Seco de pollo ecuatoriano
El seco de pollo ecuatoriano es uno de los platos más representativos de la cocina tradicional de ecuador, una preparación casera que combina sabor, memoria y emoción en cada bocado. Cocinado a fuego lento, este guiso se elabora con pollo o gallina criolla en una salsa aromática de cerveza o chicha, tomate, cebolla, pimiento, hierbas frescas y especias. Su textura jugosa y su sabor profundo lo convierten en un verdadero plato de confort, de esos que reconfortan tanto el cuerpo como el corazón y evocan la cocina de casa, la infancia y la mesa familiar.
El origen y la historia del seco están ligados a la tradición campesina ecuatoriana, donde originalmente se preparaba con chicha y productos locales como la naranjilla, que aporta su característico toque ácido. Hoy en día, se sirve de forma clásica acompañado de arroz y maduros, creando un equilibrio perfecto entre la salsa espesa, el dulzor del plátano y la suavidad del arroz. Este plato emblemático resume la esencia de la gastronomía ecuatoriana: sencilla, generosa y llena de sabor.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 60 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Ecuatoriana
- Calorías por ración: 520 kcal
Ingredientes
Para el pollo
- 2 a 2,5 kg de pollo o gallina en presas
- 2 cucharaditas de comino molido
- 2 cucharaditas de achiote molido o 3 cucharadas de aceite de achiote
- 1½ a 2 cucharaditas de sal
- Pimienta negra al gusto
Para la salsa
- 1 cebolla grande
- 5 a 8 dientes de ajo
- 4 a 6 tomates maduros
- 1 a 2 pimientos (rojo, verde o mezcla)
- 1 ají fresco o chile (opcional)
- 1 manojo grande de cilantro o culantro
- 1 manojo pequeño de perejil (solo hojas)
- 2 cucharaditas de orégano seco
- 1–2 tazas de cerveza clara
- 1 taza de jugo de naranjilla
Como hacer Seco de Pollo Ecuatoriano
- Sazonar y preparar el pollo: Lava el pollo si lo deseas con agua y un poco de limón o vinagre, sécalo muy bien y colócalo en un recipiente amplio. Añade el comino, el achiote, la sal y la pimienta, y frota bien cada presa para que quede completamente cubierta. Si tienes tiempo, deja reposar el pollo entre 30 minutos y 1 hora; este reposo permite que los sabores penetren mejor y aporta un resultado más intenso y tradicional.
- Elaborar la salsa base del seco: Coloca en la licuadora la cebolla, los dientes de ajo, los tomates, los pimientos, el ají si decides usarlo, el cilantro, el perejil y el orégano. Añade la cerveza y el jugo de naranjilla, y licúa hasta obtener una salsa espesa y homogénea. Reserva un poco de cilantro y perejil finamente picados para el final, ya que las hierbas frescas se añaden siempre al terminar la cocción para conservar su aroma característico.
- Dorar el pollo correctamente: Calienta el aceite de achiote en una olla grande o caldero a fuego medio. Cuando esté bien caliente, añade las presas de pollo en tandas, sin amontonarlas, y dóralas por ambos lados hasta que tomen un color dorado intenso. Este paso es fundamental, ya que el sellado aporta profundidad de sabor y ayuda a que la salsa se adhiera mejor al pollo durante la cocción.
- Integrar la salsa y comenzar la cocción lenta: Vierte la salsa licuada sobre el pollo dorado, mezcla suavemente para que todas las presas queden bien cubiertas y lleva a hervor. Una vez que empiece a hervir, baja el fuego, tapa la olla y deja cocinar lentamente. El pollo debe cocer entre 45 minutos y 1 hora, mientras que la gallina puede necesitar hasta 1 hora y 30 minutos. Durante este tiempo, la salsa se irá concentrando y tomando el carácter espeso y aromático típico del seco ecuatoriano.
- Ajustar textura y sabor del seco: Si el pollo ya está tierno pero la salsa aún está muy líquida, retira momentáneamente las presas y deja hervir la salsa destapada a fuego medio hasta que espese a tu gusto. En este punto, prueba y ajusta la sal. La salsa debe quedar concentrada, fragante y bien ligada, sin exceso de líquido.
- Finalizar con hierbas frescas: Vuelve a colocar el pollo en la olla y añade el cilantro y el perejil reservados. Mezcla con cuidado y cocina solo 2 a 3 minutos más. Este último paso realza el aroma fresco del seco y define su sabor final sin perder intensidad.
- Servir el seco de pollo: Sirve el seco bien caliente, acompañado de arroz amarillo, plátanos maduros fritos, rodajas de aguacate y una ensalada fresca si lo deseas. El seco debe quedar con una salsa espesa y concentrada, nunca caldosa, para que el arroz absorba todo su sabor.