La Bandera Dominicana

La Bandera Dominicana
Receta de La Bandera Dominicana

La gastronomía dominicana es el resultado de un rico origen cultural que mezcla influencias taínas, africanas y españolas, dando lugar a una comida sabrosa, aromática y profundamente identitaria. Dentro de ese legado destaca La Bandera Dominicana, un plato típico que se sirve tradicionalmente al almuerzo y que representa el corazón de la mesa diaria en todo el país. Considerado el plato nacional, este clásico combina arroz blanco, habichuelas guisadas y carne, generalmente pollo, preparados con técnicas heredadas de generación en generación.

El nombre de La Bandera Dominicana tiene su historia en la similitud visual con la bandera tricolor del país: las habichuelas simbolizan el rojo, el arroz el blanco y la carne completa el conjunto con licencia poética. Más que una receta, este plato es identidad, memoria y orgullo, especialmente para la diáspora. Presente en hogares, fondas y celebraciones, La Bandera resume el origen humilde y cotidiano de la cocina dominicana y su profundo valor cultural.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 40 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 40 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 20 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Dominicana
  • Calorías por ración: 650 kcal

Ingredientes

Para el arroz blanco

  • 4 tazas de arroz de grano largo
  • 6 tazas de agua
  • 5 cucharadas de aceite vegetal (maíz, maní o soya)
  • 1¼ cucharadita de sal

Para las habichuelas guisadas

  • 2 tazas de habichuelas rojas secas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 ají cubanela
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 1 taza de auyama
  • ½ taza de salsa de tomate
  • 1 pizca de orégano
  • 4 ramitas de tomillo (opcional)
  • Hojas de 1 tallo de apio (opcional)
  • ½ cucharadita de cilantro fresco
  • 1 cucharadita de sal (o al gusto)

Para el pollo guisado

  • 2 libras de pollo
  • 2 limones
  • 1 pizca de orégano
  • 1 cebolla roja pequeña
  • ½ taza de apio (opcional)
  • 1 cucharadita de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 cucharadita de azúcar blanca
  • 2 tazas de agua
  • 4 tomates
  • 2 ajíes cubanela (o 1 pimiento morrón)
  • ¼ taza de aceitunas verdes (opcional)
  • 1 taza de salsa de tomate
  • Pimienta al gusto
  • Unas hojas de cilantro fresco

Para la ensalada fresca

  • 2 tomates
  • ½ lechuga o ¼ de repollo
  • 1 pepino
  • ½ cebolla (opcional)
  • 1 remolacha hervida (opcional)
  • 3 cucharadas de vinagre
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal

Acompañamientos opcionales

  • Plátano frito
  • Tostones
  • Aguacate

Como hacer La Bandera Dominicana

  1. Arroz blanco dominicano: En un caldero de aluminio o hierro se colocan tres cucharadas de aceite junto con la sal y se llevan a fuego medio hasta que el aceite esté caliente. En ese punto se agrega el agua con cuidado y se deja hervir. Cuando el agua rompe el hervor se incorpora el arroz y se remueve regularmente para evitar que se adhiera al fondo, un detalle clave para que el grano quede suelto. Al evaporarse toda el agua, se tapa el caldero y se cocina a fuego muy bajo durante unos 15 minutos, permitiendo que el vapor termine la cocción. Se destapa, se remueve suavemente, se añade el aceite restante para dar brillo y favorecer el concón, se tapa nuevamente y se deja unos minutos más hasta que el arroz esté firme por fuera y tierno por dentro.
  2. Habichuelas guisadas tradicionales: Las habichuelas se remojan desde la noche anterior, se desecha esa agua y luego se hierven en agua limpia hasta que estén completamente blandas, lo que puede tomar más de una hora o menos tiempo si se usa olla de presión. Una vez listas, se separan del líquido de cocción y se reservan ambos. En un caldero se calienta el aceite y se sofríen el orégano, el ají, la cebolla, el ajo, la auyama, la salsa de tomate, el apio, el tomillo y el cilantro, removiendo hasta que desprendan aroma, cuidando de no dorarlos en exceso. Se añaden las habichuelas y se cocinan brevemente antes de incorporar parte del agua de cocción. Se majan ligeramente algunas habichuelas para espesar el caldo, un truco tradicional que da cremosidad sin necesidad de licuar. Se cocina a fuego medio hasta obtener una textura espesa y sedosa, se ajusta la sal y, antes de servir, se retiran los trozos grandes de hierbas o cebolla si se desea una presentación más fina.
  3. Pollo guisado dominicano: El pollo se limpia frotándolo bien con el jugo de limón y se enjuaga, luego se mezcla con el orégano, la sal, el ajo, la cebolla y el apio, y se deja reposar tapado en la nevera para que tome sabor. En un caldero se calienta el aceite a fuego medio y se añade el azúcar, dejándola caramelizar hasta que tome un color dorado oscuro, ya que este paso es clave para el color característico del guiso. Se incorpora el pollo, reservando los vegetales del marinado, y se sofríe hasta que esté bien dorado por todos lados. Se agrega un poco de agua, se tapa y se cocina, vigilando y removiendo para evitar que se queme. Luego se añaden los vegetales reservados, los tomates, los ajíes y las aceitunas, y se deja cocinar hasta que todo esté bien integrado. Se incorpora la salsa de tomate junto con el resto del agua y se cocina a fuego bajo hasta que el pollo esté tierno y la salsa espesa. Al final se agrega el cilantro fresco y se ajusta el punto de sal y pimienta.
  4. Ensalada fresca: Los vegetales se lavan bien y se preparan justo antes de servir para mantener su frescura. La remolacha, si se utiliza, se puede espolvorear ligeramente con azúcar para equilibrar su sabor terroso. Todos los vegetales se disponen en un platón amplio y aparte se mezclan el vinagre, el aceite y la sal, aliñando la ensalada al último momento para que conserve su textura crujiente.
  5. Servicio tradicional: Se sirve el arroz blanco como base, las habichuelas a un lado y el pollo guisado acompañando, con la ensalada fresca al costado. De forma opcional, se puede añadir plátano frito o tostones, que son acompañamientos muy habituales en la mesa dominicana, así como aguacate servido al natural. Tradicionalmente, si hay concón, se considera un lujo.