Mazamorra de plátano
La mazamorra de plátano es un postre tradicional de la región Caribe de Colombia, preparado en muchos hogares como una receta casera, sencilla y reconfortante. Su ingrediente protagonista es el plátano maduro, que al cocinarse junto con arroz, especias y leche adquiere una textura cremosa y un sabor dulce muy agradable. Esta preparación forma parte de la tradición culinaria colombiana y, como ocurre con muchas mazamorras latinoamericanas, existen diferentes maneras de elaborarla según la familia y la región.
Esta receta de mazamorra de plátano destaca precisamente por su sencillez y por aprovechar ingredientes cotidianos para conseguir un postre lleno de sabor. El plátano muy maduro aporta dulzor natural, mientras el arroz ayuda a conseguir su característica consistencia espesa y la leche aporta cremosidad. Se aromatiza con canela y clavo de olor y se endulza con panela al gusto. El resultado es una mazamorra colombiana tradicional, perfecta para disfrutar caliente, tibia o fría, acompañada opcionalmente de queso costeño.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Colombiana
- Calorías por ración: 400 kcal
Ingredientes
- 3 plátanos maduros
- 130 g de arroz
- 750 ml de agua
- 1 litro de leche
- 1 raja de canela
- 4 clavos de olor
- 80 g de panela o al gusto
- 1 pizca de sal
Para servir (opcionales)
- Canela en polvo
- Queso costeño
Como hacer Mazamorra de plátano
- Cocinar el arroz con la canela y los clavos: Ponemos en una olla el arroz, el agua, la raja de canela y los clavos de olor, y llevamos a fuego medio hasta que comience a hervir. Cocinamos durante unos 20-25 minutos, o hasta que el arroz esté muy tierno y empiece a deshacerse, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue en el fondo. El arroz debe quedar bastante cocido, ya que será el principal responsable de aportar cuerpo a la mazamorra.
- Incorporar los plátanos: Pelamos los plátanos maduros y, si presentan muchas semillas negras, las retiramos. Los cortamos en trozos medianos y los añadimos a la olla cuando el arroz ya esté bien cocido. Cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 10-15 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que los plátanos estén completamente blandos y comiencen a deshacerse. Para esta preparación es importante utilizar plátanos realmente maduros, con la cáscara muy amarilla y numerosas zonas oscuras, porque aportan más dulzor, aroma y el característico color de la mazamorra.
- Machacar el plátano y el arroz: Retiramos la raja de canela y los clavos de olor y, mientras la preparación todavía está caliente, machacamos los trozos de plátano directamente en la olla con un machacador, cuchara de madera o utensilio similar. No es necesario triturar completamente la mezcla, pues la mazamorra tradicional puede conservar pequeños trozos de plátano y parte del arroz muy deshecho. La mezcla debe quedar espesa y homogénea antes de incorporar la leche.
- Añadir la leche: Vertemos la leche poco a poco mientras removemos para integrar bien todos los ingredientes y evitar que se formen grumos. Bajamos el fuego y dejamos cocinar durante unos minutos, removiendo constantemente, especialmente cuando la leche comience a calentarse, para evitar que la preparación se pegue o se queme en el fondo. La mazamorra irá adquiriendo una textura más cremosa a medida que el arroz y el plátano continúen espesando la leche.
- Endulzar y equilibrar el sabor: Añadimos la panela y una pizca de sal, removiendo hasta que la panela se disuelva completamente. La cantidad de panela puede ajustarse al gusto, teniendo en cuenta que unos plátanos muy maduros ya proporcionan bastante dulzor. La pizca de sal no debe notarse como un sabor salado, sino que ayuda a equilibrar y realzar el dulzor natural del plátano y la panela.
- Cocinar hasta obtener la textura adecuada: Continuamos cocinando a fuego bajo durante unos minutos más, sin dejar de remover, hasta conseguir una mazamorra cremosa, espesa y fácil de servir. Si queda demasiado espesa, añadimos un poco más de leche y mezclamos hasta alcanzar la consistencia deseada; si, por el contrario, está demasiado líquida, dejamos que reduzca unos minutos más. Hay que tener en cuenta que espesará ligeramente al reposar, por lo que es preferible retirarla del fuego cuando todavía conserve cierta cremosidad.
- Servir la mazamorra de plátano: Servimos la mazamorra de plátano caliente o la dejamos templar, según el gusto. Espolvoreamos ligeramente con canela en polvo y, de manera opcional, podemos acompañarla con queso costeño para aportar un agradable contraste entre el dulzor de la mazamorra y el sabor salado del queso. También puede consumirse fría, aunque caliente o tibia permite apreciar mejor el aroma de la canela, el plátano maduro y la panela.