Turrón de quaker

Turrón de Quaker
Receta de Turrón de Quaker

El turrón de Quaker es un postre tradicional argentino que combina avena, cacao, manteca, azúcar y galletitas de agua en capas que se compactan al enfriarse. Este dulce casero es un clásico que evoca recuerdos de cumpleaños, reuniones familiares y meriendas de la infancia. Aunque su origen exacto no está del todo claro, lleva décadas presente en las cocinas de Argentina, donde cada familia puede tener su propia manera de prepararlo.

Esta receta de turrón de avena es fácil y económica, ideal para preparar una torta fría de chocolate sin necesidad de encender el horno. Te enseñamos a elaborar una versión tradicional, sin dulce de leche, con ingredientes sencillos y una textura firme que permite cortar porciones prolijas. El cacao aporta un sabor intenso que combina perfectamente con la avena y las galletitas, creando un postre argentino perfecto para compartir en familia, servir en celebraciones o disfrutar cuando tengas ganas de algo dulce y casero.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 5 minutos
  • Tiempo total: 4 horas y 25 minutos
  • Raciones: 12
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 430 kcal

Ingredientes

  • 200 g de manteca
  • 200 g de azúcar
  • 100 g de cacao amargo en polvo
  • 150 ml de leche
  • 250 g de avena arrollada tradicional
  • 300 g de galletitas de agua

Como hacer Turrón de Quaker

  1. Preparar la mezcla de chocolate: Colocá la manteca en una cacerola a fuego bajo y dejá que se derrita lentamente, sin que llegue a quemarse. Incorporá el azúcar, el cacao amargo y aproximadamente la mitad de la leche. Mezclá constantemente con una cuchara o un batidor de varillas para deshacer los grumos y conseguir una preparación homogénea. Agregá el resto de la leche poco a poco, según la consistencia de la mezcla, procurando que quede cremosa y no demasiado líquida.
  2. Incorporar y cocinar la avena: Añadí la avena arrollada a la preparación de chocolate y mezclá bien para que todos los copos queden cubiertos. Cociná a fuego bajo durante 2-3 minutos, removiendo continuamente, hasta obtener una mezcla espesa y húmeda. No dejes que se seque demasiado, ya que debe poder extenderse entre las galletitas. Retirá del fuego y continuá con el armado mientras todavía esté caliente y manejable.
  3. Preparar el molde y colocar la primera capa: Forrá un molde rectangular de aproximadamente 20 × 20 cm con papel film o papel manteca, dejando suficiente sobrante en los bordes para facilitar el desmoldado. Distribuí una primera capa de galletitas de agua sobre la base, rompiendo algunas con las manos si es necesario para cubrir los espacios vacíos. Podés utilizar una fuente de otro tamaño, teniendo en cuenta que un molde más pequeño dará como resultado un turrón más alto.
  4. Alternar las capas de galletitas y chocolate: Extendé una capa de la mezcla de chocolate y avena sobre las galletitas, distribuyéndola con una espátula hasta cubrir toda la superficie. Colocá encima otra capa de galletitas y presioná suavemente para que se adhieran al relleno. Repetí el procedimiento, alternando galletitas y mezcla de avena, hasta terminar los ingredientes. Procurá que las capas queden uniformes y reservá suficiente mezcla para cubrir completamente la superficie superior.
  5. Cubrir y compactar el turrón: Terminá con una capa de chocolate y avena, alisando la superficie con la espátula para que quede pareja. Presioná suavemente el conjunto, sin aplastar demasiado las galletitas, para que las capas queden bien unidas y el turrón no se desarme al cortarlo. Si quedan huecos en los bordes, rellenalos con un poco de la mezcla de chocolate.
  6. Refrigerar hasta que esté firme: Dejá que el turrón pierda un poco de calor a temperatura ambiente y cubrilo con el papel sobrante. Llevá el molde a la heladera durante un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo reposar toda la noche. Durante este tiempo, la manteca se solidificará, las galletitas absorberán parte de la humedad y las capas quedarán bien compactas, facilitando el corte.
  7. Desmoldar y servir: Retirá el turrón de la heladera, levantalo cuidadosamente utilizando el papel y colocalo sobre una tabla. Cortalo en cuadrados o rectángulos con un cuchillo afilado, limpiando la hoja entre cortes para conseguir porciones prolijas. Servilo bien frío, cuando la mezcla esté firme y las capas de galletitas se distingan claramente.
  8. Conservar correctamente: Guardá el turrón de Quaker en un recipiente hermético dentro de la heladera durante un máximo de 7 días. También podés congelarlo en porciones individuales bien envueltas y descongelarlas en la heladera antes de servir. Si querés preparar una cantidad mayor o un turrón más alto, podés duplicar las cantidades y utilizar un molde de mayor capacidad.

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