Huevos chimbos

Huevos Chimbos
Receta de Huevos Chimbos

Los huevos chimbos son un dulce de profunda historia colonial, cuyo origen se remonta a los conventos de la época española, antes de la independencia de nuestros países. Esta preparación a base de yemas batidas y almíbar se difundió por gran parte de América Latina, pero en Venezuela encontró una identidad propia, especialmente en el estado Zulia. Allí, esta elaboración conventual se transformó en un símbolo vivo de la tradición repostera, transmitida de generación en generación como parte del patrimonio culinario regional.

En la región zuliana, y muy particularmente en Maracaibo, los huevos chimbos forman parte esencial de la memoria gastronómica de los zulianos y los maracuchos, conocidos por su apego a las costumbres y sabores de siempre. Esta receta venezolana destaca por su textura esponjosa y su almíbar aromático, reflejo de una cocina que respeta el pasado y celebra sus raíces. Más que un postre, los huevos chimbos representan la identidad, la tradición y el carácter de una región única dentro de Venezuela.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 1 hora
  • Raciones: 6
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Venezolana
  • Calorías por ración: 320 kcal

Ingredientes

Para los huevos

  • 12 yemas de huevo
  • Mantequilla, cantidad necesaria

Para el almíbar

  • 3 tazas de agua
  • 2 tazas de azúcar blanca
  • 3 cucharadas de ron, brandy o coñac
  • ¼ cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 ramita de canela
  • 1 trozo de cáscara de naranja o limón (opcional)
  • 2 clavos de olor (opcional)

Como hacer Huevos Chimbos

  1. Batido prolongado de las yemas: Coloca las yemas en un recipiente amplio y bátelas de forma continua durante 15 a 20 minutos, hasta que aumenten notablemente su volumen, aclaren su color y presenten una textura espesa, aireada y capaz de formar picos suaves. Este batido largo es fundamental, ya que es lo que dará la estructura final del postre sin necesidad de claras ni harina; si el batido es corto, los huevos chimbos quedarán compactos y perderán su característica esponjosidad.
  2. Preparación de los moldes: Unta generosamente los moldes pequeños con mantequilla, asegurándote de cubrir bien las paredes para facilitar el desmolde posterior. Llena cada molde solo hasta la mitad con la mezcla de yemas batidas, dejando espacio para que la preparación se expanda ligeramente durante la cocción sin desbordarse.
  3. Cocción al baño María: Coloca los moldes dentro de una olla amplia con agua caliente que alcance aproximadamente la mitad de su altura, utilizando en el fondo un paño doblado o una rejilla para evitar el contacto directo con la base. Cocina tapado a fuego medio durante unos 10 a 12 minutos, hasta que al introducir un palillo en el centro este salga limpio. Retira los moldes del agua, deja que se entibien y desmolda con cuidado; en este punto los huevos estarán firmes pero delicados, por lo que deben manipularse con suavidad.
  4. Elaboración del almíbar aromático: En una olla coloca el agua, el azúcar, la canela, los clavos de olor y la cáscara cítrica, y lleva a hervor a fuego medio-alto. Cocina durante unos 15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta obtener un almíbar espeso pero aún fluido; debe napar ligeramente la cuchara sin llegar a formar punto de bola. Mantener este equilibrio es importante para que el almíbar impregne bien los huevos sin cristalizar ni resultar pesado.
  5. Cocción de los huevos en el almíbar: Reduce el fuego a medio y añade cuidadosamente los huevos chimbos al almíbar caliente, girándolos con suavidad para que se bañen de manera uniforme. Cocina durante unos 5 minutos, permitiendo que absorban parte del almíbar sin que se deshagan. Retira del fuego y, aún en caliente, incorpora el ron y la esencia de vainilla, mezclando con cuidado para preservar los aromas del licor y evitar que se evaporen.
  6. Reposo, enfriado y maduración: Deja enfriar completamente los huevos chimbos dentro del almíbar y luego refrigéralos bien cubiertos durante al menos 2 horas, aunque lo ideal es dejarlos reposar entre 2 y 3 días antes de consumirlos. Este tiempo de maduración mejora notablemente el sabor, suaviza la textura y elimina cualquier rastro a yema cocida, logrando el carácter profundo y tradicional del postre.
  7. Conservación y servicio: Mantén los huevos chimbos siempre sumergidos en su almíbar dentro de un recipiente hermético en refrigeración, donde pueden conservarse en perfecto estado durante varias semanas. Se sirven fríos o a temperatura ambiente, solos o acompañados de un poco más de almíbar, y tradicionalmente se presentan en frascos de vidrio.