Giso de maíz cubano

Guiso de maíz cubano tradicional
Receta de guiso de maíz cubano

El guiso de maíz cubano es un plato tradicional de Cuba que refleja la historia y sencillez de la cocina criolla. Elaborado con ingredientes humildes y accesibles, este guiso combina carne, verduras y el inconfundible sabor del maíz amarillo, base fundamental de la alimentación en la isla desde tiempos ancestrales. Los pueblos aborígenes ya cultivaban y veneraban el maíz por su color dorado, considerándolo un regalo de la tierra y un alimento sagrado. Con el paso de los años, esta herencia se integró a la cocina cubana, dando lugar a recetas reconfortantes, nutritivas y llenas de identidad.

Tradicionalmente preparado con pollo o puerco, el guiso de maíz destaca por su textura espesa y su sabor profundo, resultado de una cocción lenta y un sofrito aromático. Es un plato completo, económico y muy rendidor, perfecto para compartir en familia. La mezcla de influencias indígenas, españolas y caribeñas convierte este guiso en una muestra auténtica de la riqueza culinaria de Cuba, donde cada cucharada cuenta una historia de campo, tradición y hogar.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas
  • Raciones: 6–8
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Cocina cubana
  • Calorías por ración: 520 kcal

Ingredientes

  • 6 mazorcas de maíz tierno
  • 500 g de pollo (muslo y/o contramuslo sin piel) o 500 g de carne de cerdo (paleta o lomo)
  • 200 g de jamón
  • 1 chorizo español (opcional)
  • 1 cebolla grande
  • ½ ají pimiento verde
  • ½ ají pimiento rojo
  • 4 dientes de ajo
  • 5 papas grandes
  • 1 calabaza mediana (cubana o tipo butternut)
  • 120 ml de vino seco
  • 1 cucharada de vinagre
  • 120 g de puré o salsa de tomate
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • Agua (cantidad necesaria)

Como hacer Guiso de maíz cubano

  1. Base de cocción del maíz y la carne: En una olla grande (o de presión, si se desea acelerar el proceso), coloca agua suficiente para cubrir y añade la carne elegida (pollo o cerdo) junto con las mazorcas de maíz. Las mazorcas se cortan en trozos medianos o, si se prefiere, se desgranan parcialmente para aportar espesor al guiso. Lleva a fuego medio y cocina hasta que la carne comience a ablandarse; si usas olla de presión, deja cocinar entre 20 y 25 minutos desde que toma presión. Este caldo será la base del sabor del guiso.
  2. Elaboración del sofrito cubano: Mientras se cocina la base, pica finamente la cebolla, los ajíes y el ajo. En una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio y sofríe primero el jamón y, si se utiliza, el chorizo, hasta que suelten su sabor. Incorpora las verduras picadas y cocina lentamente hasta que todo esté bien pochado y fragante. Agrega el puré de tomate, sal y pimienta, y cocina unos minutos más hasta obtener un sofrito espeso y bien integrado.
  3. Unión del sofrito con el guiso: Una vez lista la carne y el maíz, incorpora el sofrito completo a la olla. Añade el vino seco y el vinagre, mezcla suavemente y deja hervir unos minutos para que el alcohol se evapore y los sabores se integren. En este punto se añade también la hoja de laurel. Si el líquido está muy espeso, se puede añadir un poco más de agua caliente.
  4. Incorporación de los vegetales: Pela y corta las papas y la calabaza en dados medianos y agrégalas al guiso. Remueve con cuidado para no romperlas y deja cocinar a fuego medio-bajo, con la olla parcialmente tapada. Durante esta cocción, algunas papas y granos de maíz se irán deshaciendo de forma natural, dando al guiso su textura espesa característica; si se desea más cuerpo, se pueden aplastar ligeramente algunos trozos dentro de la olla.
  5. Cocción final y punto del guiso: Continúa la cocción durante 25 a 40 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las papas y la calabaza estén bien tiernas y el caldo haya tomado consistencia. Ajusta sal y pimienta al final, probando con cuidado, ya que el jamón y el chorizo (si se usa) aportan salinidad natural. Apaga el fuego y deja reposar tapado unos minutos antes de servir para que el guiso termine de asentarse.
  6. Servicio tradicional: Este guiso de maíz cubano se sirve bien caliente, solo o acompañado de arroz blanco, plátanos fritos (maduros o tostones) o incluso mariquitas. Al día siguiente está aún más sabroso, como todo buen guiso tradicional.