Jugo de durazno
El jugo de durazno es una bebida refrescante, dulce y muy fácil de preparar, ideal para los días calurosos o para acompañar desayunos y meriendas. Elaborado con fruta fresca, agua y un toque de azúcar o miel, destaca por su sabor suave y su textura agradable. Prepararlo en casa es sencillo y solo necesitas una licuadora para obtener un resultado delicioso en pocos minutos. Además de ser una opción natural, es perfecta para aprovechar duraznos de temporada y evitar que se estropeen, convirtiéndolos en un zumo casero lleno de frescura.
Este jugo no solo es sabroso, también aporta interesantes beneficios, ya que el durazno es una fruta jugosa y aromática que ayuda a hidratar el cuerpo de forma saludable. Una vez preparado, puede servirse al momento o conservarse en una botella bien cerrada en la nevera para disfrutarlo bien frío más tarde. Su preparación básica permite múltiples variaciones, pero esta receta apuesta por la versión clásica, resaltando el sabor auténtico del durazno y convirtiéndolo en una bebida ideal para cualquier momento del día.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 0 minutos
- Tiempo total: 10 minutos
- Raciones: 4 vasos
- Categoría: Bebidas
- Tipo de cocina: Internacional
- Calorías por ración: 120 kcal
Ingredientes
- 4–5 duraznos maduros
- 600 ml de agua fría
- 3–4 cucharadas de azúcar, miel o edulcorante (al gusto)
- Cubos de hielo (al gusto)
Como hacer jugo de durazno
- Preparar los duraznos: Lava cuidadosamente los duraznos bajo el grifo para eliminar cualquier resto de suciedad. Córtalos por la mitad, retira el hueso y pélalos. Una vez pelados, córtalos en trozos medianos para que se licúen de manera uniforme y se obtenga un jugo suave sin grumos.
- Colocar los ingredientes en la licuadora: Introduce los duraznos troceados en la licuadora y añade aproximadamente una parte del agua para facilitar el licuado inicial. Incorpora el azúcar, miel o edulcorante al gusto, ajustando la cantidad según la madurez natural de los duraznos.
- Licuar hasta obtener un jugo homogéneo: Licúa durante 1 a 2 minutos, o hasta que la mezcla esté completamente homogénea y con textura líquida. Si el jugo queda demasiado espeso, añade el resto del agua poco a poco y vuelve a licuar unos segundos hasta alcanzar la consistencia deseada, recordando que se busca un jugo y no un puré.
- Ajustar sabor y temperatura: Prueba el jugo y ajusta el dulzor si es necesario. Para servirlo bien frío, puedes añadir cubos de hielo directamente a la licuadora y licuar unos segundos más, o bien servir el jugo en vasos con hielo para mantener su frescura.
- Servir y disfrutar: Sirve el jugo de durazno inmediatamente para aprovechar todo su sabor y aroma natural. También puedes verterlo en una jarra o botella y refrigerarlo durante unas horas si prefieres consumirlo bien frío, teniendo en cuenta que lo ideal es disfrutarlo dentro de las primeras 24 horas.