Empanadas de cajeta

Empanadas de cajeta
Receta de empanadas de cajeta

Las empanadas de cajeta son uno de los postres más tradicionales de la repostería mexicana. Su irresistible combinación de una masa suave y ligeramente hojaldrada con un relleno cremoso de cajeta las convierte en una opción perfecta para el desayuno, la merienda o para acompañar una taza de leche o café. Esta receta se prepara con ingredientes sencillos como harina de trigo, manteca vegetal, azúcar y un ingrediente sorpresa que aporta una textura única: cola, aunque en algunas regiones también se utiliza cerveza clara. El resultado son unas empanadas doradas, aromáticas y con el auténtico sabor de las panaderías mexicanas.

Preparar empanadas de cajeta caseras es mucho más sencillo de lo que parece. Con esta receta tradicional aprenderás a elaborar una masa tierna, fácil de trabajar y un relleno cremoso que permanece en su interior durante el horneado. Además, encontrarás consejos para conseguir un acabado dorado, una textura perfecta y un postre mexicano ideal para compartir en reuniones familiares, celebraciones o cualquier ocasión en la que quieras disfrutar de un dulce clásico que nunca pasa de moda.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 1 hora y 5 minutos
  • Tiempo de cocinado: 25 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
  • Raciones: 16 empanadas
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 490 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 1 kg de harina de trigo de todo uso
  • 500 g de manteca vegetal
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 355 ml de refresco de cola (o cerveza clara)

Para el relleno

  • 600 g de cajeta de leche de cabra (preferiblemente espesa o para hornear)

Para el barniz

  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharada de agua

Para decorar

  • 100 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de canela molida

Como hacer empanadas de cajeta

  1. Preparar la masa: En un recipiente grande mezcla la harina de trigo, el azúcar y la sal hasta distribuirlos de manera uniforme. Agrega la manteca vegetal y trabaja la mezcla con las manos o con un cortador de masa hasta obtener una textura similar a arena húmeda, procurando que no queden trozos grandes de manteca. Incorpora poco a poco el refresco de cola o la cerveza clara mientras amasas hasta conseguir una masa suave, flexible y que no se pegue a las manos. Es posible que no necesites utilizar todo el líquido, ya que la cantidad puede variar según la absorción de la harina. Forma una bola con la masa, cúbrela y refrigérala durante 30 minutos para que sea más fácil extenderla y conserve mejor su forma al hornearse.
  2. Formar los discos de masa: Precalienta el horno a 180 °C. Divide la masa en porciones del mismo tamaño y forma bolitas de aproximadamente 55 a 60 g. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende cada porción con un rodillo hasta obtener discos de aproximadamente 12 a 14 cm de diámetro y unos 3 mm de grosor. También puedes utilizar una prensa para tortillas cubierta con plástico para obtener discos más uniformes. Evita agregar demasiada harina durante este proceso para que la masa conserve su textura suave.
  3. Rellenar y cerrar las empanadas: Coloca aproximadamente una cucharada de cajeta en el centro de cada disco, procurando dejar un borde libre para facilitar el sellado. Humedece ligeramente los bordes con un poco de agua, dobla la masa formando una media luna y presiona suavemente para eliminar el aire atrapado antes de sellarla completamente con los dedos y después con un tenedor. Si lo deseas, haz un pequeño orificio en la parte superior de cada empanada con un palillo para permitir la salida del vapor durante el horneado. Para reducir la posibilidad de que la cajeta se salga, coloca las empanadas ya armadas en el refrigerador durante 15 a 20 minutos antes de hornearlas.
  4. Barnizar y hornear: Mezcla la yema de huevo con la cucharada de agua hasta obtener un barniz homogéneo y pincela ligeramente la superficie de cada empanada. Colócalas sobre una charola cubierta con papel para hornear, dejando un poco de espacio entre ellas para que el calor circule correctamente. Hornea durante 18 a 25 minutos, o hasta que las empanadas estén ligeramente doradas y la base se encuentre completamente cocida. El tiempo puede variar según el horno, por lo que conviene vigilarlas durante los últimos minutos para evitar que se doren en exceso.
  5. Decorar y servir: Mientras las empanadas aún estén calientes, mezcla el azúcar con la canela molida y espolvoréalas o pásalas suavemente por la mezcla para cubrirlas de manera uniforme. El calor permitirá que el azúcar se adhiera mejor y forme el acabado tradicional. Déjalas reposar unos minutos antes de servir para que la cajeta se asiente y adquiera una consistencia más firme, evitando que se derrame al abrirlas. Si sobran empanadas, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 3 o 4 días, o congélalas antes de hornear durante un máximo de 3 meses para disfrutarlas recién horneadas cuando las necesites.

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