Empanadas de vigilia
Durante la Cuaresma, muchas cocinas familiares se llenan de preparaciones sencillas que respetan la tradición de evitar la carne. Entre ellas destacan las empanadas de vigilia, un clásico de profundo origen religioso y popular que combina pescado, verdura y aromas suaves en una propuesta reconfortante. Su presencia en Viernes Santo mantiene viva una costumbre transmitida por generaciones, donde el atún o la caballa se transforman en protagonistas de un plato económico, sabroso y fácil de compartir en familia cada año.
Esta receta reúne la técnica tradicional con ingredientes accesibles, utilizando masa de hojaldre dorada que envuelve un relleno jugoso y equilibrado. Aunque existen múltiples variedades según la región o la historia familiar, todas conservan la misma esencia: una comida simple, rendidora y perfecta para celebraciones de Semana Santa o cualquier momento del año. Prepararlas en casa permite disfrutar sabor auténtico, textura crujiente y ese perfume casero que convierte cada bocado en memoria compartida inolvidable para todos los comensales presentes siempre.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 12 empanadas
- Categoría: Entrantes
- Tipo de cocina: Tradicional
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 250 g de harina de trigo común
- 150 g de manteca fría
- 125 ml de agua fría
- 1 cucharadita de sal
- 1 huevo batido (para pintar)
Para el relleno
- 2 latas de atún escurrido o 250 g de pescado cocido (merluza, caballa o jurel)
- 1 cebolla grande
- ½ pimiento rojo
- ½ pimiento verde
- 1 tomate perita
- 1 trozo de puerro (opcional)
- 1 diente de ajo
- 2 huevos cocidos
- 2 cucharaditas de pimentón dulce o mezcla dulce-picante
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva o manteca
Como hacer Empanadas de vigilia
- Preparar la masa hojaldrada: Coloca la harina junto con la sal en un recipiente amplio e incorpora la manteca fría, integrándola con las manos o una espátula hasta obtener una textura arenosa. Añade el agua fría de a poco hasta formar una masa apenas unida, evitando amasar en exceso para que no desarrolle demasiado gluten y el hojaldre quede tierno. Estira la masa, realiza pliegues en tres partes y deja reposar en frío; repite los pliegues con descansos refrigerados para generar las capas características y finalmente enfría antes de estirar fina y cortar los discos del tamaño deseado. Si prefieres simplificar, puedes usar tapas de hojaldre compradas manteniéndolas frías hasta el momento de armar.
- Cocinar el relleno de vigilia: Calienta el aceite de oliva o la manteca en una sartén a fuego medio y añade la cebolla, el puerro y el ajo previamente picados, cocinando hasta que estén transparentes y fragantes sin que lleguen a dorarse. Incorpora los pimientos cortados en cubos pequeños y cocina hasta que se ablanden; luego agrega el tomate sin semillas picado y continúa la cocción unos minutos para que pierda su acidez. Condimenta con sal, pimienta y pimentón, mezcla bien y suma el atún escurrido o el pescado desmenuzado, cocinando brevemente solo para integrar sabores sin resecar. Retira del fuego, deja entibiar y añade los huevos cocidos picados, procurando que el relleno quede jugoso pero no húmedo para que no rompa la masa.
- Formar las empanadas: Estira la masa fría hasta lograr un espesor fino y corta discos parejos; coloca una porción moderada de relleno en el centro de cada uno para permitir un cierre correcto sin que rebalse durante la cocción. Humedece suavemente los bordes con agua o huevo batido, dobla en forma de media luna y presiona para sellar sin aplastar demasiado el contorno, ya que un borde suelto favorece que el hojaldre crezca y se abra en capas en el horno. Repite el procedimiento hasta completar todas las piezas, manteniéndolas siempre en frío si el ambiente es cálido.
- Pintar y enfriar antes de hornear: Dispón las empanadas en una placa apenas engrasada o humedecida y píntalas con huevo batido para lograr un dorado parejo y brillante. Lleva la bandeja a la heladera durante unos minutos antes de hornear, ya que el reposo en frío ayuda a conservar la forma, mejora el hojaldrado y evita que la grasa de la masa se funda demasiado rápido en el horno.
- Hornear hasta dorar: Cocina en horno precalentado fuerte, entre 200 y 220 °C, hasta que las empanadas estén infladas, secas y con un color dorado intenso, lo que suele tomar alrededor de 15 a 20 minutos según el tamaño y el horno. Si deseas un acabado tradicional de algunas panaderías, puedes espolvorear apenas azúcar impalpable al retirarlas para aportar brillo y un contraste muy sutil que realza el sabor del relleno salado sin volverlas dulces.