Acelgas a la extremeña
Las acelgas a la extremeña son un plato tradicional de Extremadura que demuestra cómo unos pocos ingredientes pueden convertirse en una comida casera, sabrosa y reconfortante. Esta receta combina acelgas tiernas, sus pencas, cebolla, ajo, patatas y un buen aceite de oliva, todo ligado con el aroma y el color del pimentón de la Vera. El resultado es un sencillo guiso de verduras con mucho sabor, económico y perfecto para disfrutar como primer plato o comida completa.
Para prepararlas, las acelgas se cuecen primero y después se incorporan a las verduras rehogadas, permitiendo que absorban todos los sabores del sofrito. Finalmente, se añade huevo batido y se termina la preparación en el horno hasta que queda ligeramente cuajado y dorado. Es una forma deliciosa de disfrutar de esta verdura y convertir ingredientes cotidianos en un plato tradicional lleno de sabor, ideal tanto para el almuerzo como para una cena sencilla y nutritiva en cualquier época del año.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4 personas
- Categoría: Platos principales
- Tipo de cocina: Española, extremeña
- Calorías por ración: 360 kcal
Ingredientes
- 500 g de acelgas
- 750 g de patatas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 3 huevos
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
Como hacer Acelgas a la extremeña
- Preparar las acelgas: Lava muy bien las acelgas bajo el grifo, hoja por hoja, para eliminar cualquier resto de tierra. Separa las pencas de las hojas y corta ambas en trozos pequeños. Si las pencas son especialmente gruesas, retira las hebras más duras tirando de ellas con ayuda de un cuchillo, aunque al cortarlas finamente este paso puede no ser necesario.
- Cocer las acelgas: Pon abundante agua con sal a hervir en una cazuela. Cuando rompa el hervor, incorpora primero las pencas y cuécelas durante unos 5 minutos, ya que necesitan algo más de tiempo para ablandarse. Después añade las hojas y continúa la cocción durante 8-10 minutos más, hasta que todo esté tierno sin llegar a quedar excesivamente blando. Escurre muy bien las acelgas y reserva unos 60 ml del agua de cocción para utilizarla posteriormente.
- Preparar las patatas y la cebolla: Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas finas, como se harían para una tortilla de patatas. Pela la cebolla y córtala en tiras finas. Las patatas no deben quedar demasiado gruesas, porque tardarían más en cocinarse y el resultado sería más pesado.
- Pochar la cebolla y cocinar las patatas: Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio y añade la cebolla. Cocínala hasta que esté tierna y transparente, removiendo de vez en cuando para evitar que se queme. Incorpora las patatas, añade una pizca de sal y cocina a fuego medio-bajo, removiendo con cuidado de vez en cuando, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas, pero sin llegar a quedar crujientes. Retira las patatas y la cebolla con una espumadera y deja en la sartén solamente el aceite necesario para cubrir el fondo.
- Dorar el ajo: Pela los dientes de ajo y aplástalos ligeramente con la hoja de un cuchillo. Añádelos al aceite que ha quedado en la sartén y dóralos a fuego suave para que perfumen el aceite sin quemarse. Cuando estén dorados, retíralos. Es importante no dejar que el ajo se queme, porque aportaría un sabor amargo al plato.
- Añadir el pimentón: Aparta la sartén del fuego y añade el pimentón de la Vera al aceite caliente. Remueve rápidamente durante unos segundos para que se disuelva y perfume el aceite, pero sin dejar que se queme. El pimentón quemado amarga con facilidad, por lo que es preferible incorporarlo con la sartén fuera del fuego y aprovechar el calor residual.
- Rehogar las acelgas: Vuelve a poner la sartén a fuego medio e incorpora las acelgas bien escurridas. Añade los 60 ml del agua de cocción que habías reservado y deja que todo dé un hervor suave durante 1-2 minutos. Este pequeño aporte de líquido ayuda a integrar el pimentón con las acelgas y aporta jugosidad al conjunto sin convertirlo en un plato caldoso.
- Incorporar las patatas y la cebolla: Añade nuevamente las patatas y la cebolla a la sartén y mezcla todo con cuidado para que las verduras queden impregnadas del aceite, el ajo y el pimentón. Rehoga durante 3-5 minutos a fuego medio, removiendo suavemente para no romper demasiado las patatas. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario.
- Preparar el huevo: Precalienta el horno a 200 °C. Bate los huevos en un recipiente con una pequeña pizca de sal, sin necesidad de batirlos en exceso. Pasa la mezcla de acelgas, patatas y cebolla a una fuente apta para horno y vierte los huevos batidos por encima, procurando repartirlos de manera uniforme para que lleguen a todas las verduras.
- Cuajar y gratinar: Introduce la fuente en la parte central del horno y cocina durante unos 8-10 minutos a 200 °C, hasta que el huevo esté cuajado y la superficie haya adquirido un ligero tono dorado. No conviene prolongar demasiado el horneado, ya que el huevo podría quedar seco y las acelgas perderían parte de su textura.
- Servir: Retira las acelgas a la extremeña del horno y sírvelas inmediatamente, bien calientes. Deben quedar jugosas, con las patatas tiernas, las acelgas bien integradas y el huevo ligeramente dorado, mientras que el aceite de oliva, el ajo y el pimentón aportan el sabor característico de este sencillo plato tradicional extremeño.