Golfeados venezolanos

Golfeados venezolanos
Receta de Golfeados Venezolanos

Los golfeados venezolanos son uno de los dulces más emblemáticos de Venezuela, conocidos por su equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado. Este pan enrollado, de masa fermentada y aromatizada con anís, se rellena tradicionalmente con papelón con queso y se baña con melado durante la cocción, logrando un resultado húmedo por dentro y ligeramente crujiente por fuera. Servidos tibios y acompañados de queso de mano, son una experiencia sensorial única que combina suavidad, aroma y sabor intenso.

Su historia se remonta a Petare, donde panaderos de origen canario adaptaron técnicas europeas a ingredientes locales, dando origen a estos rollos súper esponjosos que hoy forman parte del patrimonio gastronómico venezolano. Más que un simple pan, los golfeados representan tradición, camino y memoria, siendo una parada obligada en rutas clásicas alrededor de Caracas y un símbolo de identidad culinaria que perdura generación tras generación.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 45 minutos
  • Raciones: 10-12 unidades
  • Categoría: Pan dulce
  • Tipo de cocina: Venezolana
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para el prefermento

  • 1 taza (240 ml) de leche o agua tibia
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas (20 g) de levadura seca activa

Para la masa

  • 500 g de harina de trigo (todo uso o panadera)
  • 120 g de mantequilla sin sal
  • 1 huevo grande
  • ½ taza (100 g) de azúcar
  • 4 cucharadas de leche en polvo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de semillas de anís dulce
  • ¼ cucharadita de sal
  • Leche o agua (solo si es necesario)

Para el relleno

  • 250 g de papelón (panela, piloncillo o chancaca)
  • 400–500 g de queso blanco duro
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cucharada de semillas de anís dulce
  • ¼ cucharadita de clavo de olor molido
  • ¼ cucharadita de nuez moscada

Para el melado de papelón

  • 250 g de papelón
  • ½ taza (120 ml) de agua
  • ½ cucharada de semillas de anís dulce
  • ¼ cucharadita de clavo de olor

Para servir (opcional)

  • Queso blanco fresco o queso de mano

Como hacer Golfeados Venezolanos

  1. Activación del prefermento: Calienta la leche o el agua hasta que esté tibia, sin que llegue a quemar al tacto. Disuelve el azúcar y la levadura, mezcla bien y deja reposar en un lugar cálido durante 10 a 15 minutos, hasta que la superficie esté cubierta de espuma. Este paso garantiza una fermentación fuerte y un golfeado más esponjoso; si no espuma, es mejor repetirlo.
  2. Formación de la masa: Coloca el prefermento en un bol grande o en la amasadora, añade el huevo y la mantequilla a temperatura ambiente y mezcla hasta integrar. Incorpora la harina, el azúcar, la leche en polvo, la vainilla, las semillas de anís y la sal, y comienza a amasar hasta obtener una masa uniforme. La masa debe quedar suave, elástica y apenas pegajosa; si la notas seca, añade un poco de leche o agua poco a poco, y si está demasiado blanda, espolvorea una pequeña cantidad de harina sin excederte para no endurecer el resultado final.
  3. Primer levado: Forma una bola con la masa, colócala en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrela y déjala reposar durante aproximadamente una hora o hasta que haya duplicado su volumen. Este levado es clave para lograr la textura aireada característica del golfeado tradicional.
  4. Reamasado tradicional: Retira la masa del recipiente, desgasifícala suavemente y amásala durante unos cinco minutos adicionales. Vuelve a colocarla en el bol, cúbrela y deja reposar 30 minutos más. Este segundo reposo, muy usado en recetas tradicionales, mejora notablemente la miga y el sabor final.
  5. Preparación del relleno: Mientras la masa reposa, prepara todos los elementos del relleno. Ralla el papelón y el queso, derrite la mantequilla y mezcla el anís, el clavo y la nuez moscada. Tener el relleno listo antes de estirar la masa facilita un armado parejo y evita que la masa pierda aire.
  6. Estirado y relleno de la masa: Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y estírala formando un rectángulo grande y parejo. Pincela toda la superficie con la mantequilla derretida, distribuye el papelón rallado de manera uniforme, luego el queso y finalmente las especias. Deja un borde libre de unos tres centímetros en uno de los lados largos para poder sellar bien el rollo y evitar que se abra durante el horneado.
  7. Formado de los golfeados: Enrolla la masa firmemente desde el lado más largo, presionando con cuidado para que el relleno quede bien integrado. Sella el borde final y corta los rollos en piezas de aproximadamente tres a cuatro centímetros de grosor. Este tamaño permite que se cocinen bien por dentro sin perder humedad.
  8. Segundo levado: Coloca los golfeados en una bandeja engrasada o con papel de hornear, con el cierre hacia abajo y dejando un pequeño espacio entre cada uno. Cúbrelos y deja reposar entre 30 y 45 minutos, hasta que estén visiblemente más grandes y esponjosos. Si los colocas más juntos, quedarán más húmedos y unidos, como es tradicional.
  9. Horneado inicial: Precalienta el horno a 170–175 °C. Antes de introducir la bandeja, vierte cuidadosamente un par de cucharadas de agua entre los golfeados, sin mojarlos directamente; este truco tradicional genera vapor y ayuda a mantenerlos suaves. Hornea durante 20 minutos, hasta que comiencen a tomar color.
  10. Preparación del melado: Mientras se hornean, coloca el papelón, el agua, el anís y el clavo en una olla y cocina a fuego medio hasta que el papelón se disuelva por completo y el melado espese ligeramente. No debe quedar demasiado espeso, ya que necesita penetrar bien en los golfeados calientes.
  11. Bañado final y horneado: Retira los golfeados del horno, pincélalos generosamente con el melado caliente y, si lo deseas, añade un poco más de queso por encima. Regresa la bandeja al horno durante 10 minutos adicionales, hasta que estén bien dorados, brillantes y aromáticos.
  12. Reposo y servicio: Saca los golfeados del horno y déjalos reposar unos minutos antes de servirlos. Tradicionalmente se disfrutan tibios, acompañados de queso blanco fresco o queso de mano, logrando el contraste perfecto entre dulce, salado y especiado que define a este clásico venezolano.