Atole de nuez

Atole de nuez cremoso con nuez pecana, piloncillo y canela
Receta de Atole de nuez

Cuando llega el frío, pocas bebidas resultan tan reconfortantes como un buen atole de nuez. Esta preparación tradicional mexicana combina nuez pecana tostada, canela, piloncillo y leche para conseguir una bebida cremosa, aromática y llena de sabor. Su textura espesa y suave convierte cada taza en una opción perfecta para el desayuno, la merienda o para acompañar tamales y pan dulce. Además, preparar atole en casa permite disfrutar de una bebida cálida y casera, con ingredientes sencillos y sabor mexicano.

En esta receta preparamos el atole de nuez de una forma tradicional, utilizando masa harina de maíz para darle cuerpo y una consistencia agradable, sin maicena. Las nueces se tuestan antes de licuarlas para intensificar su aroma y conseguir un sabor más profundo. El piloncillo aporta un dulzor característico que combina perfectamente con la canela y la vainilla. El resultado es un atole natural, cremoso y reconfortante, ideal para disfrutar bien caliente durante los días frescos de otoño e invierno.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 6 personas
  • Categoría: Bebidas
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 450 kcal

Ingredientes

  • 225 g de nuez pecana
  • 1,2 l de leche entera
  • 250 ml de agua
  • 150 g de piloncillo
  • 1 rama de canela mexicana
  • 35 g de masa harina de maíz nixtamalizado
  • 5 ml de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para servir

  • 30 g de nuez pecana

Como hacer Atole de nuez

  1. Tostar las nueces: Coloca los 225 g de nuez pecana en una sartén amplia y seca y tuéstalos a fuego medio-bajo, removiendo constantemente durante unos minutos, hasta que desprendan un aroma intenso y adquieran un ligero tono dorado. No las dejes demasiado tiempo al fuego porque la nuez se quema con facilidad y puede aportar un sabor amargo al atole. Retira del fuego y deja que se enfríen ligeramente. Separa los 30 g que utilizarás para servir y pica esas nueces en trozos pequeños; reserva el resto para licuarlo.
  2. Preparar el piloncillo con la canela: Vierte el agua en una olla y añade el piloncillo y la rama de canela. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo ocasionalmente, hasta que el piloncillo se haya disuelto por completo y se forme un líquido uniforme y aromático. Si el piloncillo viene en un bloque muy duro, puedes rallarlo o trocearlo previamente para que se disuelva con mayor facilidad. Retira la olla del fuego y deja reposar unos minutos.
  3. Licuar la nuez: Coloca en la licuadora las nueces tostadas, el líquido de piloncillo todavía tibio, 500 ml de la leche y la masa harina de maíz. Licúa comenzando a velocidad baja y aumenta progresivamente hasta obtener una mezcla muy fina y cremosa, sin grumos visibles. La nuez tostada debe quedar prácticamente pulverizada para que aporte todo su sabor y sus aceites naturales al atole. Si tu licuadora no tiene suficiente capacidad, trabaja en dos tandas.
  4. Calentar la leche: Vierte los 700 ml de leche restantes en una olla amplia y caliéntalos a fuego medio-bajo hasta que estén bien calientes, pero sin permitir que hiervan con fuerza. Incorpora la mezcla de nuez poco a poco mientras remueves continuamente con unas varillas o una cuchara de madera. Mantener el fuego moderado es importante porque la leche y la nuez pueden pegarse fácilmente al fondo de la olla.
  5. Cocinar y espesar el atole: Cuando la preparación comience a calentarse y aparezcan pequeñas burbujas en los bordes, incorpora la rama de canela reservada y continúa cocinando a fuego bajo, removiendo constantemente y raspando suavemente el fondo de la olla. Deja que el atole se cocine durante unos 8 a 10 minutos desde que alcance un hervor suave, hasta que la masa de maíz esté completamente cocida y la bebida adquiera una consistencia cremosa y ligeramente espesa. No te alejes de la estufa durante esta etapa, porque el atole puede subir rápidamente o pegarse y quemarse en el fondo.
  6. Aromatizar y ajustar la consistencia: Retira la rama de canela y añade el extracto de vainilla y la pizca de sal. Mezcla bien y prueba el atole antes de retirarlo del fuego. La sal no debe hacerse notar, pero ayuda a realzar el sabor de la nuez y del piloncillo. Si lo quieres más dulce, puedes añadir un poco más de piloncillo previamente disuelto en agua caliente. Si queda demasiado espeso, incorpora leche caliente poco a poco hasta conseguir una consistencia cremosa pero fácil de beber; recuerda que espesará ligeramente más al enfriarse.
  7. Servir el atole de nuez: Sirve el atole inmediatamente, mientras está bien caliente, en tazas o jarros resistentes al calor. Reparte por encima la nuez que habías reservado y picado en el primer paso. Para disfrutarlo de la manera más tradicional, sírvelo recién hecho y acompáñalo con tamales, pan dulce u otra pieza de pan mexicano.

Recetas relacionadas