Dulce de icaco
El dulce de icaco es un postre emblemático de la región zuliana en Venezuela, hecho a partir de una fruta tropical conocida también como hicaco o jicaco. Este fruto, de pulpa suave y carnosa, encierra en su semilla una pequeña almendra que aporta un sabor delicado y avellanado al preparado. Su textura tersa y su dulzor natural lo convierten en un manjar ideal para preparaciones caseras, donde se combina con azúcar, limón y especias como canela y clavo de olor, logrando un almíbar aromático y brillante que resalta el sabor auténtico de la fruta. Tradicionalmente se recolecta en árboles autóctonos cerca de playas y zonas interiores, lo que garantiza su frescura y calidad para este dulce criollo.
Este postre se disfruta en Venezuela y Colombia, y su popularidad ha trascendido fronteras, consolidándose como un clásico tropical. Prepararlo casero permite conservar la esencia natural del icaco, aprovechando la pulpa tierna y la semilla interna, que al cocinarse aporta una nota única. El dulce de icaco se sirve solo o acompañado de queso blanco o crema, ofreciendo un equilibrio perfecto entre suavidad y dulzor, y celebrando la riqueza de las frutas tropicales y la tradición culinaria de la región.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 2 horas
- Tiempo total: 2 horas y 20 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Venezolana y Colombiana
- Calorías por ración: 220 kcal
Ingredientes
- 1 kg de icacos maduros y sanos
- 500 g de azúcar (o mezcla de azúcar y papelón rallado)
- 1–2 litros de agua (la necesaria para cubrir)
- 6 limones criollos
- 1 rama de canela
- 6–15 clavos de olor
- Colorante rojo comestible (opcional)
Como hacer Dulce de Icaco
- Lavado y remojo previo: Lava muy bien los icacos bajo agua corriente para eliminar cualquier suciedad o impureza. Haz un corte superficial en forma de cruz en el extremo superior de cada fruto, esto ayudará a que la piel se desprenda más fácilmente. Coloca los icacos en un recipiente de vidrio o plástico y cúbrelos con agua. Añade el jugo de 2 a 4 limones, dependiendo de la cantidad de fruta, y deja reposar entre 2 horas y toda la noche. Este paso no solo facilita pelar los frutos, sino que también ayuda a fijar el color morado característico del dulce. Ten paciencia al pelarlos; hacerlo con calma asegura que la pulpa no se dañe.
- Pelado de los icacos: Escurre los frutos y retira cuidadosamente la piel con la ayuda de un cuchillo fino o con los dedos. La piel se desprenderá con facilidad después del remojo. Es importante trabajar con cuidado, ya que los icacos son delicados y queremos mantener la pulpa intacta para que el dulce tenga la textura suave característica. Si algunos frutos están más maduros y la piel se desprende con facilidad, puedes pelarlos primero y dejar los más firmes para después.
- Preparación del almíbar: En una olla amplia coloca el agua, el azúcar o la mezcla de azúcar con papelón, la rama de canela y los clavos de olor. Lleva a fuego medio y deja que el líquido hierva lentamente hasta que reduzca un poco y desprenda aroma de las especias. Este proceso es clave para que el almíbar adquiera sabor profundo y permita que los icacos se impregnen bien de la mezcla. Si deseas un color más intenso, puedes añadir unas gotas de colorante rojo en este momento.
- Cocción del dulce: Incorpora los icacos pelados al almíbar. Agrega el jugo de los limones restantes para intensificar el color y ayudar a que la pectina natural de la fruta espese ligeramente el almíbar. Cocina a fuego bajo, removiendo ocasionalmente para que los frutos no se peguen ni se rompan. El tiempo de cocción puede variar entre 1 y 3 horas, dependiendo de la cantidad de agua y el calor utilizado. Cuando los icacos estén blandos y el almíbar tenga consistencia de jalea ligera y brillante, el dulce estará listo. Recuerda retirar los clavos de olor si los usaste enteros, para que no aporten amargor.
- Reposo y conservación: Apaga el fuego y deja enfriar el dulce a temperatura ambiente. El almíbar continuará espesando ligeramente mientras se enfría. Una vez frío, conserva en recipientes limpios y refrigera. El dulce de icaco puede durar varias semanas en el refrigerador. Para disfrutarlo, acompáñalo con queso blanco blando, queso crema o manjar blanco. También puedes macerarlo en licor para un toque festivo. La semilla del icaco contiene una pequeña “nuez” de sabor delicado que se puede comer si se ha ablandado durante la cocción.