Pollo al sillao
El pollo al sillao es uno de los platos más representativos del recetario peruano con influencia china, heredado directamente del encuentro cultural que dio origen a la cocina tipo chifa en Perú. Preparado con pollo, sillao, ajo y kión, este guiso destaca por su sencillez y profundidad de sabor, demostrando que pocos ingredientes bien usados pueden lograr un resultado extraordinario. Es una receta cotidiana, rápida y reconfortante, muy presente en los hogares y fondas tradicionales, donde se cocina sin complicaciones y con resultados siempre confiables.
Este potaje se basa en cocinar el pollo lentamente en un caldo sabroso enriquecido con sillao, salsa de ostión y verduras, logrando una salsa ligera y brillante que acompaña perfectamente al arroz blanco y las papas. Su preparación práctica y sin técnicas complejas lo convierte en un plato ideal para el día a día, evocando ese sabor de la abuela que mezcla tradición, herencia china e identidad peruana en cada bocado.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 60 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Peruana
- Calorías por ración: 480 kcal
Ingredientes
Para el pollo y la marinada
- 1 pollo entero cortado en 8 presas (o 8 presas mixtas)
- 4–5 cucharadas de sillao (salsa de soya)
- 1 cucharada de salsa de ostión (opcional)
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de kión (jengibre)
- 1 pizca de comino
- Pimienta negra al gusto
- Sal mínima
- 1 pizca de azúcar (opcional)
- Aceite de ajonjolí (opcional)
Para el salteado y la cocción
- Aceite vegetal
- 1 pimiento rojo grande
- 4–5 tallos de cebolla china
- 3–4 láminas de kión
- ½ a 1 taza de caldo de pollo o agua
- Holantao o frejolito chino (opcional)
- Brócoli (opcional)
Para espesar
- 1 cucharada colmada de chuño o maicena
- Agua fría
Para acompañar
- Arroz blanco graneado
- Papa blanca sancochada
- Semillas de ajonjolí tostado
Como hacer Pollo al sillao
- Marinar el pollo: Coloca las presas de pollo en un bol amplio y agrégales el sillao, la salsa de ostión, el ajo molido, el kión rallado, la pimienta, el comino, la pizca de azúcar y unas gotas de aceite de ajonjolí. Mezcla muy bien masajeando el pollo para que absorba la marinada de forma uniforme. Ajusta la sal con moderación, ya que el sillao es salado por naturaleza. Cubre y deja reposar por lo menos 30 minutos; si tienes tiempo, una o dos horas en refrigeración potenciarán notablemente el sabor sin alterar la textura del pollo.
- Sellar las presas: Calienta una olla amplia o sartén profunda a fuego medio alto y agrega un buen chorro de aceite vegetal. Cuando esté bien caliente, coloca las presas de pollo sin moverlas al inicio para que se doren correctamente. Dóralas por ambos lados hasta que estén bien selladas y con color, sin necesidad de cocinarlas por completo en esta etapa. Retíralas y resérvalas; este paso es clave para que el pollo conserve sus jugos y aporte sabor a la salsa final.
- Preparar el aderezo: En la misma olla, sin retirar el fondo de cocción, baja ligeramente el fuego y agrega el ajo restante si hubiera, el kión cortado en láminas y la parte blanca de la cebolla china previamente cortada en tiras. Saltea rápidamente removiendo constantemente para que liberen su aroma sin llegar a dorarse en exceso, ya que el ajo quemado amarga el guiso. Si notas que la olla está muy seca, puedes añadir un poco más de aceite vegetal.
- Integrar el guiso: Vuelve a incorporar las presas de pollo a la olla junto con toda la marinada que haya quedado en el bol. Agrega el caldo de pollo o agua caliente, mezcla suavemente para integrar los sabores y deja que hierva. Tapa la olla y cocina a fuego medio durante 15 a 20 minutos, hasta que el pollo esté bien cocido y suave. Durante esta etapa, la salsa debe concentrarse sin reducirse en exceso; si notas que espesa demasiado pronto, añade un poco más de líquido.
- Añadir las verduras: Corta el pimiento en tiras y agrégalo al guiso junto con la parte verde de la cebolla china cortada en trozos medianos. Cocina solo unos minutos, lo suficiente para que se integren a la salsa pero mantengan una textura ligeramente crujiente. Este es el momento ideal para añadir holantao o brócoli si deseas una versión más completa al estilo chifa, siempre evitando sobrecocer las verduras para conservar color y frescura.
- Espesar la salsa: Disuelve el chuño o la maicena en un poco de agua fría, asegurándote de que no queden grumos, y agrégalo poco a poco al guiso mientras remueves constantemente. Deja hervir uno o dos minutos para que la fécula se cocine y la salsa tome una consistencia ligera, brillante y sedosa. La salsa tradicional del pollo al sillao no debe quedar espesa ni pesada, solo lo suficiente para napar bien las presas.
- Reposo y servicio: Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar el pollo durante cinco a diez minutos para que los sabores se asienten. Sirve caliente acompañado de arroz blanco graneado y papa blanca sancochada. Al momento de emplatar, baña el pollo con la salsa y espolvorea semillas de ajonjolí para dar el toque final clásico.