Kivevé
Kivevé es una receta paraguaya tradicional que refleja la sencillez y riqueza de la cocina popular del Paraguay. De origen guaraní, este plato toma su nombre del color rojizo característico de la calabaza andaí, ingrediente base de la preparación. El kivevé es una crema espesa y consistente, elaborada con calabaza cocida, harina de maíz y queso fresco, cuya textura se sitúa entre una gacha y un puré. Gracias a su valor energético y nutritivo, ha sido históricamente un alimento importante dentro de la alimentación campesina.
Versátil y reconfortante, el quibebé puede servirse caliente como desayuno contundente o acompañamiento de carnes, y frío como preparación dulce. Según la costumbre familiar, puede inclinarse hacia lo salado o lo dulce, incorporando leche, azúcar y manteca para una versión más cremosa. Económico, sabroso y profundamente tradicional, este plato resume el carácter de la cocina paraguaya: simple en ingredientes, pero rico en sabor, historia y significado cultural.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 45 minutos
- Raciones: 4–6 porciones
- Categoría: Postres tradicionales
- Tipo de cocina: Paraguaya
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
- 1 kg de calabaza andaí bien madura (o calabaza anaranjada)
- 3 a 4 tazas de agua (cantidad necesaria)
- 1 taza de leche entera
- 4 a 5 cucharadas de azúcar (ajustable al gusto)
- ½ a 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de aceite neutro o manteca
- 160–200 g de harina de maíz fina (no precocida)
- 150–200 g de queso Paraguay desmenuzado (sustitutos válidos: queso fresco, panela, cuajada o ricotta firme)
Como hacer Kivevé
- Cocción base de la calabaza: Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en trozos medianos y parejos. Colócala en una olla de fondo grueso y agrega agua solo hasta cubrirla, sin excederte. Incorpora desde el inicio la sal y el azúcar para que la calabaza se cocine ya equilibrada en sabor. Cocina a fuego medio hasta que esté muy blanda, casi deshaciéndose, cuidando que no se evapore toda el agua, ya que ese líquido formará parte del kivevé.
- Formación del puré tradicional: Una vez bien cocida, pisa la calabaza directamente en la olla hasta obtener un puré homogéneo, usando pisapuré o cuchara de madera. No se cuela ni se descarta el líquido de cocción, porque aporta sabor y textura. Añade la leche y el aceite o manteca, mezcla bien y lleva nuevamente a fuego bajo, asegurándote de que el puré quede cremoso y sin grumos.
- Incorporación correcta de la harina de maíz: Antes de agregarla, hidrata la harina de maíz con un poco de agua tibia hasta obtener una mezcla fluida. Incorpórala poco a poco al puré caliente, siempre revolviendo de forma constante y sin pausas. Este paso es clave para evitar grumos, ya que la harina de maíz espesa rápidamente y tiende a pegarse si no se trabaja con paciencia.
- Cocción y punto del kivevé: Cocina a fuego bajo durante aproximadamente 8 a 15 minutos, revolviendo continuamente con cuchara de madera, prestando atención al fondo de la olla. La preparación debe espesar hasta lograr una textura similar a una polenta suave, cremosa y brillante. Si el kivevé se espesa demasiado, agrega pequeñas cantidades de agua o leche caliente, nunca fría, para mantener una consistencia adecuada. Ajusta azúcar o sal si es necesario.
- Agregado del queso y finalización: Retira la olla del fuego y añade el queso Paraguay desmenuzado. Mezcla suavemente hasta que se funda parcialmente, dejando algunos trozos visibles, como se sirve de manera tradicional. Deja reposar uno o dos minutos antes de servir para que los sabores se integren sin seguir espesando en exceso.
- Servicio tradicional: Sirve el kivevé bien caliente, en plato hondo. Tradicionalmente se consume solo o acompañado con leche caliente o fría, según la costumbre familiar. Es un plato que puede servirse como postre, merienda o desayuno campesino, siempre destacándose por su textura cremosa, sabor suave y carácter profundamente paraguayo.