Arepa de huevo

Arepa de huevo colombiana
Receta de arepa de huevo

La arepa de huevo es una de las frituras más emblemáticas de la región costeña de Colombia, un plato colombiano que se disfruta tanto en puestos callejeros como en hogares, a cualquier hora del día. Elaborada con masa de maíz precocido, comúnmente conocida como harina pan, esta arepa se fríe hasta inflarse, se abre con cuidado y se rellena con huevo para luego volver al aceite. El resultado es una combinación crujiente por fuera y jugosa por dentro, sencilla en ingredientes pero intensa en sabor, perfecta para acompañar con café o chocolate caliente.

Más allá de la receta, la arepa de huevo guarda una profunda historia cultural ligada al Caribe colombiano, especialmente a Luruaco, considerado su cuna. Allí y en ciudades como Cartagena se celebran eventos y festivales dedicados a este manjar, donde incluso se presentan versiones rellenas de carne. Su técnica, conocida popularmente como “operada”, requiere práctica, buen pulso y un correcto moldeado de la masa, lo que la convierte en un verdadero símbolo gastronómico nacional.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 6 arepas
  • Categoría: Frituras
  • Tipo de cocina: Cocina colombiana
  • Calorías por ración: 320 kcal

Ingredientes

  • 2 tazas (290 g) de harina de maíz precocida blanca o amarilla
  • 2¼ tazas (510 ml) de agua tibia
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • ½ cucharadita de azúcar (opcional)
  • 6 huevos grandes
  • 1 litro aprox. de aceite vegetal para freír (girasol, canola o maní)

Como hacer Arepa de huevo

  1. Hidratación y reposo de la masa: Coloca el agua tibia en un bol amplio y disuelve completamente la sal y el azúcar. Incorpora la harina poco a poco mientras mezclas con una cuchara hasta que empiece a formarse la masa. Amasa con las manos hasta obtener una textura suave, uniforme y que no se adhiera a los dedos; si notas grietas, humedece ligeramente las manos y continúa amasando. Deja reposar la masa entre 5 y 10 minutos para que la harina se hidrate bien, lo que ayudará a que las arepas se inflen correctamente al freír.
  2. Formado y aplanado de las arepas: Divide la masa en 6 porciones iguales y forma bolas lisas, procurando que no tengan fisuras en la superficie. Coloca cada bola entre dos láminas de plástico o papel film y aplánala con un plato hasta lograr un disco parejo de aproximadamente 5–6 mm de grosor. Repasa los bordes presionándolos suavemente con los dedos para sellarlos; este paso es clave para evitar que la arepa se abra en el aceite y para que el inflado sea uniforme.
  3. Primera fritura e inflado: Calienta abundante aceite en una olla honda hasta alcanzar unos 180 °C; debe estar bien caliente antes de introducir la arepa. Coloca una arepa a la vez con cuidado: primero se hundirá y luego subirá a la superficie. Cuando flote, báñala constantemente con el mismo aceite usando una cuchara durante 2–3 minutos para favorecer el inflado, luego voltéala y fríe 2–3 minutos más hasta que esté dorada clara. Retírala y déjala escurrir sobre papel absorbente; repite el proceso con todas las arepas manteniendo siempre la temperatura del aceite.
  4. Apertura y relleno con el huevo: Deja que las arepas se enfríen lo justo para poder manipularlas sin quemarte. Con un cuchillo afilado, realiza una abertura lateral de unos 3–4 cm, creando un bolsillo sin atravesar completamente la arepa. Casca cada huevo en una taza con pico y viértelo con cuidado dentro del interior; hazlo despacio para no romper la yema. Si la abertura se amplía demasiado, puedes sellarla con una pequeña cantidad de masa sobrante presionando suavemente.
  5. Segunda fritura y cocción final: Introduce nuevamente la arepa rellena en el aceite caliente y fríela durante 2–3 minutos si deseas la yema ligeramente líquida, o un poco más si la prefieres más cocida. Manipula la arepa con cuidado para que no se abra durante esta segunda fritura. Retírala y colócala sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite, asegurándote de servirla inmediatamente para disfrutar su textura crujiente.
  6. Servicio tradicional: Sirve las arepas de huevo bien calientes, recién hechas. Tradicionalmente se consumen solas, acompañadas de café negro o chocolate caliente; en algunas regiones se sirven con suero costeño o ají, pero la versión más clásica destaca el sabor puro de la masa y el huevo.