Sopa de arvejas venezolana
La sopa de arvejas es una de esas recetas venezolanas que evocan el sabor casero de la abuela y reconfortan en cualquier época del año. Preparada con arvejas partidas, esta sopa destaca por su textura cremosa y su delicioso toque ahumado, aportado tradicionalmente por jamón, tocineta o codillo. En Venezuela, las arvejas son una legumbre muy apreciada para elaborar sopas nutritivas, siendo las verdes las más utilizadas, aunque las amarillas también son una excelente alternativa. Combinadas con papa, zanahoria y un sofrito aromático, dan como resultado un plato sencillo y lleno de sabor.
Aunque las arvejas tienen su origen en la región mediterránea, llegaron a América durante la época colonial y se integraron rápidamente en la gastronomía local. Esta receta tradicional conserva la esencia de la cocina casera, con ingredientes fáciles de encontrar y una preparación sin complicaciones. El resultado es una sopa espesa, aromática y muy reconfortante, perfecta para disfrutar en familia. Además, mejora su sabor después de reposar unas horas, convirtiéndose en una opción ideal para preparar con antelación y saborear al día siguiente.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora y 5 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 25 minutos
- Raciones: 6-8 porciones
- Categoría: Sopas
- Tipo de cocina: Venezolana
- Calorías por ración: 395 kcal
Ingredientes
- 500 g de arvejas partidas
- 2 litros de agua
- 2 litros de caldo de pollo o de res (opcional, para un sabor más intenso)
- 150 g de tocineta ahumada, o 1 chuleta ahumada, o 1 trozo pequeño de codillo de cerdo ahumado
- 2 cucharadas de mantequilla o aceite
- 1 cebolla grande
- 4 dientes de ajo
- 2 tallos de apio
- 2 cebollines
- 4 a 6 ajíes dulces
- 2 zanahorias
- 2 papas medianas
- 2 hojas de laurel
- 10 tallos de cilantro
- 1 pizca de comino
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Para servir (opcional)
- Hojas de cilantro
- Cebollín picado
- Chicharrón crujiente
- Pan campesino, arepas o arroz blanco
Como hacer sopa de arvejas venezolana
- Preparar las arvejas: Lava las arvejas partidas bajo agua fría hasta que el agua salga limpia. Si dispones de tiempo, déjalas en remojo entre 2 y 8 horas para que se hidraten y reduzcan el tiempo de cocción, aunque este paso es opcional cuando las arvejas son de buena calidad. Escúrrelas y colócalas en una olla grande junto con el agua y, si lo deseas, el caldo. Agrega también las hojas de laurel y los tallos de cilantro enteros. Lleva a ebullición, retira la espuma que pueda formarse en la superficie y cocina a fuego medio durante unos 25 minutos mientras preparas el resto de los ingredientes.
- Preparar el sofrito: Mientras las arvejas se cocinan, pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Corta el apio, los cebollines y los ajíes dulces en trozos pequeños. En una sartén amplia derrite la mantequilla o calienta el aceite y cocina primero la tocineta, la chuleta ahumada o el codillo hasta que comiencen a dorarse y desprendan todo su sabor ahumado. Incorpora las verduras picadas y sofríelas durante 8 a 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas. Este sofrito es uno de los secretos del sabor tradicional de la sopa, por lo que conviene cocinarlo con calma y sin prisas.
- Incorporar las verduras: Añade el sofrito a la olla con las arvejas y mezcla bien. Pela las zanahorias y las papas, córtalas en cubos medianos e incorpóralas junto con el comino, un poco de pimienta y sal al gusto. Si utilizas ingredientes ahumados como tocineta, chuleta o codillo, añade la sal poco a poco, ya que aportan bastante sabor y salinidad durante la cocción.
- Cocinar la sopa: Cocina la sopa a fuego bajo durante 30 a 40 minutos más, con la olla parcialmente tapada, removiendo ocasionalmente para evitar que las arvejas se adhieran al fondo. El tiempo puede variar según la calidad y el tiempo de almacenamiento de las arvejas, por lo que es recomendable comprobar que estén completamente tiernas antes de finalizar la cocción. La sopa estará lista cuando las arvejas se hayan deshecho casi por completo y el caldo tenga una textura espesa y cremosa.
- Ajustar la textura y la sazón: Retira las hojas de laurel y los tallos de cilantro. Comprueba la consistencia de la sopa y, si prefieres una textura más cremosa, puedes triturar una parte de la preparación con una batidora de inmersión o aplastar algunas arvejas y verduras con una cuchara, dejando el resto entero para conservar una textura más tradicional. Corrige el punto de sal y pimienta antes de apagar el fuego.
- Servir y conservar: Sirve la sopa bien caliente y, si lo deseas, decórala con hojas de cilantro fresco, cebollín picado o un poco de chicharrón crujiente. Acompáñala con pan campesino, arepas o arroz blanco para disfrutar de una comida más completa. Como ocurre con muchos guisos tradicionales, esta sopa desarrolla un sabor aún más intenso al día siguiente. También es normal que espese considerablemente al enfriarse, por lo que al recalentarla basta con añadir un poco de agua o caldo, mezclar bien y ajustar nuevamente la sazón antes de servir.