Brevas con arequipe

Brevas con arequipe
Receta de brevas con arequipe

Brevas con arequipe es un tradicional postre de Colombia preparado con brevas tiernas cocidas lentamente en almíbar de panela, canela y clavos, hasta quedar suaves y fragantes. Este dulce clásico, muy popular en Bogotá y otras regiones andinas, combina la intensidad natural de la fruta con la cremosidad del arequipe, creando un equilibrio irresistible que suele servirse con queso fresco para resaltar sus contrastes. Presente en celebraciones familiares, meriendas y temporadas especiales, representa una de las recetas caseras muy tradicional.

Además de su sabor reconfortante, este postre destaca por su sencillez y valor cultural, transmitido de generación en generación en muchos hogares de Colombia. Las brevas cocidas y el arequipe forman una combinación perfecta para cerrar una comida, acompañar el café de la tarde o compartir en fechas especiales. Servidas rellenas o con el arequipe al lado junto al queso, ofrecen una experiencia dulce, cremosa y equilibrada que continúa conquistando paladares dentro y fuera del país con tradición y cariño.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 25 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 45 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 10 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 380 kcal

Ingredientes

  • Para las brevas en almíbar:
  • 24–30 brevas verdes y firmes
  • 2 litros de agua
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio
  • 1½ litros de agua adicional
  • 500 g de panela rallada o en trozos
  • 1 rama grande de canela o 2 pequeñas
  • 8–10 clavos de olor
  • 10 gotas de esencia de vainilla
  • Para el relleno y servido:

Para rellenar y servir

  • 1 taza (aprox. 250 g) de arequipe o dulce de leche
  • Queso fresco o queso campesino (opcional)

Como hacer Brevas con arequipe

  1. Limpieza y preparación de las brevas: Lava muy bien las brevas bajo agua corriente para retirar cualquier residuo. Retira el tallo de cada una y realiza en el extremo opuesto un corte superficial en forma de cruz sin profundizar demasiado, lo que permitirá que el almíbar penetre durante la cocción y facilitará después el relleno sin que la fruta se rompa. Es importante manipularlas con cuidado para mantener su forma.
  2. Hervor inicial para eliminar el amargor: Coloca las brevas en una olla con los 2 litros de agua y añade la cucharada de bicarbonato de sodio. Lleva a ebullición y cocina durante unos 15 minutos, paso fundamental para quitar el sabor amargo natural de la breva y suavizar ligeramente su textura. Luego desecha el agua, enjuaga con agua fría y presiona suavemente cada breva para retirar el exceso de líquido sin dañarlas, ya que una presión excesiva puede abrirlas antes de tiempo.
  3. Preparación del almíbar aromático de panela: En una olla amplia agrega el litro y medio de agua adicional junto con la panela, la canela y los clavos de olor. Cocina a fuego medio hasta que la panela se disuelva por completo y se forme un almíbar fragante y ligeramente oscuro.
  4. Cocción de las brevas en el almíbar: Incorpora las brevas al almíbar caliente y cocínalas hasta que estén suaves y adquieran un color verde oscuro brillante. Este proceso puede hacerse durante unos 15 minutos en olla a presión desde que comienza a pitar, o entre 35 y 45 minutos en olla convencional a fuego medio. Cuando estén tiernas, añade la vainilla y continúa la cocción sin tapa durante 30 a 60 minutos más hasta que el almíbar espese ligeramente. Dejar que las brevas se enfríen dentro del almíbar es clave para que absorban mejor el sabor y logren la textura tradicional.
  5. Relleno con arequipe (opcional): Una vez frías, abre suavemente cada breva siguiendo el corte realizado previamente y rellena el interior con una pequeña cantidad de arequipe usando una cuchara o manga pastelera. Este paso debe hacerse con delicadeza para conservar la forma de la fruta y lograr una presentación prolija y generosa en sabor.
  6. Reposo, conservación y forma de servir: Coloca las brevas en un recipiente con un poco de su almíbar y déjalas reposar en refrigeración para que los sabores se integren aún más. Pueden conservarse en frascos de vidrio bien cerrados durante varios días. Tradicionalmente se sirven frías o a temperatura ambiente con queso fresco o campesino, una combinación clásica que equilibra el dulzor intenso del almíbar y el arequipe, logrando el contraste característico de este postre colombiano. Si no se han rellenado previamente, el arequipe puede presentarse aparte, junto al queso, para que cada persona lo añada al gusto al momento de comer.