Lumpias venezolanas
Conocidas como lumpias en venezuela y como rollitos primavera en España, estas delicias chinas se han convertido en un clásico imprescindible de fiestas y reuniones familiares. Crujientes por fuera y jugosas por dentro, destacan por su generoso relleno y su inconfundible sabor oriental adaptado al gusto criollo. A diferencia de los rollitos tradicionales de vegetales, las lumpias venezolanas suelen incorporar jamón o carne, aportando mayor intensidad y textura en cada bocado.
Prepararlas en casa es más sencillo de lo que parece, especialmente cuando se elabora una masa fina y flexible que envuelve un salteado equilibrado de repollo, zanahoria y proteína. Esta combinación logra un contraste perfecto entre suavidad interior y fritura dorada. Aunque también pueden hornearse, la versión clásica frita sigue siendo la favorita por su crocancia irresistible y su sabor auténtico que evoca celebraciones inolvidables.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 1 hora 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 2 horas
- Raciones: 4
- Categoría: Aperitivos
- Tipo de cocina: Venezolana-China
- Calorías por ración: 550 kcal
Ingredientes
Para el relleno
- ½ repollo mediano
- 2 zanahorias medianas
- 3–4 ramas de cebollino
- 250 g de jamón de pierna o jamón cocido
- 3 dientes de ajo
- ½ cebolla blanca
- 2 cucharadas de salsa de soya
- 1 cucharadita de azúcar
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 4 cucharadas de aceite vegetal
Para la masa
- 1 taza de harina de trigo todo uso
- 1 taza de maicena (fécula de maíz)
- 2 tazas de agua
- 1 cucharada de aceite
- 1 pizca de sal
Para sellar y freír
- 1 huevo
- 1 litro de aceite vegetal para freír
Como hacer Lumpias Venezolanas
- Preparar la masa tradicional: En un bol o licuadora mezcla la harina de trigo, la maicena, el agua, el aceite y la sal hasta obtener una preparación completamente líquida y sin grumos, similar a una mezcla de crepes pero un poco más fluida. Deja reposar mínimo 30 minutos, idealmente una hora, para que la harina se hidrate y la masa tome mejor elasticidad. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y, con ayuda de una brocha o vertiendo una pequeña cantidad, extiende una capa muy fina como si estuvieras pintando la sartén. Cocina apenas unos segundos por lado sin permitir que se dore, ya que debe quedar flexible. Coloca cada lámina sobre un paño limpio para evitar que se peguen entre sí y mantenlas cubiertas para que no se resequen.
- Preparar el relleno jugoso y equilibrado: Pica muy finamente el repollo, corta las zanahorias en julianas delgadas, rebana el cebollino en rueditas pequeñas, corta el jamón en tiras finas, pica la cebolla en cubos muy pequeños y machaca los dientes de ajo. En una sartén amplia calienta el aceite y sofríe primero la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes y aromáticos. Incorpora la zanahoria y cocina un par de minutos antes de añadir el repollo. Cocina hasta que reduzca su volumen y esté tierno pero aún ligeramente firme. Agrega el jamón y mezcla bien. Sazona con salsa de soya, azúcar, sal y pimienta al gusto, procurando no excederte con la sal ya que la soya aporta salinidad. Cocina hasta que todo esté bien integrado pero sin exceso de líquido. Es importante no sobrecocer para evitar que el relleno suelte demasiada humedad. Una vez listo, pásalo a un colador para eliminar cualquier líquido restante y deja enfriar completamente, ya que rellenar con mezcla caliente puede romper la masa.
- Armar las lumpias correctamente: Coloca cada lámina con la parte más lisa hacia abajo, de modo que al enrollar quede hacia afuera. Añade aproximadamente una cucharada generosa de relleno en el borde inferior, procurando no sobrecargar para que no se rompan durante la fritura. Da la primera vuelta apretando ligeramente para compactar el relleno, luego dobla los laterales hacia adentro formando un sobre y continúa enrollando con firmeza pero sin presionar en exceso. Bate el huevo y utiliza una pequeña cantidad para sellar el borde final, asegurándote de que queden bien cerradas. Evita colocarlas una encima de otra sin separación porque pueden pegarse; lo ideal es acomodarlas sobre una bandeja ligeramente enharinada o con papel encerado.
- Aplicar la doble fritura para máximo crocante: Calienta abundante aceite vegetal a temperatura media, alrededor de 170 °C. Fríe las lumpias en tandas pequeñas durante aproximadamente un minuto, solo hasta que la masa se vea firme pero aún clara. Retíralas y déjalas reposar unos minutos. Justo antes de servir, vuelve a freírlas hasta que estén doradas y crujientes, lo que les dará esa textura característica que las diferencia. No frías demasiadas a la vez para evitar que baje la temperatura del aceite y absorban grasa. Una vez doradas, colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Servir y conservar: Sirve calientes acompañadas de salsa agridulce, salsa de soya o limón. Si deseas prepararlas con anticipación, puedes armarlas y congelarlas crudas separadas entre sí; al momento de freír no es necesario descongelarlas, solo debes hacerlo a temperatura media para que se cocinen uniformemente por dentro y queden perfectamente crujientes por fuera.