Tortas de polvorón
Las tortas de polvorón sevillanas son un dulce tradicional andaluz de textura firme y crujiente, elaborado con harina, azúcar y manteca de cerdo, además de canela y clavo para conseguir su característico sabor. Aunque recuerdan a los mantecados y polvorones navideños, estas tortas son más finas, planas y resistentes, por lo que pueden disfrutarse durante todo el año. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando María Rosa Calvillo de Teruel recogió una receta de tortas de polvorón en su antiguo recetario de cocina, vinculada a Morón de la Frontera.
Esta receta tradicional de Sevilla destaca por una elaboración sencilla una masa peculiar, quebradiza y delicada de manejar antes de hornearse. El resultado son unas tortas aromáticas y ligeramente quebradizas, con el sabor profundo de la manteca y las especias. Su formato plano permite servirlas fácilmente junto a una taza de café, chocolate caliente o una infusión, convirtiéndolas en una opción sencilla para la merienda o para acompañar una sobremesa. Prepararlas en casa permite recuperar un dulce andaluz antiguo y disfrutar de una especialidad que forma parte de la tradición repostera de la región.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 1 hora y 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 50 minutos
- Raciones: 30 tortas
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Andaluza
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
- 500 g de manteca de cerdo
- 340 g de azúcar
- 650-700 g de harina de trigo
- 1 huevo
- 1 cucharadita de canela molida
- 2-3 clavos de olor
- 1 cucharada de ajonjolí
- 1 cucharadita de anís verde en grano
Para terminar
- 60 g de azúcar glas
- 1/2 cucharadita de canela molida
Como hacer Tortas de polvorón
- Ablandar la manteca y preparar las especias: Deja la manteca de cerdo a temperatura ambiente hasta que esté blanda y cremosa, pero sin derretirla. Maja los clavos de olor y el anís verde en un mortero. Tuesta ligeramente el ajonjolí en una sartén a fuego bajo, removiendo con cuidado para que no se queme, y déjalo enfriar antes de incorporarlo a la masa.
- Batir la manteca con el azúcar: Coloca la manteca en un recipiente amplio y bátela hasta obtener una textura suave y cremosa. Añade el azúcar poco a poco y continúa batiendo durante varios minutos para que se integre bien con la manteca. No es necesario derretir la manteca, ya que trabajarla blanda permite conseguir la textura quebradiza característica de estas tortas.
- Incorporar el huevo y las especias: Añade el huevo y mézclalo hasta que quede completamente integrado. Incorpora después la canela, los clavos y el anís majados y el ajonjolí tostado. Mezcla hasta repartir las especias de manera uniforme por toda la preparación.
- Formar la masa: Incorpora la harina poco a poco, mezclando primero con una espátula y después con las manos. Trabaja la masa únicamente hasta que todos los ingredientes estén unidos y puedas compactarla, ya que no debe adquirir la elasticidad de una masa de pan. La textura final debe ser fina, compacta y ligeramente quebradiza, pero capaz de mantenerse unida al presionarla. Incorpora solo la harina necesaria dentro del margen indicado; si la masa todavía resulta demasiado blanda para trabajarla, añade gradualmente el resto.
- Dejar reposar: Forma una bola con la masa, envuélvela y déjala reposar durante aproximadamente 1 hora a temperatura ambiente. Este reposo facilita el estirado y permite que la masa adquiera una consistencia más manejable. Si al reposar se vuelve demasiado firme, déjala unos minutos a temperatura ambiente antes de extenderla.
- Estirar y cortar las tortas: Divide la masa en varias porciones y trabaja una de ellas cada vez. Extiéndela con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 6-8 mm y corta círculos de aproximadamente 7-8 cm con un cortapastas. Coloca las tortas sobre una bandeja cubierta con papel de hornear y, cuando termines una porción, vuelve a compactar los recortes, estíralos y corta más tortas hasta aprovechar toda la masa. Manipúlalas con cuidado porque antes de hornearse son frágiles y pueden quebrarse.
- Hornear: Precalienta el horno a 180 °C y hornea las tortas durante 15-20 minutos, vigilándolas especialmente durante los últimos minutos. Deben quedar firmes y apenas comenzar a tomar color, sin dorarse demasiado, porque un exceso de cocción las dejaría duras y modificaría la textura delicada de la masa.
- Enfriar las tortas: Retira la bandeja del horno y deja reposar las tortas unos minutos sin moverlas, ya que recién salidas estarán muy blandas y pueden romperse. Después pásalas con cuidado a una rejilla y déjalas enfriar completamente; al perder calor, la manteca se solidifica y las tortas adquieren su consistencia característica.
- Espolvorear y terminar: Mezcla el azúcar glas con la canela y espolvorea la preparación sobre las tortas una vez que estén completamente frías. No las manipules demasiado mientras todavía estén calientes, porque son especialmente quebradizas en ese momento.
- Conservar: Cuando estén completamente frías, guarda las tortas en una caja de lata o en un recipiente hermético, procurando que no queden expuestas a la humedad. Bien conservadas, mantienen durante varios días su textura firme y quebradiza.