilla también es una opción muy común que aporta un sabor suave y agradable sin opacar el sabor característico del chuño.
- Mezclar los ingredientes secos y formar la masa: En otro recipiente mezcla el chuño, la harina de trigo, los polvos de hornear y la pizca de sal. Tamiza todos los ingredientes secos para eliminar grumos y conseguir una masa más fina y uniforme. Incorpora poco a poco esta mezcla a la preparación de mantequilla, integrando suavemente hasta formar una masa blanda, homogénea y fácil de trabajar. La masa debe quedar suave y no pegarse demasiado en las manos; evita añadir harina extra en exceso, ya que esto puede hacer que las galletas queden duras y pierdan la textura característica del chuño, que debe ser delicada y deshacerse fácilmente al comerlas.
- Reposar la masa y formar las galletas: Cubre la masa y llévala al refrigerador durante unos 20 minutos para que tome firmeza y sea más fácil darle forma. Mientras la masa reposa, precalienta el horno a 180 °C. Toma porciones de masa del tamaño de una nuez, forma bolitas con las manos y colócalas sobre una bandeja cubierta con papel para hornear, dejando un pequeño espacio entre cada una. Puedes dejarlas en forma de bolita para obtener unas galletas más pequeñas y ligeramente más gruesas, o aplanarlas suavemente con las manos o con un tenedor para darles una forma más tradicional y obtener galletas más grandes y delgadas.
- Hornear las galletas de chuño: Lleva las galletas al horno precalentado y hornéalas durante 12 a 15 minutos a 180 °C, o hasta que los bordes comiencen a dorarse ligeramente. Las galletas de chuño no deben quedar muy tostadas, ya que su característica principal es tener una textura suave, ligera y quebradiza. Cuando estén listas, retira la bandeja del horno y deja reposar las galletas durante unos minutos antes de moverlas, porque recién horneadas son delicadas y pueden romperse con facilidad; después pásalas a una rejilla y deja que se enfríen completamente antes de servir.
- Servir y conservar las galletas: Sirve las galletas de chuño acompañadas de café, té o una bebida caliente como parte de una merienda tradicional. Una vez frías, guárdalas en un recipiente hermético para conservar su textura suave durante varios días. Estas galletas son ideales para preparar con anticipación, ya que mantienen su sabor tradicional y esa característica textura que se deshace en la boca gracias al uso del chuño como ingrediente principal.