Vorí Vorí
El vorí vorí, también conocido como bori bori, es un plato tradicional de la gastronomía paraguaya y uno de los mayores orgullos culinarios de Paraguay. Reconocido recientemente como la mejor sopa del mundo, este caldo espeso combina historia, identidad y sabor. Su origen se remonta al encuentro entre la cultura guaraní cario y la herencia española, dando lugar a una preparación única donde el maíz, el queso y la carne se integran en perfecta armonía.
El nombre vorí vorí, de raíz guaranítica, alude a las pequeñas bolitas que caracterizan el plato y simbolizan abundancia y tradición compartida. Preparado clásicamente con pollo o gallina casera, el vorí vorí se distingue por sus dumplings elaborados con harina de maiz y queso paraguayo, cocidos directamente en un caldo profundo y aromático. Presente en mesas familiares, celebraciones y encuentros comunitarios, esta sopa representa la esencia de la cocina paraguaya: sencilla en sus ingredientes, rica en técnica y cargada de memoria cultural.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 55 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 20 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: Sopas y caldos
- Tipo de cocina: Paraguaya
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
Para el caldo
- 6 presas de pollo (muslos, patas o carcasa con carne)
- 3 litros de agua
- 1 cebolla mediana
- 1 locote (pimiento verde)
- 2 tomates
- 400 g de zapallo
- 1 zanahoria mediana
- 1 mazo pequeño de cebollita de verdeo
- 2 cucharadas de aceite
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharada de orégano seco
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
Para los vori vori (bolitas)
- 300 g de harina de maíz fina
- 150 g de queso Paraguay
- 1 cucharada de fécula de maíz (opcional)
- Sal a gusto
- Caldo caliente del mismo guiso (cantidad necesaria)
Como hacer Vori Vori
- Sellado del pollo: Calentar el aceite en una olla grande a fuego medio-alto y dorar bien las presas de pollo por todos sus lados hasta que tomen un color parejo y profundo. Este paso es fundamental porque define el sabor del caldo final, por lo que conviene hacerlo sin apuro. Una vez doradas, retirar las presas y reservarlas, dejando la grasa y los jugos en la olla.
- Sofrito base del caldo: En la misma olla agregar la cebolla, el locote y los tomates, todos picados pequeños, y cocinar a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el tomate bien integrado. Durante esta cocción se agregan la sal, la pimienta, el comino y el orégano, lo que permite que las especias se despierten con el calor y perfumen todo el fondo del guiso, algo clave en el vori vori tradicional.
- Formación del caldo: Incorporar el zapallo cortado en trozos medianos y la zanahoria en cubos pequeños, mezclar y devolver las presas de pollo a la olla. Agregar el agua y las hojas de laurel, llevar a hervor y luego bajar el fuego para cocinar suavemente durante 40 a 45 minutos. En este tiempo el zapallo se ablanda y se deshace parcialmente, lo que espesa el caldo de manera natural sin necesidad de agregar harinas ni féculas extra.
- Preparación de la masa de vorí vorí: Mientras el caldo hierve, colocar la harina de maíz en un bol y mezclarla con la sal. Desmenuzar el queso Paraguay con las manos e incorporarlo junto con la fécula de maíz si se utiliza. Agregar de a poco caldo caliente del guiso y amasar hasta obtener una masa húmeda, suave y apenas tibia. La masa no debe quedar seca ni pegajosa; si se quiebra al formar bolitas le falta líquido, y si se pega demasiado, conviene dejarla reposar uno o dos minutos para que la harina absorba mejor el caldo.
- Formado de las bolitas: Con las manos ligeramente húmedas, tomar porciones de masa y formar bolitas del tamaño de una nuez o una albóndiga pequeña. Es importante que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera pareja. Conviene no apretarlas en exceso, ya que el vorí vorí debe quedar firme pero tierno al morder.
- Cocción del vorí vorí: Cuando el caldo esté bien sabroso y el zapallo completamente blando, agregar las bolitas una a una para evitar que se peguen entre sí. Mantener un hervor suave y cocinar hasta que las bolitas suban a la superficie, lo que suele tomar entre 5 y 8 minutos. En ese punto ya están listas; si se cocinan de más pueden desarmarse o volverse pesadas.
- Reposo y terminación: Apagar el fuego y dejar reposar la olla tapada durante unos 10 minutos, lo que permite que el vorí vorí termine de asentarse y absorba sabor sin seguir hirviendo. Justo antes de servir, agregar la cebollita de verdeo finamente picada y ajustar sal si fuera necesario. Este reposo final es una costumbre muy común en Paraguay y marca la diferencia en textura y sabor.