Tartar de fuet

Tartar de fuet con mostaza, pepinillos, alcaparras y salsa cremosa, acompañado de pan tostado
Receta de tartar de fuet

El tartar de fuet es una forma original de disfrutar uno de los embutidos más característicos de Cataluña, transformándolo en un aperitivo lleno de sabor y con una presentación elegante. Inspirado en el clásico steak tartar, esta preparación sustituye la carne cruda por fuet picado muy fino, combinado con cebolleta, pepinillos, alcaparras y una salsa cremosa de mostaza, aceite de oliva y salsa Worcestershire. El resultado es una mezcla jugosa, con matices salados y ligeramente ácidos que equilibran el sabor intenso del embutido.

Preparar este tartar es muy sencillo y no requiere cocinar ningún ingrediente. Basta con picar bien el fuet, preparar el aliño y mezclarlo todo para conseguir un entrante diferente, perfecto para compartir en reuniones, celebraciones o como aperitivo antes de una comida especial. Puedes darle forma con un aro de emplatar para conseguir una presentación cuidada y acompañarlo con pan tostado o pan de cristal, cuyo toque crujiente contrasta con la textura tierna del tartar. Sirve la mezcla recién preparada para disfrutar al máximo de sus sabores y su cremosidad.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 0 minutos
  • Tiempo total: 20 minutos
  • Raciones: 2-4 personas
  • Categoría: Aperitivo
  • Tipo de cocina: Catalana
  • Calorías por ración: 350 kcal

Ingredientes

Para el tartar

  • 200 g de fuet
  • 50 g de cebolleta
  • 30 g de pepinillos en vinagre
  • 15 g de alcaparras

Para la salsa

  • 1 yema de huevo
  • 25 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 g de mostaza a la antigua
  • 5 ml de salsa Worcestershire (Perrins)
  • Tabasco al gusto (opcional)
  • Pimienta negra al gusto
  • Sal al gusto

Para acompañar

  • Pan tostado o pan de cristal

Cómo hacer tartar de fuet

  1. Pica el fuet: Retira la piel del fuet y córtalo con un cuchillo afilado en trozos muy pequeños y uniformes, hasta obtener una textura granulada, pero sin triturarlo ni convertirlo en una pasta. Es preferible utilizar un fuet tierno, que resulte fácil de cortar y conserve una textura agradable. Reserva en un bol mientras preparas el resto de los ingredientes.
  2. Pica la cebolleta y los encurtidos: Pela la cebolleta y pícala muy fina para que quede bien integrada en la mezcla. Corta también los pepinillos y las alcaparras en trozos pequeños para que se repartan uniformemente por toda la preparación. Si la cebolleta tiene un sabor demasiado intenso, puedes dejarla unos minutos en agua fría y escurrirla bien antes de incorporarla.
  3. Prepara la salsa: Pon la yema de huevo en un bol con la mostaza a la antigua y la salsa Worcestershire. Mezcla con unas varillas mientras añades el aceite de oliva virgen extra poco a poco, hasta conseguir una salsa cremosa, ligada y ligeramente brillante. Si te gusta un ligero toque picante, incorpora unas gotas de Tabasco. Añade una pizca de pimienta negra y reserva la sal para el final, ya que el fuet y los encurtidos aportan bastante sabor salado. Para reducir el riesgo alimentario, utiliza una yema de huevo pasteurizada.
  4. Mezcla los ingredientes: Incorpora el fuet, la cebolleta, los pepinillos y las alcaparras al bol con la salsa. Mezcla suavemente hasta que el aliño cubra todos los ingredientes y la preparación quede jugosa y homogénea, sin exceso de líquido ni aceite. Prueba y rectifica de sal y pimienta si es necesario. Si el fuet es especialmente graso, no será necesario añadir más aceite; si la mezcla queda demasiado seca, comprueba primero que la salsa esté bien emulsionada antes de ajustar la cantidad.
  5. Emplata y sirve: Coloca el tartar en un plato utilizando un aro de cocina para darle forma cilíndrica. Rellénalo y presiona suavemente con una cuchara para que quede compacto, pero sin aplastar demasiado los ingredientes. Retira el molde con cuidado y acompaña con pan tostado o pan de cristal. Sirve inmediatamente para disfrutar de su textura y sabor. Si quieres adelantar la preparación, puedes picar los ingredientes y guardarlos por separado en el frigorífico, pero es preferible elaborar la salsa y mezclar el tartar poco antes de servir. Mantén siempre la preparación refrigerada y evita dejarla a temperatura ambiente durante periodos prolongados.

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