Humitas ecuatorianas

Humitas ecuatorianas caseras de choclo tierno con queso, envueltas en hojas de maíz y cocinadas al vapor
Receta de humitas ecuatorianas caseras con queso

Las humitas ecuatorianas son una preparación tradicional de Ecuador elaborada con choclo tierno molido, queso, huevos y mantequilla, envuelta en hojas de maíz y cocinada al vapor. Su textura tierna y su sabor ligeramente dulce hacen de estos bocados una opción deliciosa para disfrutar en el desayuno, la merienda o cualquier momento del día. Aunque recuerdan a los tamales, las humitas se distinguen por utilizar maíz fresco como base, lo que les aporta una consistencia jugosa y un aroma muy característico.

Preparar humitas caseras es una excelente manera de descubrir uno de los sabores más representativos de la cocina andina. Según las costumbres familiares, pueden elaborarse saladas o dulces, con distintas proporciones de queso y otros ingredientes. En esta versión, las preparamos con queso, cebolla blanca y una masa suave que permite conseguir humitas esponjosas y llenas de sabor. Acompáñalas con ají ecuatoriano y una taza de café para disfrutar de una receta tradicional que merece un lugar en tu cocina.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 35 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 20 minutos
  • Raciones: 12 humitas
  • Categoría: Aperitivo
  • Tipo de cocina: Ecuatoriana
  • Calorías por ración: 280 kcal

Ingredientes

  • 7 mazorcas de choclo tierno con sus hojas
  • 300 g de queso fresco o quesillo
  • 100 g de mantequilla
  • 3 huevos grandes
  • 1 cebolla blanca mediana
  • 60 ml de crema de leche (opcional)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 60-100 g de harina de maíz (solo si hace falta corregir la consistencia)

Para acompañar (opcional)

  • Queso fresco
  • Ají ecuatoriano, preferiblemente de tomate de árbol
  • Café caliente

Como hacer humitas ecuatorianas

  1. Preparar las hojas de choclo: Retira las hojas de las mazorcas con cuidado, procurando conservar las más grandes e intactas para envolver las humitas. Reserva las pequeñas para hacer las tiras con las que las sujetarás. Lava las hojas y escáldalas en agua hirviendo durante 2 minutos para que se vuelvan flexibles y no se rompan al doblarlas. Escúrrelas y déjalas enfriar. Retira las hebras de las mazorcas y reserva las tusas para utilizarlas como base de cocción si no tienes vaporera.
  2. Desgranar y moler el choclo: Coloca las mazorcas en posición vertical sobre una tabla y corta los granos de arriba abajo con un cuchillo. Tritura el maíz en un procesador de alimentos o molino hasta obtener una masa húmeda y espesa, con algo de textura. No es necesario convertirlo en un puré completamente fino, ya que conservar parte de la textura del choclo mejora el resultado. Si el maíz suelta demasiado líquido, evita incorporarlo en exceso para que la masa no quede demasiado blanda.
  3. Preparar el refrito de cebolla: Pela la cebolla blanca y pícala finamente. Derrite la mantequilla en una sartén y añade la cebolla. Cocínala a fuego medio-bajo durante 6-8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna y transparente, sin dorarla demasiado. Retira la sartén del fuego y deja que la mezcla se temple antes de incorporarla al choclo. Así conseguirás un sabor suave que no ocultará el dulzor natural del maíz.
  4. Mezclar la masa de las humitas: Separa las claras de las yemas y reserva ambas. Incorpora al choclo molido el refrito de cebolla, las yemas, la crema de leche si decides utilizarla, el azúcar, la sal y el polvo de hornear. Desmenuza aproximadamente 200 g del queso fresco o quesillo y añádelo a la mezcla, reservando el resto para el relleno. Remueve hasta integrar todos los ingredientes. La masa debe quedar cremosa, húmeda y con suficiente cuerpo para mantener su forma al colocarla sobre las hojas.
  5. Ajustar la consistencia e incorporar las claras: Comprueba la consistencia de la masa antes de añadir la harina. Si está demasiado líquida, incorpora harina de maíz poco a poco, empezando por unos 30 g, y mezcla hasta conseguir una textura espesa que no se desparrame fácilmente. Puedes utilizar hasta la cantidad indicada en los ingredientes, pero no es necesario añadirla toda si el choclo ya tiene suficiente cuerpo. La harina es especialmente útil cuando se trabaja con variedades de maíz más acuosas. A continuación, bate las claras a punto de nieve e incorpóralas con movimientos envolventes para conservar el aire y conseguir unas humitas más esponjosas.
  6. Rellenar y envolver las humitas: Coloca dos hojas de choclo ligeramente superpuestas, con sus partes anchas orientadas hacia el centro. Pon 2-3 cucharadas de masa en el medio, dependiendo del tamaño de las hojas, y añade un poco del queso reservado. Dobla primero los laterales y después los extremos para formar un paquete bien cerrado, procurando no llenarlo demasiado para evitar que la masa se salga durante la cocción. Utiliza tiras finas de las hojas sobrantes para sujetar cada humita sin apretarla excesivamente. Repite el proceso hasta terminar la masa.
  7. Preparar la olla para cocinar al vapor: Vierte agua en una olla amplia y coloca una vaporera en su interior, procurando que el agua quede por debajo de la superficie donde descansarán las humitas. Si no tienes vaporera, distribuye las tusas reservadas en el fondo de la olla y cúbrelas con algunas hojas de choclo para formar una base elevada. Acomoda las humitas ligeramente inclinadas, con los cierres hacia arriba, y cúbrelas con las hojas sobrantes. Comprueba que los paquetes no queden sumergidos y tapa bien la olla para mantener el vapor durante la cocción.
  8. Cocinar y servir las humitas: Lleva el agua a ebullición y después baja el fuego para mantener una producción constante de vapor. Cocina las humitas durante 35-45 minutos, dependiendo de su tamaño y de la humedad de la masa. Comprueba que haya suficiente agua a mitad de la cocción y añade más agua caliente si fuera necesario, evitando que la olla se quede seca. Las humitas estarán listas cuando la masa esté cuajada, mantenga su forma y no presente un interior líquido. Déjalas reposar 5 minutos antes de servirlas calientes, acompañadas de queso fresco en trozos, ají ecuatoriano, preferiblemente de tomate de árbol, y una taza de café.

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