Bayonesa de cabello de ángel
La bayonesa es un dulce clásico de la bollería española, conocido por sus dos capas de hojaldre crujiente y su generoso relleno de cabello de ángel. Este tradicional postre se encuentra todavía en algunas pastelerías y es perfecto para disfrutar en el desayuno, la merienda o acompañado de un café. Su elaboración es sencilla cuando utilizamos hojaldre preparado y cabello de ángel en conserva, aunque también podemos preparar ambos ingredientes en casa. El resultado debe ser una pieza dorada, ligera y crujiente, con el contraste de la confitura dulce y aromática en el interior.
Sobre el origen de la bayonesa, forma parte de la repostería tradicional española y la Real Academia Española recoge este nombre para definir el pastel de hojaldre relleno de cabello de ángel. Para prepararla en casa solo necesitamos montar las capas, añadir el relleno y llevarla al horno hasta conseguir un bonito color dorado. Después, dejamos enfriar y cortamos la bayonesa en porciones rectangulares o cuadradas.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 15-20 minutos
- Tiempo total: 35 minutos
- Raciones: 8-12 porciones
- Categoría: Postres y dulces
- Tipo de cocina: Española
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
- 2 láminas de hojaldre
- 450 g de cabello de ángel
- 1 huevo
- 20 g de azúcar
- 1 g de canela molida
Como hacer bayonesa de cabello de ángel
- Precalentar el horno: Precalentamos el horno a 210 ºC con calor arriba y abajo, sin ventilador. Colocamos papel de horno sobre una bandeja. Es importante que el horno esté completamente caliente antes de introducir la bayonesa para que el hojaldre pueda desarrollar bien sus capas y quede crujiente.
- Preparar la primera lámina de hojaldre: Extendemos una de las láminas de hojaldre sobre el papel de horno y la colocamos en la bandeja. Si utilizamos hojaldre congelado, debemos descongelarlo previamente siguiendo las indicaciones del fabricante, pero sin dejar que se caliente demasiado, ya que el hojaldre se trabaja mejor cuando todavía está frío.
- Rellenar con el cabello de ángel: Repartimos los 450 g de cabello de ángel sobre toda la superficie del hojaldre, dejando aproximadamente 1 cm libre alrededor de los bordes. Extendemos el relleno con una espátula o el dorso de una cuchara para conseguir una capa uniforme. No conviene poner una cantidad excesiva, ya que un relleno demasiado grueso puede hacer que la bayonesa resulte empalagosa y dificulte el sellado de las dos capas de hojaldre.
- Cubrir y cerrar la bayonesa: Colocamos la segunda lámina de hojaldre encima del cabello de ángel, procurando que coincida con la lámina inferior. Presionamos ligeramente los bordes para unir ambas masas y los sellamos con los dedos o con un tenedor. Este paso ayuda a evitar que el cabello de ángel se salga durante el horneado. Si las láminas no tienen exactamente el mismo tamaño, podemos recortar el sobrante después de colocarlas para conseguir unos bordes más uniformes.
- Pintar y marcar la superficie: Batimos el huevo y pincelamos toda la superficie de la bayonesa, procurando que quede cubierta de manera uniforme. Mezclamos el azúcar con la canela molida y lo espolvoreamos por encima. A continuación, pinchamos suavemente la superficie con un tenedor en varios puntos para controlar que el hojaldre no se hinche en exceso durante el horneado. También podemos marcar ligeramente con un cuchillo las futuras porciones, sin llegar a cortar completamente la masa, lo que facilitará después el corte.
- Hornear la bayonesa: Introducimos la bandeja en la parte inferior del horno y horneamos durante 15-20 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado, crujiente y completamente cocido. Colocarla en la zona baja del horno ayuda a que la base reciba suficiente calor y evita que la superficie se dore demasiado antes de que el hojaldre esté hecho por debajo. El tiempo puede variar ligeramente según el horno y el tipo de hojaldre utilizado.
- Enfriar y cortar: Retiramos la bayonesa del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla para que el hojaldre conserve mejor su textura crujiente. Es preferible esperar a que esté completamente fría antes de cortarla, porque el cabello de ángel estará muy caliente y blando al salir del horno. Una vez fría, la cortamos por las marcas realizadas previamente o en cuadrados o rectángulos del tamaño deseado y la servimos.