Colada morada

Colada morada ecuatoriana
Receta de Colada Morada

La colada morada es una bebida espesa y aromática de profundo color violeta, considerada una de las preparaciones más representativas de Ecuador. De origen prehispánico, esta receta ecuatoriana combina harina de maíz morado con especias tradicionales y una generosa variedad de frutas andinas como mora, mortiño, naranjilla y piña. Su textura cremosa y su sabor intenso, equilibrado entre dulce y ácido, la convierten en una experiencia única que refleja la riqueza agrícola y cultural del país. Cada familia conserva su propia versión, transmitida de generación en generación como parte viva de su historia gastronómica.

Se prepara especialmente el 2 de noviembre, durante el Día de los Difuntos, cuando las familias se reúnen para recordar a sus seres queridos y compartir esta bebida junto a la tradicional guagua de pan. En mercados y hogares de todo el país, su aroma especiado anuncia una de las celebraciones más sentidas del calendario. Más que una bebida, la colada morada es memoria, tradición y identidad servidas en una taza.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 40 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas 10 minutos
  • Raciones: 12–14 porciones
  • Categoría: Bebidas tradicionales
  • Tipo de cocina: Ecuatoriana
  • Calorías por ración: 180 kcal

Ingredientes

Para la infusión aromática

  • 12 tazas (3 litros) de agua
  • Cáscaras y corazón de 1 piña grande (bien lavada)
  • 1 atado de hierbas aromáticas (hoja de naranja, hierba luisa, cedrón, arrayán y 1 ramita de ataco opcional)
  • 2 ishpingos (flor de canela)
  • 4–6 ramas de canela
  • 10–15 granos de pimienta dulce
  • 8–10 clavos de olor
  • 2 anís estrellado
  • 12–14 oz (340–400 g) de panela rallada

Para la base frutal

  • 2 tazas de mora
  • ½–1 taza de mortiño o arándanos
  • 2–3 naranjillas o 1 taza de pulpa
  • 2 maracuyás (opcional)

Para espesar

  • 1 taza (120 g) de harina de maíz morado
  • 1 taza de agua fría

Frutas adicionales

  • 2 tazas de piña
  • 1 taza de frutillas (fresas) en rodajas
  • 1 babaco
  • 2 duraznos (frescos o en almíbar sin el líquido)
  • 1–2 tazas adicionales de ciruela, manzana o pera (opcional)

Como hacer Colada Morada

  1. Elaborar la infusión base: En una olla grande coloque el agua junto con las cáscaras y el corazón de la piña, las hierbas aromáticas, el ishpingo, la canela, la pimienta dulce, los clavos de olor, el anís estrellado y la panela. Lleve a ebullición y cocine durante 25 a 30 minutos hasta que el líquido adquiera un color oscuro y concentrado y las hierbas hayan liberado todo su aroma. Es importante hervir a fuego medio para extraer bien el sabor sin que se evapore demasiado líquido. Retire del fuego, cuele cuidadosamente y deseche los sólidos para obtener una base limpia y aromática.
  2. Cocinar y procesar las frutas moradas: En otra olla coloque la mora y el mortiño junto con dos tazas de la infusión previamente preparada. Cocine durante unos 15 a 20 minutos hasta que las frutas estén muy suaves y hayan soltado completamente su color. Deje reposar unos minutos, licúe hasta obtener una mezcla homogénea y luego cuele finamente para evitar semillas y restos de piel. Incorpore este concentrado nuevamente a la olla principal, lo que dará el tono morado intenso característico.
  3. Incorporar los jugos frescos: Parta las naranjillas y los maracuyás por la mitad y extraiga su pulpa con una cuchara. Licúe durante apenas 10 a 15 segundos, solo lo suficiente para separar el jugo de las semillas, ya que si se licúan demasiado pueden aportar amargor. Cuele inmediatamente y añada el jugo a la preparación caliente. Este paso aporta la acidez equilibrada que contrasta con el dulzor de la panela y realza el sabor de la colada.
  4. Espesar con harina de maíz morado: Disuelva la harina de maíz morado en una taza de agua fría hasta que no queden grumos. Vierta esta mezcla poco a poco en la olla, removiendo constantemente con cuchara de madera para evitar que se pegue al fondo o se formen grumos. Cocine a fuego medio bajo sin dejar de mover hasta que la colada espese y alcance una textura similar a un rompope espeso o a un atol cremoso. Si la consistencia resulta demasiado densa puede añadir un poco de agua caliente; si está muy ligera, cocine algunos minutos adicionales sin dejar de revolver.
  5. Añadir las frutas en trozos: Corte la piña, el babaco y los duraznos en cubos pequeños y agréguelos a la colada cuando ya esté espesa. Cocine durante unos 15 a 20 minutos para que las frutas se integren sin deshacerse por completo. Si utiliza duraznos en conserva, incorpórelos sin el almíbar para evitar exceso de dulzor. Corte las frutillas en rodajas y añádalas al final de la cocción junto con las frutas opcionales también cortadas en cubos pequeños, dejando hervir solo 5 minutos más para que mantengan su forma y frescura.
  6. Reposar y servir: Retire del fuego y deje reposar al menos 30 minutos antes de servir para que los sabores se integren completamente. Puede servirse caliente o fría, pero tradicionalmente se disfruta tibia acompañada de guaguas de pan. Al día siguiente su sabor será aún más profundo e intenso, por lo que puede prepararse con anticipación y conservarse refrigerada hasta por tres o cuatro días. Si desea recalentarla, caliente únicamente la porción a consumir y añada un poco de agua si se hubiese espesado demasiado al enfriarse.