Fricasé de pollo cubano
El fricasé de pollo cubano es uno de los grandes clásicos de la cocina casera de Cuba, un guiso reconfortante que destaca por la combinación de pollo tierno, una sabrosa salsa de tomate enriquecida con vino seco y el inconfundible aroma del ajo, el comino y el orégano. En esta receta tradicional, las papas se cocinan lentamente junto al pollo hasta absorber todos los sabores del guiso, mientras que las aceitunas aportan el característico toque salino que distingue este plato. Servido con arroz blanco, es una comida completa, económica y perfecta para compartir en familia.
Preparar un auténtico fricasé de pollo cubano es mucho más sencillo de lo que parece. El secreto está en marinar previamente el pollo con naranja agria, dorarlo para potenciar su sabor y cocinarlo lentamente junto con un sofrito tradicional hasta conseguir una carne jugosa que prácticamente se desprende del hueso. El resultado es un guiso lleno de sabor, ideal tanto para el día a día como para ocasiones especiales, que ha pasado de generación en generación y sigue ocupando un lugar privilegiado entre las recetas más queridas de la gastronomía cubana.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos (más entre 2 y 4 horas de marinado)
- Tiempo de cocinado: 55 minutos
- Tiempo total: 3 horas y 25 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Cubana
- Calorías por ración: 610 kcal
Ingredientes
Para el marinado
- 1,8 kg de pollo troceado (preferiblemente muslos y contramuslos con hueso)
- 120 ml de jugo de naranja agria (o 90 ml de zumo de naranja + 30 ml de zumo de lima)
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de orégano seco
Para el fricasé
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde mediano
- 4 dientes de ajo
- 180 ml de vino blanco seco (vino seco)
- 240 g de salsa de tomate
- 350 ml de agua o caldo de pollo
- 2 hojas de laurel
- 100 g de aceitunas verdes rellenas de pimiento
- 600 g de papas
- 1 cucharada de alcaparras (opcional)
- 100 g de guisantes (opcional)
- Sal y pimienta negra al gusto
Como hacer fricasé de pollo cubano
- Marinar el pollo: Coloca el pollo en un recipiente amplio y añade el jugo de naranja agria, la sal, la pimienta, el comino y el orégano. Mezcla muy bien para que todas las piezas queden completamente impregnadas con el adobo. Cubre el recipiente y deja marinar entre 2 y 4 horas en el refrigerador, aunque si dispones de tiempo es aún mejor dejarlo toda la noche para conseguir un sabor más intenso y una carne más jugosa. Si no encuentras naranja agria, una mezcla de zumo de naranja y lima ofrece un resultado muy parecido. Una vez terminado el marinado, retira el pollo, sécalo ligeramente con papel de cocina para que se dore correctamente y reserva el líquido del marinado para utilizarlo más adelante.
- Dorar el pollo: Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia o una olla de fondo grueso a fuego medio-alto. Dora el pollo por tandas durante unos 3 o 4 minutos por cada lado, evitando llenar demasiado la cazuela para que las piezas se sellen en lugar de cocerse. No es necesario cocinarlo por completo en este punto, ya que terminará de hacerse en la salsa. Una vez bien dorado, retíralo y resérvalo. Si utilizas pechuga de pollo, es recomendable que sea con hueso para que conserve mejor la jugosidad, aunque la receta resulta más tierna y sabrosa utilizando muslos y contramuslos.
- Preparar el sofrito: En la misma cazuela, aprovechando los jugos que ha dejado el pollo, incorpora la cebolla y el pimiento verde previamente picados en cubos pequeños. Sofríe durante unos 5 minutos hasta que comiencen a ablandarse. Añade entonces los dientes de ajo finamente picados y cocina apenas 30 segundos más, removiendo constantemente para evitar que se quemen. Incorpora el vino blanco seco y raspa el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para desprender todos los sabores caramelizados. Cocina un par de minutos hasta que el alcohol empiece a evaporarse.
- Preparar la salsa: Añade la salsa de tomate, el líquido reservado del marinado, el agua o el caldo de pollo, las hojas de laurel y las aceitunas. Si decides utilizarlas, incorpora también las alcaparras en este momento, ya que aportan un sabor más intenso y ligeramente salino muy apreciado en algunas versiones tradicionales, aunque conviene no excederse para que no dominen el conjunto. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes y lleva la salsa a un hervor suave.
- Cocinar el fricasé: Devuelve el pollo a la cazuela procurando que quede parcialmente cubierto por la salsa. Cuando vuelva a hervir, reduce el fuego a medio-bajo, tapa la olla y cocina durante unos 20 minutos, removiendo suavemente de vez en cuando para evitar que el fondo se pegue. Mientras tanto, pela las papas y córtalas en trozos medianos, procurando que sean de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. Añádelas a la cazuela y continúa la cocción durante otros 20 o 25 minutos, hasta que estén tiernas y el pollo completamente cocinado. Si observas que la salsa reduce demasiado durante este tiempo, añade un poco más de agua o caldo para mantener una consistencia ligeramente espesa pero abundante.
- Finalizar y servir: Si vas a utilizar guisantes, incorpóralos durante los últimos 5 minutos de cocción para que conserven su color y textura. Retira las hojas de laurel y prueba la salsa, ajustando la sal y la pimienta si fuera necesario. Si prefieres una salsa más concentrada, cocina el fricasé destapado durante unos minutos finales hasta que reduzca ligeramente. Sirve el fricasé de pollo cubano bien caliente acompañado de arroz blanco, que es su guarnición más tradicional, aunque también combina perfectamente con tostones o plátanos maduros fritos para disfrutar de una comida típicamente cubana.