Mazamorra de chuño

Mazamorra de chuño
Receta de Mazamorra de chuño

La mazamorra de chuño es un tradicional postre de la gastronomía peruana que ha pasado de generación en generación, especialmente en la sierra central del país, donde suele prepararse durante las Fiestas Patronales de Huancayo y otras celebraciones. Elaborada con chuño blanco, un alimento ancestral obtenido mediante la deshidratación natural de la papa desde la época de los incas, esta receta destaca por su textura suave y su inconfundible sabor, realzado con chancaca, canela y clavos de olor. Su sencillez y autenticidad la convierten en uno de los dulces más representativos de la cocina andina.

Además de su delicioso sabor, la mazamorra de chuño también es apreciada por sus beneficios nutricionales. El chuño blanco conserva gran parte de las propiedades de la papa y aporta minerales como calcio y hierro, mientras que su almidón resistente puede favorecer la salud del estómago. Con esta receta tradicional aprenderás a preparar una mazamorra casera con la textura perfecta, utilizando ingredientes auténticos y un método sencillo que respeta la esencia de este clásico andino.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 24 horas
  • Tiempo de cocinado: 40 minutos
  • Tiempo total: 24 horas y 40 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Peruana
  • Calorías por ración: 245 kcal

Ingredientes

  • 250 g de chuño blanco entero (tunta)
  • 120 a 150 g de chancaca (½ tapa grande aproximadamente)
  • 40 a 80 g de azúcar rubia (opcional, al gusto)
  • 1 rama de canela
  • 4 clavos de olor
  • 1,5 litros de agua

Para espesar

  • 20 a 30 g de chuño en polvo
  • 100 ml de agua fría

Como hacer Mazamorra de chuño

  1. Hidrata el chuño: Coloca el chuño blanco en un recipiente con abundante agua y déjalo en remojo durante 12 a 24 horas. Este paso es fundamental para que recupere su textura y se cocine correctamente, por lo que no conviene acortar el tiempo de hidratación. Al día siguiente, lávalo varias veces frotándolo suavemente con las manos y cambia el agua hasta que salga completamente limpia. Una vez lavado, escúrrelo y troza cada pieza con las manos o en trozos pequeños antes de continuar con la receta.
  2. Prepara la base de la mazamorra: Vierte el agua en una olla grande y añade la rama de canela, los clavos de olor y la chancaca. Cocina a fuego medio hasta que la chancaca se derrita por completo y el líquido adquiera un color ámbar y un agradable aroma especiado. Si prefieres una mazamorra con un sabor más intenso, puedes dejar hervir las especias durante unos minutos antes de incorporar el resto de los ingredientes.
  3. Cocina el chuño: Agrega el chuño troceado a la olla y cocina a fuego medio durante 20 a 30 minutos, removiendo suavemente de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo. Si notas que el líquido se reduce demasiado durante la cocción, incorpora un poco más de agua caliente para mantener una consistencia adecuada. Cuando el chuño esté completamente tierno y ligeramente transparente, añade el azúcar rubia si decides utilizarla y mezcla hasta que se disuelva. Este ingrediente es opcional, ya que muchas versiones tradicionales se endulzan únicamente con la chancaca. Prueba la preparación y ajusta el dulzor según tu preferencia, pues la intensidad de la chancaca puede variar.
  4. Espesa la mazamorra: Disuelve el chuño en polvo en el agua fría hasta obtener una mezcla completamente homogénea y sin grumos. Incorpora esta mezcla lentamente a la olla mientras remueves constantemente con una cuchara de madera, procurando hacerlo desde el fondo y con movimientos suaves para evitar que los trozos de chuño se rompan. Si no consigues chuño en polvo, puedes sustituirlo por maicena, aunque la textura y el resultado final ya no serán los de la receta tradicional.
  5. Cocina hasta obtener la consistencia ideal: Cuando la preparación vuelva a hervir, cocina durante 3 a 5 minutos más sin dejar de remover suavemente. La mazamorra irá espesando poco a poco hasta adquirir una textura brillante, suave y ligeramente espesa, similar a una compota ligera. Si quedara demasiado espesa, añade un poco de agua caliente y mezcla hasta alcanzar la consistencia deseada. Antes de servir, retira la rama de canela y los clavos de olor.
  6. Sirve y disfruta: Sirve la mazamorra de chuño bien caliente, ya que es la forma tradicional de disfrutarla durante los días fríos de la sierra andina. También puede consumirse tibia si lo prefieres. Para un toque final, puedes espolvorear un poco de canela en polvo justo antes de llevarla a la mesa, aunque este paso es completamente opcional.

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