Caldo michi
El caldo michi es una sopa tradicional mexicana de pescado que forma parte del patrimonio culinario del occidente del país. Su origen se asocia principalmente con el estado de Jalisco, en especial con la ribera del lago de Chapala y municipios como La Barca y Atotonilco, aunque hoy también es común encontrarlo en fondas y restaurantes de Guadalajara. El nombre proviene del náhuatl michi o michin, que significa pescado, y refleja su esencia sencilla, nutritiva y profundamente regional.
Preparado tradicionalmente con pescado de agua dulce como bagre, carpa o tilapia, el caldo michi se cuece en su propio jugo junto con verduras locales y chiles, logrando un sabor reconfortante y casero. Con el paso del tiempo, esta receta se ha difundido hacia estados vecinos como Michoacán y Colima, donde cada familia conserva su propia versión. Más que un platillo, el caldo michi es memoria, tradición y un símbolo vivo de la cocina popular jalisciense.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 35 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4–6
- Categoría: Sopas y caldos
- Tipo de cocina: Cocina mexicana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
- 1 pescado grande (bagre, carpa, tilapia o huachinango), entero
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 2 cucharadas de aceite
- 6 jitomates rojos maduros
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 2 chiles guajillo o cascabel
- 1–2 chiles güeros o chilaca (opcional)
- 1 pizca de comino (opcional)
- 3 papas grandes
- 2 zanahorias
- 2 calabacitas
- 1 chayote (opcional)
- 1–2 varitas de apio (opcional)
- 1.5–2 litros de agua
- 2 hojas de laurel
- 1 pizca de orégano seco o mejorana
- 1 manojo pequeño de cilantro fresco
Para servir
- Limones al gusto
- Cebolla blanca picada
- Cilantro fresco
- Aguacate
- Tortillas calientes o tostadas
- Salsa al gusto
Como hacer Caldo Michi
- Limpieza y preparación del pescado: Lava cuidadosamente el pescado, retira vísceras, revisa que no tenga escamas y enjuaga muy bien. Sécalo con cuidado y córtalo en trozos medianos, incluyendo la cabeza y la cola, ya que estas aportan mucho sabor al caldo. Sazona ligeramente con sal y pimienta y resérvalo; no lo dejes demasiado tiempo fuera del refrigerador para mantener su firmeza.
- Sellado rápido del pescado: Calienta el aceite en una olla amplia y profunda, a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, pasa los trozos de pescado brevemente por el aceite, apenas unos segundos por cada lado, solo para sellarlos. Este paso es fundamental: no se busca freír, sino cerrar la superficie para que el pescado conserve su forma y no se desbarate al hervir. Retira y reserva.
- Elaboración del recaudo tradicional: Asa ligeramente los jitomates, la cebolla, los ajos y los chiles secos hasta que tomen color y aroma, cuidando que los chiles no se quemen para evitar amargor. Retira semillas y venas de los chiles si buscas un picor moderado. Licúa todo con un poco de agua hasta obtener una salsa espesa y bien integrada; entre más fino el molido, más terso quedará el caldo.
- Sofrito del recaudo: En la misma olla donde sellaste el pescado, vierte la salsa licuada y cocina a fuego medio hasta que cambie de color, espese ligeramente y suelte un aroma profundo. Este paso desarrolla el sabor base del caldo, así que no lo apresures; si la salsa se espesa demasiado, añade un poco de agua sin dejar de mover.
- Cocción inicial de las verduras: Agrega el agua al recaudo y, cuando comience a hervir, incorpora las papas, zanahorias y chayote previamente cortados en trozos medianos. Añade las hojas de laurel y una pizca de sal. Deja hervir unos minutos antes de integrar las calabacitas y el apio; este orden evita que las verduras suaves se sobrecuezan y mantengan mejor textura.
- Integración del pescado y hierbas: Baja el fuego a medio y añade con cuidado los trozos de pescado reservados, el cilantro entero, el orégano o la mejorana. Tapa la olla y deja hervir suavemente solo unos minutos; el pescado debe cocerse sin romperse, por lo que es importante no mover demasiado el caldo en esta etapa.
- Ajuste final y reposo: Prueba el caldo, ajusta de sal si es necesario y apaga el fuego. Deja reposar unos minutos antes de servir; este descanso permite que los sabores se asienten y el caldo tome cuerpo. Recuerda que el caldo michi debe ser fragante, bien sazonado pero ligero, con el pescado como protagonista.
- Para servir: Sirve en plato hondo colocando un trozo de pescado, verduras y abundante caldo. Acompaña con limón recién exprimido, cebolla y cilantro, aguacate y tortillas calientes o tostadas. El picante se ajusta al gusto con salsa aparte, como se hace tradicionalmente en la mesa.