Canillitas de leche
Las canillitas de leche son un dulce tradicional de Guatemala, originario de Antigua Guatemala, con un sabor único que ha conquistado tanto a locales como a turistas. Su origen se remonta a recetas familiares que se han transmitido de generación en generación, conservando técnicas artesanales y evitando el uso de preservantes industriales. Estas delicias son conocidas por su textura suave que se deshace en la boca y su forma alargada que les da su nombre, ya que “canillita” es el diminutivo de “canilla”, haciendo referencia a la espinilla de la pierna. Prepararlas requiere paciencia y dedicación, pero el resultado es un dulce auténtico que representa la riqueza de la gastronomía guatemalteca.
Aunque la receta es sencilla, se logra un equilibrio perfecto entre cremosidad y firmeza al incorporar ingredientes como leche condensada y espolvorear un poco de maicena para manejar la masa sin que se pegue. La historia de estas guatemaltecas golosinas refleja la tradición familiar y el cariño por los productos artesanales de Guatemala, haciendo de cada bocado una experiencia auténtica de su cultura y sabor.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 3 horas
- Tiempo total: 3 horas 30 minutos
- Raciones: 20 porciones
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Guatemalteca
- Calorías por ración: 180 kcal
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 2 libras (≈900 g) de azúcar blanca
- 1 raja de canela
- 1 taza de leche en polvo
- 1 lata de 8 onzas de leche condensada endulzada
- Azúcar glas adicional (para ajustar la masa si es necesario)
- Fécula de maíz (maicena) para espolvorear la superficie y las manos
Como hacer Canillitas de Leche
- Preparar la base de leche cocida: En una olla grande de fondo grueso combina la leche líquida, el azúcar y la raja de canela. Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente con una cuchara de madera para evitar que se queme. La mezcla debe espesar lentamente y adquirir un tono ligeramente dorado, lo que puede tardar entre 2 y 3 horas. Es importante mantener la paciencia y no dejar de remover; esto asegura que la textura final sea cremosa y uniforme. Retira del fuego y deja reposar unos minutos antes de continuar.
- Preparar la masa de leche en polvo: En una superficie limpia, mezcla la leche en polvo con el azúcar glas formando un volcán. Haz un hueco en el centro y agrega gradualmente la leche condensada endulzada. Mezcla lentamente hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si la masa se siente demasiado pegajosa, añade azúcar glas adicional poco a poco hasta lograr una textura que se pueda estirar con facilidad, similar a plasticina. Espolvorear un poco de maicena en la superficie y en las manos ayuda a evitar que la masa se adhiera mientras se manipula.
- Integrar ambas preparaciones: Añade la masa de leche condensada y leche en polvo a la base de leche cocida. Mezcla bien hasta obtener una textura suave y cremosa que se pueda moldear sin que se deshaga. Coloca la mezcla sobre una tabla de madera ligeramente húmeda o espolvoreada con maicena para evitar que se pegue. Manipular la masa sobre la tabla húmeda también ayuda a que recupere un color más blanco y brillante, típico de las canillitas tradicionales.
- Formar las canillitas: Divide la masa en porciones manejables y estírala con un rodillo o un tapete de sushi hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 0.5 cm. Puedes marcar textura con el rodillo texturizador si deseas un acabado más decorativo. Corta la masa en palitos (canillitas) o en otras formas tradicionales utilizando cortadores. Para detalles más finos, humedece ligeramente los bordes con agua antes de colocar sprinkles o decoraciones. Si quieres un estilo auténtico guatemalteco, puedes trenzar algunas canillitas o formar pequeños cilindros.
- Secado y almacenamiento: Deja reposar las canillitas sobre una bandeja limpia de 3 a 4 horas para que sequen y endurezcan ligeramente. Esto garantiza que mantengan su forma y tengan una textura firme pero suave al morder. Guarda los dulces en un recipiente hermético; pueden conservarse a temperatura ambiente por varios días, o en refrigeración para prolongar su duración. Evita apilarlas mientras todavía estén pegajosas para que no se deformen.