Sopa de patitas de pollo
La sopa de patitas de pollo es un plato casero, reconfortante y lleno de sabor, en el que las patas se cocinan lentamente hasta quedar tiernas y aportar cuerpo al caldo. Su preparación admite distintas verduras, aunque aquí incorporamos papa, zanahoria y zapallo para conseguir una textura espesa y agradable. Durante la cocción, las patitas liberan gelatina natural y colágeno, que dan al líquido una consistencia característica. El resultado es una sopa abundante y perfecta para disfrutar bien caliente.
Además de su sabor, esta preparación despierta interés por los posibles beneficios nutricionales de las patas de pollo y su contenido de colágeno. Sin embargo, no debe considerarse un remedio para subir las defensas ni atribuirle efectos medicinales. Lo mejor es disfrutarla como una comida completa, con verduras, hierbas y un caldo sustancioso que reúne todos los sabores. Puedes ajustar las verduras según tus preferencias y aplastar papa o zapallo al final si te gustan las sopas espesas.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 80 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 40 minutos
- Raciones: 6 personas
- Categoría: Sopas
- Tipo de cocina: Latinoamericana
- Calorías por ración: 350 kcal
Ingredientes
- 1 kg de patitas de pollo, bien limpias
- 2 litros de agua
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate mediano
- 1 zanahoria
- 3 papas medianas
- ½ taza de zapallo
- 1 rama de apio
- 1 trozo pequeño de poro
- 1 cucharada de aceite vegetal
- ½ cucharadita de comino
- ½ cucharadita de cúrcuma o palillo
- Pimienta negra al gusto
- Sal al gusto
Para acompañar
- Cilantro fresco al gusto
- Limón al gusto
Como hacer sopa de patitas de pollo
- Limpiar las patitas de pollo: Lava muy bien las patitas y retira las uñas con unas tijeras o un cuchillo. Si conservan restos de piel amarillenta, pásalas brevemente por agua caliente y ráspalas para retirarla. Enjuágalas nuevamente hasta que queden bien limpias.
- Preparar el aderezo: Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Ralla la zanahoria y corta el tomate en cubitos pequeños. Calienta el aceite en una olla grande y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Añade el ajo, la zanahoria y el tomate, y cocina unos minutos hasta que se ablanden. Incorpora el comino, la cúrcuma y una pizca de pimienta negra, removiendo para integrar los sabores y conseguir una base de color dorado.
- Sofreír las patitas: Incorpora las patitas de pollo y remueve durante 2-3 minutos para que se impregnen bien del aderezo. Así absorberán parte de los sabores antes de comenzar la cocción del caldo.
- Cocinar el caldo: Vierte el agua y añade la rama de apio y el trozo de poro. Lleva a ebullición y retira la espuma que aparezca en la superficie. Baja el fuego, tapa parcialmente la olla y cocina durante 50-60 minutos, hasta que las patitas estén tiernas y hayan liberado su gelatina natural, que dará cuerpo al caldo.
- Incorporar las papas y el zapallo: Pela las papas y córtalas en trozos medianos. Retira la cáscara del zapallo y córtalo en cubitos. Añade ambos ingredientes a la olla y cocina durante 15-20 minutos, hasta que estén tiernos. Para conseguir un caldo ligeramente cremoso, aplasta algunos trozos de zapallo y papa directamente en la olla y remueve suavemente.
- Rectificar y terminar la sopa: Prueba el caldo y ajusta de sal y pimienta. Retira el apio y el poro, si lo deseas, e incorpora abundante cilantro fresco picado. Cocina durante un par de minutos más y apaga el fuego.
- Servir la sopa: Reparte las patitas de pollo y los trozos de papa en platos hondos, añade el caldo amarillo y termina con más cilantro fresco. Sirve bien caliente y acompaña con limón para que cada comensal añada unas gotas al gusto.