Tarantela de manzana

Tarantela de manzana
Receta de tarantela de manzana

La tarantela de manzana es un postre tradicional muy popular en Argentina, elaborado con capas de pan, manzana y un delicado ligue similar al flan, todo cubierto por un brillante caramelo. Aunque su nombre recuerda a la famosa danza italiana, su origen más aceptado apunta a la influencia de los inmigrantes italianos que llegaron a Buenos Aires a comienzos del siglo XX, donde esta receta evolucionó hasta convertirse en un clásico argentino. Es una preparación fácil, económica y perfecta para aprovechar pan de molde y manzanas maduras, logrando un resultado cremoso, jugoso y lleno de sabor.

Nuestra receta de tarantela de manzana conserva la versión más tradicional, alternando capas de pan untado con mantequilla, manzanas y una mezcla de huevos, leche y crema que aporta una textura suave y delicada. Tras una cocción lenta al baño María y un reposo en refrigeración, el caramelo baña el pastel al desmoldarlo, ofreciendo un acabado irresistible. Servida sola o con crema batida o helado de vainilla, es un postre casero ideal para cualquier ocasión especial o para disfrutar en familia.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 35 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 30 minutos
  • Tiempo total: 14 horas y 5 minutos (incluyendo el reposo mínimo)
  • Raciones: 10
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 485 kcal

Ingredientes

Para el caramelo

  • 180-200 g de azúcar

Para la tarantela

  • 3 manzanas grandes (600-700 g)
  • 18-20 rebanadas de pan de molde o pan lactal
  • 80-100 g de mantequilla sin sal
  • 6 huevos grandes
  • 200 ml de crema de leche (nata para cocinar)
  • 300 ml de leche entera
  • 150 g de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón

Como hacer tarantela de manzana

  1. Preparar el caramelo: Coloca una sartén de fondo grueso a fuego medio y añade una pequeña parte del azúcar. Cuando comience a fundirse, incorpora el resto poco a poco, dejando que cada porción se derrita antes de agregar la siguiente. Mueve únicamente la sartén para distribuir el azúcar y evita remover constantemente con utensilios, ya que esto puede favorecer la cristalización. Cocina hasta obtener un caramelo de color ámbar dorado y viértelo inmediatamente sobre una budinera o molde rectangular de aproximadamente 23 × 13 cm, cubriendo tanto la base como las paredes con mucho cuidado, ya que alcanzará una temperatura muy elevada. No dejes que el caramelo tome un color demasiado oscuro porque desarrollará un sabor amargo. Reserva el molde hasta que el caramelo se enfríe y endurezca.
  2. Preparar los ingredientes: Precalienta el horno a 160 °C. Retira la corteza de las rebanadas de pan y unta una sola cara de cada una con la mantequilla a temperatura ambiente formando una capa uniforme. Lava las manzanas, retírales el corazón y córtalas en láminas muy finas con un cuchillo afilado o una mandolina para que se cocinen de manera uniforme. Puedes dejarles la piel si deseas una presentación más rústica o pelarlas si prefieres una textura completamente suave. La combinación de manzanas verdes y rojas aporta un equilibrio ideal entre dulzor y acidez, aunque también puedes utilizar únicamente una de las dos variedades.
  3. Preparar el ligue: Rompe los huevos en un recipiente amplio y bátelos suavemente solo hasta integrarlos. Añade el azúcar, la crema de leche, la leche, la esencia de vainilla y la ralladura de limón, mezclando hasta obtener una preparación homogénea. Evita batir en exceso para no incorporar demasiado aire, ya que esto puede producir burbujas y una textura menos cremosa después del horneado.
  4. Armar la tarantela: Coloca una primera capa de pan sobre el caramelo ya frío con la parte untada de mantequilla hacia abajo. Distribuye encima una capa uniforme de manzana y vierte una parte del ligue para humedecer completamente los ingredientes. Continúa alternando capas de pan, manzana y ligue hasta llenar el molde, procurando que el pan absorba parte del líquido antes de añadir la siguiente capa. Termina siempre con una capa de pan dejando la mantequilla hacia arriba. Presiona suavemente con una espátula o con las manos para compactar la preparación y vierte el resto del ligue hasta que todas las capas queden bien impregnadas. Si deseas una capa superior de manzana más abundante al desmoldar, puedes colocar una cantidad ligeramente mayor en la primera capa, ya que esa será la parte visible del postre.
  5. Cocinar al baño María: Cubre bien el molde con papel de aluminio para evitar que la superficie se reseque durante la cocción. Coloca la budinera dentro de una fuente profunda y añade agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde. Si utilizas una fuente de vidrio, procura que también esté caliente antes de añadir el agua para evitar cambios bruscos de temperatura. Hornea durante 85 a 95 minutos a 160 °C, hasta que el centro esté firme pero conserve un ligero movimiento al sacudir suavemente el molde. El tiempo puede variar ligeramente según el tamaño y la profundidad del recipiente.
  6. Enfriar y refrigerar: Retira la tarantela del horno y deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente sin retirar el papel de aluminio. Después cúbrela, si es necesario, y refrigérala durante al menos 12 horas, aunque lo más recomendable es dejarla reposar entre 18 y 24 horas. Este tiempo de reposo permite que el pan termine de absorber el ligue, que los sabores se integren por completo y que el caramelo recupere una textura líquida que facilitará el desmolde.
  7. Desmoldar y servir: Pasa una espátula fina o un cuchillo por todo el borde del molde para despegar la preparación. Coloca la base de la budinera durante 2 o 3 minutos sobre una fuente con agua muy caliente para que el caramelo se afloje y se desprenda con facilidad. Sitúa la fuente donde la servirás sobre el molde y voltéalo de una sola vez con un movimiento firme. Deja reposar unos segundos para que el caramelo termine de caer sobre la superficie antes de retirar el molde. Sirve la tarantela bien fría, sola o acompañada de crema chantillí, nata montada o una bola de helado de vainilla si deseas una presentación más especial.

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