Costillas a la mexicana
Las costillas a la mexicana son un guiso casero, sabroso y reconfortante que combina cerdo o res con jitomate, cebolla, jalapeño y chile serrano. Las costillas se cocinan hasta quedar tiernas y jugosas, mientras las verduras forman una salsa rústica, ligeramente picante y llena de sabor. Esta receta tradicional mexicana destaca por sus ingredientes sencillos y por una preparación fácil, perfecta para disfrutar una comida abundante y familiar. El resultado es un plato colorido, aromático y muy apetitoso, ideal para acompañar con tortillas de maíz recién calentadas.
Las costillas, guisadas lentamente con las verduras, absorben todos los sabores del jitomate, el ajo y los chiles, creando un platillo casero que resulta especialmente delicioso servido bien caliente. Puedes preparar estas costillas a la mexicana con cerdo para obtener una carne suave y jugosa, o elegir res si prefieres un sabor más intenso y una textura más firme. La salsa espesa se mezcla perfectamente con arroz mexicano y frijoles, convirtiendo esta receta en una opción completa para la comida.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 70 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 25 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 620 kcal
Ingredientes
- 1 kg de costillas de cerdo o de res
- 5 jitomates maduros
- 1½ cebollas blancas
- 2 chiles jalapeños
- 1 chile serrano
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de manteca de cerdo
- 120 ml de agua
- 1 ramita de cilantro fresco
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
Como hacer Costillas a la mexicana
- Cocer las costillas: Coloca las costillas de cerdo o de res en una cazuela amplia junto con el agua y una pizca de sal. Cocina a fuego medio hasta que el agua se haya evaporado casi por completo y la carne comience a ablandarse. En el caso de las costillas de cerdo, este proceso será relativamente rápido; las de res necesitarán más tiempo para empezar a quedar tiernas, por lo que puedes añadir un poco más de agua si es necesario y prolongar la cocción. No hace falta utilizar caldo, ya que la propia carne aporta sabor al guiso.
- Dorar las costillas: Cuando el líquido se haya consumido, añade la manteca de cerdo y continúa cocinando las costillas a fuego medio, removiéndolas de vez en cuando, hasta que estén bien doradas por todos lados. Si las costillas han soltado suficiente grasa, puedes aprovecharla para dorarlas y añadir solo la manteca necesaria. Un buen dorado aporta profundidad al sabor, por lo que conviene no apresurar este paso.
- Preparar las verduras: Mientras se doran las costillas, corta los jitomates en trozos medianos, corta una cebolla en plumas y la media cebolla restante en trozos grandes. Rebana los chiles jalapeños y el chile serrano y pica finamente los dientes de ajo. Si prefieres un guiso menos picante, retira las semillas y las venas de los chiles; para un resultado más picante, puedes dejarlas.
- Sofreír la cebolla, los chiles y el ajo: Cuando las costillas estén bien doradas, incorpora la cebolla y los chiles a la misma cazuela y cocina durante 3-4 minutos, removiendo para que se impregnen con la grasa y los jugos de la carne. Añade el ajo picado y sofríe durante unos 30 segundos, justo hasta que desprenda su aroma, procurando que no llegue a quemarse.
- Añadir el jitomate: Incorpora los jitomates troceados y mezcla bien con las costillas y las verduras. Cocina durante 5-7 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los jitomates comiencen a deshacerse y formen una salsa rústica. El jitomate fresco es suficiente para preparar la salsa, por lo que no es necesario añadir salsa de tomate comercial ni otras especias.
- Guisar hasta que estén tiernas: Añade la ramita de cilantro y rectifica de sal y pimienta. Tapa la cazuela y cocina a fuego medio-bajo hasta que las costillas estén completamente tiernas y el jitomate se haya integrado con los jugos de la carne. Las costillas de cerdo normalmente necesitarán unos 15-25 minutos en esta última etapa, mientras que las de res pueden requerir 30-60 minutos o más, dependiendo del corte y del tamaño de los trozos. Si utilizas res, añade pequeños chorritos de agua conforme sea necesario para mantener suficiente humedad durante la cocción y conseguir que la carne se ablande sin que la salsa se queme.
- Reducir la salsa y servir: Cuando la carne esté tierna, destapa la cazuela y deja que la salsa reduzca durante unos minutos hasta quedar espesa y bien concentrada, envolviendo las costillas. Prueba y ajusta de sal si es necesario. Sirve las costillas a la mexicana bien calientes, acompañadas de tortillas de maíz, arroz mexicano o frijoles.