Bolón de verde
El bolón de verde es uno de los platos más emblemáticos de ecuador y un clásico infaltable del desayuno costeño. Preparado a base de plátano verde, este contundente bocado se cocina primero frito, hervido o asado, luego se maja hasta obtener una masa rústica y finalmente se rellena, tradicionalmente con chicharrón y queso. Su nombre describe perfectamente su forma: una gran bola verde, dorada por fuera y suave por dentro. Servido caliente, acompañado de huevo frito, ají y café pasado, representa una de las preparaciones más queridas de la cocina ecuatoriana.
La historia y origen del bolón ecuatoriano se remontan a la llegada del plátano a la costa en el siglo XVIII, cuando se convirtió en base alimentaria del pueblo montuvio. Con el tiempo, esta receta evolucionó en distintas regiones, dando lugar a versiones mixtas o variaciones similares como el mofongo caribeño o el tacacho peruano. Sin embargo, el bolón sigue siendo símbolo gastronómico nacional.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 35 minutos
- Tiempo total: 55 minutos
- Raciones: 8 bolones grandes
- Categoría: Desayuno
- Tipo de cocina: Ecuatoriana
- Calorías por ración: 450 kcal
Ingredientes
Para la base
- 5 plátanos verdes grandes y firmes
- 4 cucharadas de manteca de cerdo (tradicional) o mantequilla
- ½ cucharadita de comino molido
- ¼ cucharadita de pimienta negra
- Sal al gusto
Para el relleno mixto
- 1 taza de chicharrón de cerdo
- 1 taza de queso fresco firme
- 2 cucharadas de maní molido (opcional)
- 2 cucharadas de cebolla perla o colorada
- 1 cucharada de cilantro fresco
Para dorar (opcional)
- 2 cucharadas adicionales de mantequilla o grasa del chicharrón
Como hacer Bolón de Verde
- Cocinar el verde correctamente: Pela los plátanos y córtalos en rodajas gruesas justo antes de cocinarlos para evitar que se oxiden. Derrite la manteca de cerdo en una sartén amplia y cocina los verdes a fuego medio-bajo durante 25 a 35 minutos, volteándolos cada cierto tiempo hasta que estén completamente suaves por dentro y apenas dorados por fuera, pero nunca crujientes. La cocción lenta es clave para que desarrollen sabor y mantengan humedad. Si prefieres hervirlos, cocínalos en agua con sal durante unos 20–25 minutos hasta que estén muy tiernos; en ese caso, conserva un poco del agua caliente por si necesitas ajustar la textura más adelante.
- Majar y sazonar la masa: Mientras los plátanos aún estén calientes, colócalos en un tazón grande y májalos hasta obtener una masa gruesa pero uniforme. Añade la sal, el comino y la pimienta, e incorpora la manteca o mantequilla para aportar suavidad y sabor. Es importante trabajar la masa caliente porque al enfriarse se vuelve más firme y difícil de moldear. Si notas que la mezcla está seca, agrega una cucharada del agua de cocción o un poco de la grasa que soltó el chicharrón; la textura ideal debe ser húmeda pero firme, moldeable sin desmoronarse.
- Preparar e integrar el relleno: Pica finamente el chicharrón para que se distribuya bien en la masa y ralla o desmenuza el queso fresco procurando que sea firme y no demasiado húmedo, ya que un queso muy blando puede alterar la consistencia. Corta la cebolla en cubos muy pequeños y pica el cilantro finamente antes de incorporarlos. Mezcla todos estos ingredientes con la masa tibia junto con el maní molido si decides usarlo. Amasa con las manos hasta integrar por completo; si el chicharrón o el queso ya son salados, ajusta la sal con moderación para no excederte.
- Formar los bolones: Divide la masa en porciones grandes, aproximadamente del tamaño de la palma de la mano. Forma esferas compactas presionando bien para evitar grietas. Si deseas un centro más pronunciado de queso o chicharrón, haz una cavidad en la masa, agrega un poco extra de relleno y vuelve a cerrar cuidadosamente, compactando nuevamente hasta que quede firme y lisa. La consistencia correcta permitirá que el bolón mantenga su forma sin desarmarse.
- Dorar para una textura perfecta (opcional pero recomendado): Calienta una sartén con un poco de mantequilla o grasa del chicharrón y coloca los bolones ya formados. Dóralos a fuego medio hasta que desarrollen una ligera costra crujiente por todos lados, girándolos con cuidado. Este paso intensifica el sabor y crea un contraste delicioso entre el exterior dorado y el interior suave. Una vez listos, sírvelos inmediatamente para disfrutar su mejor textura.
- Cómo servir: El bolón de verde se sirve tradicionalmente caliente, acompañado de huevo frito y café negro. También puede complementarse con ají criollo o rodajas de aguacate para un desayuno ecuatoriano completo y auténtico.