Cubiletes de queso
Los cubiletes de queso son uno de los panes dulces más queridos de la repostería mexicana. De origen tradicional en la región central del país, especialmente en la capital, forman parte de la historia de las panaderías y puestos callejeros donde su aroma recién horneado conquista a cualquiera. Este postre individual, parecido a un mini pay, combina una base firme y crujiente con un relleno suave de crema de queso tipo philadelphia, logrando un contraste irresistible entre textura y sabor.
Su preparación es sorprendentemente fácil, económica y perfecta incluso si no tienes mucha experiencia en repostería. Solo necesitas un buen molde para muffins y algunos ingredientes básicos para obtener esa costra gruesa que envuelve el relleno cremoso y ligeramente dulce. Ideales para acompañar el café de la tarde, para la merienda o como antojo casero, los cubiletes destacan por su versatilidad, ya que pueden decorarse con fruta, cerezas o un toque de azúcar.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 45 minutos
- Tiempo de cocinado: 35 a 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 25 minutos
- Raciones: 12 cubiletes
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 250 g harina de trigo todo uso
- 120 g mantequilla sin sal
- 75 g azúcar (50 g azúcar granulada + 25 g azúcar glass)
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita (5 ml) extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 400 g queso crema
- 300 g leche condensada
- 3 huevos grandes
- 3 cucharadas (24 g) maicena
- 1 cucharada (15 ml) extracto de vainilla
- 2 cucharadas leche
Como hacer Cubiletes de Queso
- Preparar la base de masa: En un recipiente amplio tamiza la harina junto con la sal para obtener una masa más ligera y sin grumos. Agrega el azúcar granulada y el azúcar glass, mezcla, y después incorpora la mantequilla fría cortándola en cubos pequeños en ese momento; intégrala con las manos o pala hasta lograr una textura arenosa. Añade el huevo y la vainilla, mezcla solo hasta que la masa se una sin amasarla en exceso para evitar que se endurezca al hornear. Forma un disco, envuélvelo en plástico y refrigera durante 30 minutos para que la mantequilla se compacte y la costra adquiera su textura característica.
- Preparar moldes y horno: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde para muffins sin capacillos con un poco de mantequilla y espolvorea ligeramente harina, retirando el exceso para evitar que se peguen. Es importante usar moldes firmes y de buena calidad para que los cubiletes mantengan su forma y no se deformen durante la cocción.
- Formar las bases: Divide la masa fría en 12 porciones iguales. En una superficie ligeramente enharinada, estira cada porción con rodillo hasta formar un círculo un poco más grande que la cavidad del molde. Coloca cada disco presionando suavemente el fondo y las paredes hasta cubrir completamente; si se forma algún hueco puedes cubrirlo con un pequeño recorte de masa. Pincha la base con un tenedor para evitar burbujas y vuelve a refrigerar el molde ya forrado durante 15 minutos, lo que ayudará a que la masa no se encoja en el horno.
- Preparar el relleno cremoso: Coloca el queso crema a temperatura ambiente en un tazón y bátelo hasta que esté completamente suave. Incorpora la leche condensada y mezcla hasta integrar. Añade los huevos uno a uno batiendo a velocidad baja solo hasta que desaparezcan en la mezcla, evitando sobrebatir para que no se inflen demasiado y luego se bajen. Agrega la maicena previamente disuelta en la leche para evitar grumos e integra la vainilla. Mezcla hasta obtener una crema lisa y homogénea.
- Rellenar correctamente: Vierte la mezcla en cada base fría llenando únicamente hasta tres cuartas partes de su capacidad, ya que durante el horneado el relleno se inflará. No es recomendable llenar hasta el borde porque podría desbordarse y pegarse al molde.
- Hornear con control de temperatura: Hornea a 180 °C durante 35 a 40 minutos. Los cubiletes estarán listos cuando los bordes se vean firmes y el centro ligeramente tembloroso. Evita abrir el horno antes de los primeros 30 minutos para no provocar que se hundan. El tiempo puede variar según la potencia del horno, por lo que conviene vigilar los últimos minutos.
- Reposo y enfriado adecuado: Una vez terminada la cocción, apaga el horno y deja la puerta entreabierta durante 10 minutos para que el cambio de temperatura no sea brusco y evitar que se agrieten o se bajen. Después retíralos y deja enfriar completamente antes de desmoldar. Este reposo permite que la humedad y el aire atrapado se estabilicen, logrando la textura cremosa tradicional.
- Presentación y conservación: Puedes decorarlos con azúcar glass, una cereza al centro o frutas frescas. Para conservarlos, guárdalos en un recipiente hermético hasta por 3 días a temperatura ambiente fresca o hasta 1 semana en refrigeración. Si los refrigeras, sácalos 15 minutos antes de servir para que recuperen su suavidad ideal.