Empanadas mendocinas
Para preparar unas auténticas empanadas mendocinas, símbolo de la cocina argentina, se parte de una masa casera suave que envuelve un relleno abundante y bien sazonado. Estas empanadas al horno destacan por su equilibrio de sabores, donde la carne se cocina lentamente con cebolla y especias hasta formar un picadillo profundo, aromático y naturalmente jugosas. Su origen en Mendoza, tierra de vinos y tradiciones, define las caracteristicas que las vuelven únicas dentro del amplio universo de empanadas regionales argentinas tradicionales.
La principal diferencia frente a otras versiones está en su textura húmeda, el uso preciso de condimentos y la cocción intensa que dora la superficie sin secar el interior. Prepararlas en casa permite respetar la herencia culinaria familiar y disfrutar un plato clásico que resume historia, territorio y sabor en cada bocado, perfecto tanto para reuniones como para una comida cotidiana llena de tradición casera y memorable para todos quienes buscan auténtico sabor cuyano en cada ocasión especial compartida siempre.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 45 minutos
- Tiempo de cocinado: 25 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
- Raciones: 18 empanadas
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Cocina argentina
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 500 g de harina de trigo (000 o común)
- 80–100 g de grasa vacuna o manteca
- 250 ml de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 yema de huevo (opcional)
Para el relleno
- 500–600 g de carne vacuna
- 500–800 g de cebolla blanca
- 3–4 cucharadas de grasa vacuna o aceite
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de ají molido
- 1 cucharada de orégano seco
- 1 hoja de laurel (opcional)
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 2–3 huevos
- 12–18 aceitunas verdes
Para el armado
- 1 huevo
Como hacer Empanadas mendocinas
- Preparar la masa tradicional: Calienta el agua con la sal hasta que hierva y añade la grasa o manteca para formar una salmuera que aportará sabor y elasticidad a la masa. Deja entibiar la mezcla antes de incorporarla a la harina junto con la yema si decides usarla, y amasa hasta obtener una textura lisa, suave y que no se pegue a las manos. Cubre la masa y déjala reposar al menos treinta minutos para que relaje el gluten y resulte más fácil de estirar, logrando luego una lámina fina que dará como resultado empanadas livianas y bien crocantes tras el horneado.
- Cocinar el relleno jugoso mendocino: Derrite la grasa en una sartén amplia y cocina primero la cebolla hasta que quede completamente transparente y blanda sin permitir que tome color, ya que esto garantiza la jugosidad característica de las empanadas mendocinas. Incorpora la carne y cocina solo hasta que cambie de color, momento en el que debes añadir pimentón, comino, ají molido, orégano, laurel, sal y pimienta para que liberen todo su aroma sin secar la preparación. Mantén una cocción suave durante unos minutos procurando que el relleno conserve humedad, luego enfríalo completamente en refrigeración —idealmente varias horas o de un día para otro— para que los sabores se asienten y la grasa se compacte, lo que facilita el armado y evita que las empanadas se abran durante la cocción.
- Incorporar huevos y aceitunas al relleno: Cocina los huevos en agua hasta que estén firmes, enfríalos y agrégalos al relleno junto con las aceitunas únicamente cuando la preparación esté fría, ya que incorporarlos antes liberaría humedad y alteraría la textura final. Este paso asegura un interior bien definido, equilibrado en sabor y fiel a la tradición mendocina, que se caracteriza por un relleno jugoso pero nunca líquido y por la ausencia de ingredientes dulces como las pasas.
- Armar y cerrar las empanadas: Estira la masa hasta lograr un grosor fino y corta discos del tamaño deseado, coloca en el centro una porción abundante de relleno y humedece ligeramente los bordes antes de cerrar para asegurar un sellado correcto. Forma la media luna y realiza el repulgue tradicional, que además de decorativo cumple la función de mantener los jugos dentro durante el horneado, procurando que las empanadas queden bien cerradas y uniformes. Pinta la superficie con huevo para favorecer un dorado parejo y atractivo.
- Hornear a temperatura alta: Dispón las empanadas en una bandeja apenas enharinada o cubierta con papel y llévalas a refrigeración unos minutos antes de hornear, ya que el contraste con el horno muy caliente ayuda a conservar la forma y la jugosidad interior. Cocina en horno fuerte, entre 220 y 250 °C, hasta que estén bien doradas, lo que suele tomar entre doce y veinte minutos según el tamaño y la potencia del horno, buscando siempre una masa crujiente por fuera y un relleno húmedo y sabroso por dentro, sello distintivo de las auténticas empanadas mendocinas.