Atole de teja

Atole de teja
Receta de atole de teja

El atole de teja es una bebida tradicional mexicana con un profundo origen prehispánico que ha pasado de generación en generación. Su receta combina masa de maíz con semilla de girasol tostada, un ingrediente que le aporta un sabor suave, ligeramente tostado y una textura cremosa inconfundible. Con la llegada de los españoles se incorporó la canela, mientras que el piloncillo terminó de definir el sabor que hoy distingue a este atole. Aunque existen versiones con leche o chocolate, la preparación más tradicional conserva únicamente los ingredientes esenciales.

Esta receta es especialmente popular en Querétaro, donde suele disfrutarse durante los meses fríos, acompañado de tamales, pan dulce o como parte de las celebraciones decembrinas. Además de su delicioso sabor, la semilla de girasol aporta interesantes beneficios nutricionales gracias a su contenido de grasas saludables, vitamina E y minerales. Si buscas preparar un auténtico atole de teja casero, aquí encontrarás una versión tradicional, fácil de seguir y con todo el sabor de la cocina mexicana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 35 minutos
  • Tiempo total: 55 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Bebidas
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 245 kcal

Ingredientes

  • 2 litros de agua
  • 250 g de teja (semilla de girasol con cáscara)
  • 180 g de masa de maíz nixtamalizado
  • 150 g de piloncillo
  • 1 rama de canela (5 cm)
  • 3 hojas tiernas de naranjo (opcional)

Como hacer atole de teja

  1. Tostar la teja: Calienta un comal o una sartén a fuego medio-bajo y agrega la teja. Tuéstala durante 10 a 15 minutos, moviéndola constantemente para evitar que se queme. Sabrás que está lista cuando al abrir una semilla el interior tenga un color café claro y desprenda un aroma tostado. Este paso es fundamental, ya que de él depende el sabor característico del atole. Una vez lista, retírala del fuego y deja que se enfríe unos minutos antes de continuar.
  2. Preparar la infusión de piloncillo: Coloca el agua en una olla grande y añade el piloncillo previamente troceado para que se disuelva con mayor facilidad. Agrega la rama de canela y, si deseas preparar una versión tradicional de algunas comunidades de Oaxaca, incorpora también las hojas tiernas de naranjo. Cocina a fuego medio hasta que el piloncillo se haya disuelto por completo y el líquido comience a hervir suavemente. Si no consigues piloncillo, puedes sustituirlo por azúcar, aunque el sabor auténtico del atole de teja se obtiene con piloncillo.
  3. Licuar la teja: Coloca la teja tostada en la licuadora y añade aproximadamente 750 ml del líquido caliente de la olla. Licúa durante 3 a 4 minutos o hasta obtener una mezcla lo más fina posible. Cuela inmediatamente sobre la olla para retirar los restos de cáscara, presionando con una cuchara para aprovechar al máximo el sabor y los aceites naturales de las semillas. Desecha únicamente los residuos sólidos que queden en el colador.
  4. Incorporar la masa: Coloca la masa de maíz en un recipiente y mézclala con un poco de agua fría hasta obtener una preparación completamente lisa y sin grumos. Cuélala antes de incorporarla poco a poco a la olla mientras remueves constantemente con una cuchara de madera o un batidor. La masa de maíz nixtamalizado es la opción más tradicional porque aporta mejor sabor y una textura más cremosa, aunque si no la consigues puedes utilizar harina de maíz nixtamalizado preparada siguiendo las indicaciones del fabricante.
  5. Cocinar el atole: Cocina el atole a fuego medio-bajo durante 15 a 20 minutos, removiendo constantemente para evitar que la masa se adhiera al fondo de la olla y forme grumos. Conforme avance la cocción notarás que la bebida adquiere una consistencia espesa, suave y aterciopelada. Si el atole queda demasiado espeso, añade un poco de agua caliente hasta alcanzar la textura deseada; si queda muy ligero, continúa la cocción unos minutos más sin dejar de mover.
  6. Servir: Retira la rama de canela y las hojas de naranjo, si las utilizaste. Sirve el atole de teja bien caliente, ya que es cuando mejor se aprecia su aroma y su sabor tostado. Tradicionalmente se disfruta acompañado de pan dulce o tamales, aunque también puede servirse solo como desayuno o merienda. Es recomendable consumirlo recién preparado, pues al enfriarse continuará espesando de forma natural debido a la masa de maíz.

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