Sopa de caracolitos
Hay platos que nos recuerdan a la cocina casera y a las comidas en familia, y las sopas aguadas son uno de ellos. La sopa de caracolitos es una preparación sencilla, económica y reconfortante, perfecta para disfrutar como primer plato o como una cena ligera. Su encanto está en la combinación de pasta pequeña con un caldo de jitomate, ajo y cebolla, al que se incorporan verduras para conseguir un resultado más completo y sabroso. Además, admite numerosas variaciones según los gustos de cada familia y los ingredientes disponibles en casa, por lo que es fácil adaptarla a diferentes ocasiones.
En esta ocasión prepararemos una sopa de caracolitos con verduras, utilizando zanahoria y papa para aportar textura y sabor, además de un caldo de pollo ligeramente anaranjado que envuelve cada pieza de pasta. Primero doraremos los caracolitos para potenciar su sabor y después los cocinaremos con el recaudo de jitomate hasta conseguir una sopa bien sazonada y con suficiente caldo. Es una receta fácil de preparar, ideal para el almuerzo o la cena, que puedes servir recién hecha con cilantro fresco y unas gotas de limón al gusto.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 25 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Raciones: 4 personas
- Categoría: Sopa
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 330 kcal
Ingredientes
- 200 g de pasta de caracolitos
- 2 zanahorias medianas
- 2 papas medianas
- 3 jitomates maduros
- ¼ de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1,5 litros de caldo de pollo
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Para acompañar (opcional)
- 2 limones verdes
- Cilantro fresco al gusto
Como hacer sopa de caracolitos
- Prepara las verduras y el recaudo: Pela las zanahorias y las papas y córtalas en cubitos pequeños, procurando que tengan un tamaño similar para que se cocinen uniformemente. Licúa los jitomates con la cebolla, los dientes de ajo y un poco del caldo de pollo hasta obtener una mezcla homogénea. Reserva el recaudo para incorporarlo después.
- Sofríe la pasta: Calienta el aceite vegetal en una olla a fuego medio. Añade los caracolitos y sofríelos durante unos minutos, removiendo constantemente, hasta que adquieran un tono ligeramente dorado. Este paso aporta sabor al caldo y ayuda a que la pasta conserve mejor su forma durante la cocción. Evita que se tueste demasiado para que no amargue.
- Incorpora el recaudo de jitomate: Vierte el recaudo sobre la pasta sofrita y cocina durante unos 5 minutos a fuego medio, removiendo ocasionalmente. Deja que la mezcla reduzca ligeramente y pierda el sabor a jitomate crudo, sin que llegue a secarse.
- Añade el caldo y las verduras: Incorpora el resto del caldo de pollo caliente, las zanahorias y las papas. Agrega sal y pimienta al gusto, mezcla y lleva a ebullición. Cuando comience a hervir, baja el fuego y cocina durante unos 12-15 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y la pasta cocida. El tiempo puede variar según el tamaño y la marca de los caracolitos. Mantén suficiente líquido durante la cocción, ya que la pasta absorberá parte del caldo.
- Sirve la sopa: Comprueba la sazón y ajusta de sal si es necesario. Sirve la sopa bien caliente, con cilantro fresco por encima y los limones cortados en mitades o cuartos para que cada comensal pueda exprimirlos a su gusto.