Torrejas hondureñas de pinol
Las torrejas hondureñas de pinol son una de las expresiones más auténticas de la dulcería tradicional de Honduras, especialmente durante la época navideña. Este postre destaca por su elaboración a base de maíz blanco tostado y molido, convertido en harina de pinol, que al mezclarse con huevo batido crea unas torrejas suaves y esponjosas. Al cocinarse lentamente en miel de panela especiada, adquieren un sabor profundo, aromático y reconfortante, muy ligado a las celebraciones familiares y religiosas.
Más que un dulce, las torrejas hondureñas de pinol representan la herencia culinaria mesoamericana, donde el maíz ha sido el alimento fundamental por generaciones. Este postre tradicional mantiene viva la conexión entre cocina, historia y cultura, y sigue ocupando un lugar especial en las mesas navideñas. Su sabor intenso, su textura delicada y su cocción en miel de panela hacen de esta receta una preparación ideal para quienes buscan conocer y preservar los sabores más emblemáticos de Honduras.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 45 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Hondureña
- Calorías por ración: 380 kcal
Ingredientes
Para el pinol
- 1 libra (450 g) de maíz blanco seco desgranado
- 2 rajas grandes de canela
- 2 cucharadas de pimienta gorda
- 2 cucharadas de clavo de olor
Para las torrejas
- 6 a 10 huevos
- 1½ a 2 tazas de harina de pinol
- 1 cucharada de polvo de hornear (opcional)
- Aceite vegetal suave (para freír)
Para la miel
- 1 rapadura grande de panela o piloncillo
- 2 a 3 litros de agua
- 2 rajas de canela
- 1 cucharada de pimienta gorda
- 10 a 15 clavos de olor
Como hacer Torrejas de pinol
- Tostado del maíz y elaboración del pinol: Coloca el maíz en un comal o sartén amplio junto con la canela, la pimienta gorda y el clavo de olor. Tuesta a fuego bajo, moviendo constantemente para que el grano se dore de manera pareja sin quemarse, ya que un tostado excesivo amarga el pinol. Cuando el maíz esté bien aromático y de color dorado uniforme, retíralo del fuego y déjalo enfriar completamente. Luego muélelo en molino, licuadora o procesador hasta obtener una harina fina; cierne el resultado y vuelve a moler lo que quede grueso. Este proceso es clave para lograr torrejas suaves y bien aireadas.
- Preparación de la miel tradicional: Coloca la rapadura en una olla amplia junto con el agua, la canela, la pimienta gorda y el clavo de olor. Lleva a fuego medio y deja hervir hasta que el dulce se disuelva por completo y el líquido tome una textura ligera de miel, no demasiado espesa, ya que espesará más al reposar con las torrejas. Durante la cocción, remueve ocasionalmente para evitar que el dulce se asiente en el fondo. Mantén la miel caliente a fuego muy bajo mientras se preparan las torrejas, pues esto facilita que absorban mejor el almíbar.
- Batido de los huevos: Separa cuidadosamente las claras de las yemas y coloca las claras en un recipiente amplio y seco. Bátelas hasta alcanzar punto de nieve firme, ya que este paso es el principal responsable de la esponjosidad de las torrejas. Una vez listas, incorpora las yemas una a una, batiendo de forma continua hasta obtener una mezcla homogénea de color claro y textura aireada. Si decides usar polvo de hornear, agrégalo en este momento para reforzar la suavidad, aunque en la versión más tradicional este paso puede omitirse sin afectar el resultado.
- Incorporación del pinol: Añade la harina de pinol poco a poco a la mezcla de huevos, integrándola con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire incorporado. Es importante agregarla de manera gradual, ya que una cantidad excesiva vuelve la masa pesada. La consistencia ideal debe ser espesa pero fluida, similar a una masa de panqué ligero. Si notas que la mezcla se endurece, detén la adición de pinol, ya que la miel terminará de suavizar la torreja durante la cocción final.
- Cocción de las torrejas: Calienta una sartén a fuego medio y añade una pequeña cantidad de aceite, solo lo suficiente para evitar que se peguen. Vierte porciones de la masa con un cucharón, formando tortitas redondas de tamaño mediano y ligeramente gruesas. Cocínalas con paciencia, dejando que doren bien por un lado antes de voltearlas para evitar que se bajen. Una vez cocidas por ambos lados, retíralas y colócalas brevemente sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
- Cocción y reposo en la miel: Introduce las torrejas aún calientes en la miel previamente preparada, colocándolas una a una para que no se rompan. Déjalas hervir suavemente durante unos minutos, volteándolas con cuidado para que se impregnen de manera uniforme. Apaga el fuego y permite que reposen dentro de la miel por al menos dos horas; tradicionalmente se dejan de un día para otro, ya que el reposo mejora notablemente el sabor, la textura y el aroma especiado.
- Servicio tradicional: Sirve las torrejas a temperatura ambiente o ligeramente tibias, bien bañadas en su miel. Este postre se disfruta especialmente acompañado de café, chocolate caliente o atol, y es común en celebraciones religiosas y fechas especiales, donde su sabor profundo y su textura suave representan la cocina tradicional de maíz y panela.