Chuleta valluna
La chuleta valluna es un plato emblemático de la cocina colombiana que tiene su origen en el departamento del Valle del Cauca, en el suroccidente de Colombia. Preparada tradicionalmente con lomo de cerdo muy delgado, marinado con limón, ajo y comino, luego empanizado y frito hasta quedar dorado y crujiente, esta receta se ha convertido en una de las más pedidas en restaurantes y hogares del país. Su textura crocante por fuera y jugosa por dentro la hace irresistible para cualquier ocasión.
En el Valle del Cauca, especialmente en Cali, la chuleta valluna suele acompañarse con arroz, frijoles, yuca, papas fritas, plátano o ensalada fresca. Aunque existen variaciones en el empanizado, el secreto está en marinar la carne desde la noche anterior para intensificar su sabor. Esta versión tradicional resalta lo mejor de la gastronomía colombiana, combinando sencillez, sazón y técnica para lograr un plato perfecto para el almuerzo familiar.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Raciones: 4–5 porciones
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Colombiana
- Calorías por ración: 850 kcal
Ingredientes
Para la carne
- 1 kilo (2 lb) de lomo o pierna de cerdo
- 3 dientes de ajo o 1 cucharada de pasta de ajo
- 1 cebolla blanca mediana
- Jugo de 2 limones verdes
- ½ cucharadita de comino molido
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Para el apanado
- 1 taza de harina de trigo
- 1 cucharadita de color (achiote) o sazón con azafrán (opcional)
- 3 a 4 huevos
- 2 tazas de miga de pan o pan rallado
- Aceite vegetal suficiente para freír (2 a 3 tazas aprox.)
Para acompañar
- Arroz blanco
- Papas fritas o papas a la francesa
- Ensalada fresca (lechuga, tomate y cebolla)
- Rodajas de limón
Como hacer Chuleta Valluna
- Porcionar y adelgazar la carne: Corta el cerdo en filetes del tamaño de la palma de la mano y colócalos entre dos láminas de plástico o papel parafinado. Golpéalos con un mazo hasta dejarlos muy delgados, de aproximadamente 3 a 5 milímetros de grosor. Este paso es fundamental para que la chuleta se cocine rápido, quede tierna por dentro y crocante por fuera; si se deja gruesa, puede dorarse por fuera y quedar cruda en el centro.
- Sazonar y marinar: Ralla la cebolla blanca y machaca el ajo si utilizas dientes enteros. Coloca la carne en un recipiente amplio o en una bolsa y agrégale el ajo, la cebolla, el jugo de limón, el comino, la sal y la pimienta. Mezcla bien asegurándote de que cada filete quede completamente cubierto. Deja reposar en refrigeración mínimo 2 horas, aunque lo ideal es dejarla desde la noche anterior para que tome más sabor. Antes de freír, saca la carne del frío y déjala reposar unos minutos para que pierda el exceso de humedad y no enfríe el aceite.
- Preparar la estación de apanado: Coloca la harina en un recipiente amplio y mézclala con el color o sazón si decides usarlo, lo que aportará el tono dorado característico. En otro recipiente bate los huevos junto con una pizca de sal hasta que estén bien integrados. En un tercer recipiente coloca la miga de pan, procurando que esté seca para lograr mejor textura. Tener todo organizado facilita el proceso y evita que el apanado pierda consistencia.
- Apanar correctamente: Retira cada filete de la marinada y sécalo ligeramente con papel de cocina sin retirar completamente el adobo. Pásalo primero por la harina y sacude el exceso, luego cúbrelo bien con la mezcla de huevo y finalmente presiónalo contra la miga de pan hasta que quede totalmente cubierto. Si deseas una textura más crujiente al estilo restaurante, puedes repetir el paso de huevo y miga por segunda vez. Es importante presionar suavemente el pan rallado para que no se desprenda durante la fritura.
- Freír hasta dorar perfectamente: Calienta suficiente aceite en una sartén amplia a fuego medio; la temperatura ideal es moderada para que la carne se cocine por dentro sin quemar el empanizado. Cuando el aceite esté caliente, coloca una o dos chuletas sin sobrecargar la sartén y déjalas quietas durante varios minutos hasta que estén doradas antes de voltearlas. Cocina aproximadamente 3 a 4 minutos por cada lado. Si el aceite está demasiado alto, bájalo un poco para evitar que se oscurezca la miga de pan. Si se acumulan residuos quemados en el fondo, es recomendable colar el aceite antes de continuar. Retira las chuletas y colócalas sobre papel absorbente solo unos segundos para eliminar el exceso de grasa, ya que si se dejan mucho tiempo pueden perder crocancia.
- Servir al estilo valluno: Sirve inmediatamente acompañada de arroz blanco, papas fritas o papas a la francesa y una ensalada fresca de lechuga, tomate y cebolla. Añade rodajas de limón al lado y exprime unas gotas justo antes de comer para realzar el sabor. La chuleta valluna debe disfrutarse recién hecha, cuando el exterior está crujiente y el interior permanece jugoso.