Posta cartagenera

Posta cartagenera
Receta de Posta cartagenera

La Posta cartagenera es un plato emblemático de la costa caribeña de Colombia, especialmente de la ciudad de Cartagena, donde su origen se remonta a las tradiciones culinarias familiares de la región. Este plato consiste en una pieza entera de carne magra, que se sella cuidadosamente y luego se cocina lentamente para lograr una textura tierna y jugosa. La combinación de sabores dulces y salados se logra gracias a la salsa de panela, que junto con cebolla, ajo y especias, crea una cobertura brillante y aromática que distingue a la posta negra de otras preparaciones. Su preparación refleja la riqueza de la gastronomía costeña y es un símbolo de la identidad culinaria de Cartagena, transmitida de generación en generación.

Tradicionalmente, la Posta cartagenera se sirve acompañada de arroz de coco, plátanos y ensalada fresca, complementos que equilibran su sabor intenso y la hacen ideal para celebraciones familiares. La historia de este plato destaca la importancia de la carne de calidad y la cocción lenta, técnicas que permiten que cada bocado conserve jugos y sabor auténtico. Con su color dorado, textura suave y aroma inconfundible, esta receta representa un verdadero tesoro de la cocina costeña colombiana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 2 horas
  • Tiempo total: 2 horas y 30 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 520 kcal

Ingredientes

Para la carne y el adobo

  • 2 a 2.5 kg de posta cartagenera (boliche, muchacho redondo o redondo de res)
  • 8 dientes de ajo
  • 1 cebolla grande
  • 1 a 2 cucharadas de salsa negra o salsa soya oscura (opcional)
  • 1 cucharada de sal
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • ½ cucharadita de comino
  • 2 hojas de laurel
  • 3 bolitas de pimienta de olor
  • 1 astilla pequeña de canela (opcional)
  • 2 tazas de vino tinto seco

Para la cocción y la salsa

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 a 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 80 a 100 g de panela rallada
  • 2½ tazas de caldo de res
  • 1 zanahoria grande
  • 1 pimentón rojo
  • 1 pimentón verde
  • 1 tomate grande
  • 1 rama de cebollín
  • Clavos de olor al gusto (opcional)

Para acompañar

  • Arroz blanco o arroz con coco
  • Plátanos maduros o verdes
  • Aguacate
  • Ensalada fresca al gusto

Como hacer Posta cartagenera

  1. Preparar el adobo y marinar la carne: Procesa el ajo y la cebolla hasta obtener una pasta homogénea. Coloca la carne entera en un recipiente grande o bolsa hermética y cúbrela con esta mezcla, agregando la sal, la pimienta, el comino, las hojas de laurel, la pimienta de olor, la canela (si la usas), la salsa negra opcional y una taza del vino tinto. Masajea bien para que la carne absorba los sabores y refrigera por un mínimo de 6 a 12 horas; un reposo más prolongado potencia los aromas, aunque en la versión casera no es estrictamente necesario esperar 24 horas.
  2. Sellar la carne para desarrollar sabor: Saca la carne del refrigerador 20–30 minutos antes de cocinarla. En una olla grande y de fondo grueso, calienta la mantequilla con el aceite a fuego medio. Sella la carne por todos sus lados, hasta dorarla ligeramente y marcar su superficie. No es necesario que se oscurezca demasiado; el objetivo es conservar jugos y desarrollar sabor sin que la costra sea muy intensa, lo que diferencia esta versión casera de la posta negra.
  3. Preparar el sofrito base: Retira la carne y resérvala. En la misma olla, añade la zanahoria, los pimentones, el tomate y el cebollín, cortados en trozos grandes. Sofríe a fuego medio mientras raspas suavemente el fondo de la olla para incorporar los restos del sellado. Este sofrito aporta dulzor natural y sabor a la salsa sin necesidad de ingredientes adicionales, manteniendo la esencia de la cocina casera cartagenera.
  4. Cocinar la posta: Devuelve la carne a la olla junto con el resto del adobo y añade el vino restante, la panela rallada y el caldo de res, procurando que cubra aproximadamente tres cuartas partes de la carne. Tapa la olla y cocina a fuego medio-bajo durante 1½ a 2 horas, hasta que la carne esté tierna pero no tan oscura como la posta negra. Durante la cocción, revisa que haya suficiente líquido; si se evapora demasiado, añade un poco más de caldo caliente.
  5. Reposar la carne y procesar la salsa: Retira la carne y déjala reposar unos minutos antes de cortarla para que conserve los jugos. Procesa el líquido de cocción con las verduras hasta obtener una salsa homogénea, o cuélala si prefieres una textura más lisa. La salsa en esta versión queda más ligera que en la posta negra, con un color marrón cálido y un sabor dulce-salado equilibrado.
  6. Reducir la salsa y terminar la preparación: Lleva la salsa a fuego medio y deja que se reduzca ligeramente hasta que tenga consistencia suficiente para cubrir la carne, sin llegar a ser espesa ni muy oscura. Corta la carne en rodajas gruesas y colócala en la salsa, dejando que se impregne suavemente de los sabores durante 10–15 minutos. Apaga el fuego y deja reposar unos minutos antes de servir.
  7. Servir y acompañar al estilo cartagenero: Sirve la carne bien caliente con la salsa por encima, acompañada de arroz blanco o arroz con coco, que ayuda a equilibrar los sabores. Añade plátanos maduros o verdes, que aportan contraste dulce o crocante, y complementa con aguacate y ensalada fresca para un plato completo, ligero y representativo de la cocina doméstica de Cartagena.