Torrejas en leche
Las torrejas en leche hondureñas son uno de los postres más representativos y deliciosos de Honduras durante la temporada navideña. Esta receta combina la suavidad del pan de yema con la riqueza de las tres leches, logrando unas torrejas de leche exquisitamente bañadas en un dulce aroma de canela, clavo y vainilla. A diferencia de las tradicionales torrejas en miel que se disfrutan en Semana Santa, estas torrejas en leche se han convertido en un imprescindible en los hogares hondureños durante las fiestas de fin de año, ofreciendo un sabor cremoso y reconfortante que conquista a grandes y pequeños.
La preparación de estas torrejas en leche es sencilla, pero el secreto está en el balance de la leche condensada con la leche entera y evaporada, lo que permite que cada rebanada absorba todo el dulce del baño y quede tierna y jugosa. Servidas tibias o frías, estas torrejas de leche son el postre perfecto para compartir en familia, conservando la tradición y el sabor auténtico de Honduras.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 35 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Cocina hondureña
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
- 2 bolillos de pan de yema (o pan especial para torrejas)
- 6 a 8 huevos
- Aceite vegetal para freír
- 4 tazas de leche entera
- 1 lata de leche evaporada (12 oz / 354 ml)
- 1 lata de leche condensada (395 g)
- 1/2 taza de azúcar morena (ajustar al gusto)
- 1/2 taza de pasas (opcional: hidratadas en ron o agua)
- 1 cucharadita de vainilla
- 2 rajas de canela
- 6-10 clavos de olor
- 1 cucharadita granos de pimienta gorda
- 1 cucharadita nuez moscada (opcional)
- Pizca de sal
Como hacer Torrejas en leche
- Preparar la leche aromática: En una olla amplia, combina la leche entera, la leche evaporada y la leche condensada a fuego medio. Añade las rajas de canela, clavos de olor, granos de pimienta gorda, nuez moscada si deseas, las pasas, la vainilla, el azúcar y una pizca de sal. Mezcla bien y deja que hierva suavemente a fuego bajo durante 10 a 15 minutos, removiendo ocasionalmente para que la leche no se pegue ni se derrame. Mantén esta mezcla caliente mientras preparas las torrejas. Este paso es clave para que las torrejas absorban todos los aromas de las especias y obtengan ese sabor característico navideño.
- Cortar el pan: Corta los bolillos en rebanadas de aproximadamente 1 a 2 cm de grosor, dependiendo de tu preferencia. Si el pan es muy fresco, puedes dejarlo reposar unas horas para que se compacte un poco y no se deshaga al sumergirlo en el huevo. El tamaño de las rebanadas influirá en la absorción de la leche: más delgadas se empapan más rápido, más gruesas tendrán una textura más firme.
- Batir los huevos: Separa las claras de las yemas en recipientes distintos. Bate las claras a punto de nieve en un recipiente completamente seco para que suban correctamente y se vuelvan esponjosas. Luego incorpora las yemas con movimientos envolventes, asegurándote de no perder aire en la mezcla. Este proceso hará que las torrejas queden suaves y ligeras por dentro, con una textura delicada que se complementa con el baño de leche.
- Freír las torrejas: Calienta un sartén antiadherente con un chorrito de aceite vegetal, esparciéndolo uniformemente por toda la superficie. Sumerge cada rebanada de pan en la mezcla de huevo, cubriéndola completamente, y fríelas por ambos lados hasta que estén doradas y firmes. Retira las torrejas del sartén y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Es importante freírlas a fuego medio para que se cocinen uniformemente sin quemarse por fuera y queden tiernas por dentro.
- Cocer en la leche: Con la leche aromática ya caliente, coloca cuidadosamente las torrejas doradas sin apretarlas, para que queden sumergidas en la leche. Cocina a fuego bajo durante 5 a 10 minutos, volteando las torrejas a la mitad del tiempo y presionando ligeramente para que absorban la leche de manera uniforme. Evita remover demasiado para que no se deshagan. Apaga el fuego y deja reposar tapadas al menos 1 hora. Lo ideal es dejarlas reposar de un día para otro, lo que permite que absorban completamente la leche y que los sabores se integren mejor.
- Servir: Sirve las torrejas tibias o frías, acompañadas con un poco del baño de leche por encima. Puedes añadir más pasas o un toque extra de canela en polvo al momento de servir. Estas torrejas son perfectas para la temporada navideña y ganan sabor si se preparan con anticipación. Recuerda que la elección del pan y la paciencia durante el reposo de la leche son clave para obtener la textura y el sabor ideales.