Crema volteada
La crema volteada es un postre clásico de la cocina peruana que conquista por su textura suave, sedosa y su brillante capa de caramelo. Este delicioso flan, heredado de tradiciones europeas y adoptado en Perú, se prepara con ingredientes simples como leche, huevos y azúcar, lo que lo convierte en una opción económica y accesible para cualquier ocasión especial o reunión familiar. Su preparación en molde al baño María garantiza una consistencia firme, delicada y llena de sabor casero tradicional.
En la gastronomía del Perú, esta receta ocupa un lugar privilegiado como cierre perfecto de cualquier comida, ya sea en celebraciones, reuniones o fines de semana. Prepararla con anticipación y servirla bien fría resalta su dulzura equilibrada y su textura cremosa, convirtiéndola en un postre infalible que siempre sorprende. Con pocos pasos y resultados elegantes, la crema volteada demuestra que la repostería tradicional puede ser sencilla, rendidora y absolutamente irresistible en cada cucharada. Ideal para compartir y disfrutar en casa.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 60–90 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 35 minutos
- Raciones: 10
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Peruana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
Para el caramelo
- 2 tazas (400 g) de azúcar blanca
- 1 taza (240 ml) de agua
- 5 gotas de jugo de limón (opcional)
Para la crema
- 2 latas (400 g cada una) de leche condensada
- 2 latas (400 ml cada una) de leche evaporada
- 8 huevos grandes
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
Molde recomendado
- Tipo flan o budinera de 24–26 cm de diámetro
Como hacer crema volteada
- Preparar el caramelo: Coloca el azúcar, el agua y las gotas de limón en una olla de fondo grueso a fuego medio y deja que la mezcla hierva sin remover hasta que tome un color ámbar dorado, ya que moverla puede provocar cristalización y un caramelo defectuoso. Permanece atento porque el caramelo puede quemarse rápidamente y volverse amargo, por lo que debe retirarse del fuego apenas alcance el color adecuado. Vierte inmediatamente el caramelo caliente en el molde y muévelo con cuidado para cubrir el fondo y las paredes, utilizando guantes de cocina para evitar quemaduras, y deja enfriar hasta que se endurezca por completo.
- Mezclar la base de la crema: En un recipiente amplio integra suavemente la leche condensada con la leche evaporada hasta obtener una mezcla homogénea, evitando batir con fuerza para no incorporar aire que luego generaría burbujas en la textura final. Añade los huevos uno a uno mezclando despacio después de cada adición y, cuando estén completamente integrados, perfuma con la esencia de vainilla. Para asegurar una crema sedosa y sin impurezas, pasa toda la preparación por un colador fino varias veces antes de verterla sobre el molde ya acaramelado.
- Cocinar a baño María: Precalienta el horno a 150 °C y coloca el molde dentro de una fuente profunda, añadiendo agua caliente hasta que alcance aproximadamente la mitad de la altura del molde para lograr una cocción suave y uniforme. Cubre el molde con papel aluminio o una tapa resistente al calor y hornea entre 60 y 90 minutos, vigilando que el agua no hierva en ningún momento porque el hervor provoca agujeros en la crema. La crema volteada estará lista cuando los bordes estén firmes, el centro tiemble ligeramente al mover el molde y un palillo insertado salga limpio o apenas húmedo.
- Enfriar, refrigerar y desmoldar: Retira el molde del baño María y deja enfriar completamente a temperatura ambiente antes de llevarlo al refrigerador por un mínimo de seis horas, aunque lo ideal es reposarlo toda la noche para que adquiera mejor firmeza y el caramelo se vuelva más fluido. Para desmoldar, pasa un cuchillo delgado por los bordes y el centro del molde, coloca un plato hondo encima y voltea con decisión para que la crema caiga junto con su salsa de caramelo; si parte del caramelo permanece adherido, calienta ligeramente la base del molde para disolverlo y añadirlo al postre antes de servir bien frío.