Berenjenas de Almagro

Berenjenas de Almagro tradicionales aliñadas con ajo, comino, pimentón, vinagre y pimiento rojo
Receta de Berenjenas de Almagro

Las berenjenas de Almagro son uno de los encurtidos más representativos de Castilla-La Mancha y un aperitivo imprescindible de la cocina manchega. Esta pequeña variedad de berenjena, recolectada tierna en el Campo de Calatrava, se transforma mediante un aliño sencillo de ajo, comino, pimentón, aceite de oliva y vinagre. El resultado es una preparación aromática, ligeramente ácida y llena de sabor, perfecta para servir como tapa, acompañamiento o sobre una rebanada de pan.

En esta receta aprenderás a preparar unas berenjenas de Almagro de la abuela, siguiendo el estilo tradicional para conseguir unas berenjenas aliñadas, caseras y llenas de sabor. También conocerás cómo hacer las clásicas embuchadas, encurtidas y rellenas con pimiento rojo, sujetas con hinojo, tal como se presentan habitualmente. El secreto está en cocerlas sin ablandarlas demasiado y respetar el tiempo de reposo, para que absorban poco a poco el aliño y el carácter del vinagre, logrando una textura firme y un sabor manchego intenso en cada bocado.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 15 minutos
  • Tiempo total: 4 días y 35 minutos
  • Raciones: 4
  • Categoría: Aperitivos y encurtidos
  • Tipo de cocina: Castellano-manchega
  • Calorías por ración: 180 kcal

Ingredientes

Para las berenjenas

  • 1 kg de berenjenas de Almagro pequeñas
  • 15 g de sal
  • Agua

PPara el aliño

  • 6 dientes de ajo
  • 1 cucharada de comino molido
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 300 ml de vinagre de vino blanco
  • 500 ml de agua
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal, al gusto

Para rellenar y terminar

  • 1 pimiento rojo grande asado
  • Tallos de hinojo

Como hacer Berenjenas de Almagro

  1. Preparar las berenjenas: Lava bien las berenjenas de Almagro y retira las hojas exteriores que estén dañadas, así como las espinas o partes duras que puedan quedar en la zona superior. Conserva el tallo y el cáliz, ya que forman parte de la presentación tradicional. Con un cuchillo, haz una incisión longitudinal en cada berenjena, desde la parte inferior hacia arriba, sin llegar a dividirla completamente. La abertura debe ser suficientemente amplia para introducir después el pimiento, pero la berenjena debe permanecer entera.
  2. Cocer las berenjenas: Pon las berenjenas en una cazuela grande, añade los 15 g de sal y cúbrelas con agua. Como las berenjenas tienden a flotar, coloca encima un plato o algún utensilio resistente al calor que las mantenga sumergidas durante la cocción. Lleva el agua a ebullición y cocina a fuego medio durante unos 8 a 15 minutos, dependiendo del tamaño. Deben quedar tiernas al pincharlas, pero todavía firmes y sin deshacerse, ya que terminarán de adquirir textura durante el aliñado.
  3. Enfriar y preparar el pimiento: Cuando las berenjenas estén en su punto, retíralas con cuidado de la cazuela y déjalas enfriar. Reserva aproximadamente 500 ml del agua de cocción para preparar posteriormente el aliño. Mientras tanto, limpia el pimiento rojo asado y córtalo en tiras alargadas de un tamaño adecuado para introducirlas en la abertura de las berenjenas. El pimiento rojo asado es uno de los elementos más característicos de las berenjenas de Almagro y aporta tanto sabor como su aspecto tradicional.
  4. Preparar el majado: Pela los dientes de ajo y colócalos en un mortero junto con el comino molido, el pimentón dulce y una pizca de sal. Machaca todo hasta obtener una pasta aromática. Incorpora poco a poco el aceite de oliva virgen extra y mezcla hasta integrarlo. El majado debe quedar bien ligado, ya que será la base del sabor del aliño.
  5. Rellenar las berenjenas: Introduce una tira de pimiento rojo asado en la abertura longitudinal de cada berenjena, procurando no romperlas. Una vez rellenas, atraviesa cada berenjena con un pequeño tallo de hinojo para mantener el pimiento en su sitio. El hinojo es la forma más tradicional de sujetarlas y, además, aporta un ligero aroma característico al conjunto; si no se dispone de tallos de hinojo, puede utilizarse un palillo como sustituto.
  6. Preparar el aliño: Mezcla el majado de ajo y especias con los 300 ml de vinagre de vino blanco y los 500 ml del agua de cocción que habías reservado. Remueve bien para que el pimentón, el comino y el ajo se distribuyan por todo el líquido. Prueba el aliño y ajusta de sal si fuera necesario. La combinación de vinagre y agua debe proporcionar un sabor claramente avinagrado, pero equilibrado, de manera que no oculte el sabor de la berenjena ni del pimiento.
  7. Aliñar las berenjenas: Coloca las berenjenas rellenas en un recipiente amplio, preferiblemente de vidrio o de barro, y vierte por encima el aliño hasta cubrirlas prácticamente por completo. Añade el aceite de oliva y mueve el recipiente con suavidad para que el líquido penetre también por las aberturas y llegue a todas las berenjenas. Es importante que queden bien impregnadas y, en lo posible, sumergidas en el aliño durante el reposo.
  8. Dejar reposar: Tapa el recipiente y guarda las berenjenas en el frigorífico durante un mínimo de 2 o 3 días para que absorban el vinagre y los aromas del ajo, el comino y el pimentón. Para conseguir un sabor más desarrollado y tradicional, es preferible dejarlas reposar entre 4 y 5 días. Durante este tiempo puedes girarlas cuidadosamente una vez al día para que todas queden impregnadas de manera uniforme con el aliño.
  9. Servir las berenjenas de Almagro: Sirve las berenjenas de Almagro frías o déjalas unos minutos a temperatura ambiente antes de llevarlas a la mesa. Deben conservar su forma, presentar una textura tierna pero firme y mostrar el pimiento rojo en la abertura, sujeto por el tallo de hinojo. Se pueden servir como aperitivo, tapa o acompañamiento, siempre con parte de su propio aliño por encima para aprovechar todo el sabor del escabeche. Para una preparación casera, consérvalas siempre refrigeradas y cubiertas con su líquido de aliño.

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