Sopa de garrobo
La sopa de garrobo es uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía hondureña, profundamente arraigado en la historia y las tradiciones de Honduras. Preparada a base de carne de garrobo, también conocida como iguana verde, esta sopa ha sido consumida durante siglos por comunidades costeras y rurales. Su caldo se enriquece con verduras locales y una cocción lenta que extrae todo el sabor de la carne, creando un plato reconfortante y lleno de identidad cultural, ligado incluso a leyendas religiosas y danzas tradicionales como el Baile del Garrobo.
Más allá de su valor simbólico, la sopa de garrobo es apreciada por sus beneficios nutricionales, ya que la carne es magra, rica en proteínas y contiene un alto aporte de vitaminas. En el norte del país se le conoce como “levanta muertos”, fama que alude a su poder reconfortante y revitalizante. Aunque existen versiones con coco en zonas costeras, la receta tradicional sigue siendo un orgullo vivo de la cocina hondureña.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 3 horas
- Tiempo total: 3 horas y 40 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: Sopas y caldos
- Tipo de cocina: Hondureña
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
- 2 garrobos medianos
- 1 naranja agria (o mezcla de naranja + limón)
- 500 g de papa
- 1 yuca mediana
- 1 pataste
- 2 tomates maduros
- 2 cebollas blancas
- 2 chiles dulces
- 3 dientes de ajo
- 2 litros de agua
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 a 2 bolsitas de especias tradicionales (o comino, laurel y orégano seco)
- 1 mazo de culantro o cilantro fresco
- ½ a 1 taza de leche de coco (opcional)
Como hacer Sopa de Garrobo
- Limpieza y preparación del garrobo: Lava cuidadosamente los garrobos con abundante agua y la naranja agria, frotando bien la carne para eliminar cualquier impureza y el olor fuerte característico. Retira completamente la piel y corta la carne en porciones medianas; este paso es fundamental en la cocina tradicional, ya que garantiza un caldo limpio, de sabor natural y sin sabores fuertes indeseados.
- Elaboración del sofrito base: Coloca una olla grande al fuego medio y añade el aceite. Pica la cebolla, el ajo, el chile dulce y los tomates, e incorpóralos a la olla, sofriéndolos lentamente hasta que suelten sus jugos y se integren bien. Este sofrito es la base del sabor de la sopa, por lo que debe cocinarse con calma, evitando que se queme, para lograr un caldo profundo y bien equilibrado.
- Cocción prolongada del garrobo: Añade el garrobo al sofrito y mezcla bien para que la carne se impregne de los sabores. Agrega el agua caliente, la sal, la pimienta negra y las especias tradicionales. Lleva a hervor, reduce el fuego y deja cocinar tapado durante aproximadamente 1½ a 2½ horas. El tiempo dependerá de la edad del garrobo; la carne debe quedar blanda, con una textura similar a la del pollo, pero con un sabor más intenso y característico.
- Incorporación de los tubérculos: Cuando el garrobo esté casi suave, pela y corta la papa, la yuca y el pataste, e incorpóralos a la olla. Continúa la cocción durante 30 a 40 minutos, manteniendo un hervor suave y removiendo ocasionalmente para evitar que se peguen al fondo. Añadir los tubérculos en este punto es clave para que se cocinen correctamente sin deshacerse.
- Ajuste final de sabor: Cuando los tubérculos estén suaves y el caldo bien concentrado, agrega el culantro o cilantro picado. Prueba y rectifica la sal y las especias si es necesario. En esta versión tradicional, el sabor proviene únicamente del garrobo, las verduras y las especias, sin aditivos modernos, lo que da como resultado un caldo limpio y auténtico. Si preparas una versión costeña, este es el momento de agregar la leche de coco, mezclando suavemente para no romper las verduras.
- Reposo y servicio: Apaga el fuego y deja reposar la sopa durante unos 10 minutos antes de servir, permitiendo que los sabores se asienten y se integren por completo. Sirve bien caliente, acompañada de tortillas de maíz o arroz blanco. Como es costumbre en la cocina tradicional, esta sopa suele saber aún mejor al día siguiente.