Chicharrón de queso
El chicharrón de queso es una deliciosa preparación de la cocina de México que transforma un queso fundido en una fina y crujiente costra dorada, similar a una tortilla de queso tostada. Tradicionalmente se prepara en comal o plancha, donde el queso se derrite lentamente hasta formar una capa firme, ligeramente dorada y con un sabor intenso. Es una de las botanas más populares en las taquerías mexicanas, donde suele servirse recién hecho mientras se espera la llegada de los tacos.
Preparar esta receta en casa es muy sencillo y no requiere equipos especiales, ya que puede elaborarse en una sartén o plancha antiadherente. El secreto está en elegir un queso que funda bien y cocinarlo hasta lograr el equilibrio perfecto entre una textura crujiente por fuera y un ligero toque flexible en el centro. Aprende cómo hacer un auténtico chicharrón de queso casero, ideal para disfrutar como botana o acompañamiento.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 25 minutos
- Raciones: 4 porciones
- Categoría: Botana
- Tipo de cocina: Cocina mexicana
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
- 400 g de queso gouda rallado
- 5 ml de aceite vegetal (opcional, para engrasar la plancha)
- 1 limón
- 30 g de cilantro fresco
- ½ cebolla blanca
Como hacer Chicharrón de queso
- Calentar la plancha y preparar el queso: Ralla el queso gouda con un rallador grueso y reserva. Calienta un comal, plancha o sartén antiadherente a fuego medio; si la superficie no es completamente antiadherente o el queso tiene poca grasa, puedes untarla ligeramente con aceite vegetal para evitar que se pegue. El chicharrón de queso tradicional se cocina principalmente con la grasa que libera el propio queso, por lo que no necesita una fritura con abundante aceite.
- Formar la tortilla de queso: Coloca una porción del queso rallado sobre la plancha caliente formando un círculo delgado y uniforme, similar al tamaño de una tortilla. Deja que el queso se derrita sin moverlo hasta que los trozos se unan entre sí. Para obtener una textura más crujiente, es importante no colocar una capa demasiado gruesa, ya que una costra fina se dora mejor y queda con la consistencia característica del chicharrón de queso.
- Dorar la costra de queso: Cocina el queso a fuego medio hasta que los bordes comiencen a verse dorados y crujientes. Cuando la parte inferior tenga un color tostado y la costra se pueda levantar con una espátula, dale la vuelta con cuidado para dorar ligeramente el otro lado. Si durante la cocción el queso libera demasiado aceite, puedes retirarlo con un poco de papel absorbente para conseguir un resultado más firme y ligero.
- Moldear el chicharrón de queso: Retira el queso de la plancha cuando esté dorado pero todavía flexible y colócalo inmediatamente sobre un vaso, botella o rodillo para darle una forma curva o cilíndrica mientras se enfría. También puedes doblarlo por la mitad para servirlo como una tortilla crujiente. Es importante trabajar rápido porque al perder temperatura el queso se endurece y puede romperse al intentar darle forma.
- Preparar los acompañamientos y servir: Para acompañar, corta la cebolla en cubos pequeños y pica finamente el cilantro fresco. Sirve el chicharrón de queso recién hecho con unas gotas de jugo de limón y los acompañamientos por encima o al lado. Esta preparación también es muy utilizada como botana, para acompañar tacos o como complemento de carnes asadas, aprovechando su sabor intenso y su textura crujiente.