Nuégados de yuca salvadoreños
Los nuégados de yuca salvadoreños son uno de los dulces más emblemáticos de El Salvador, presentes en ferias, celebraciones y especialmente durante la Semana Santa. Estas pequeñas frituras doradas nacen de una masa suave elaborada con yuca rallada, huevo y, en muchas casas, un toque de queso que equilibra su sabor. Servidos calientes y acompañados de chilate tradicional, representan una mezcla única de herencia indígena y tradición colonial que sigue conquistando generaciones. Hoy siguen siendo un símbolo del sabor salvadoreño.
Su preparación combina técnicas sencillas con ingredientes humildes, fritos hasta quedar crujientes por fuera y tiernos por dentro, para luego bañarse en una aromática miel de panela perfumada con canela. Este contraste dulce y especiado, junto a una taza caliente de chilate, crea una experiencia reconfortante muy buscada por quienes desean descubrir la auténtica cocina salvadoreña. Aprender a hacerlos en casa permite conservar una tradición viva y compartir un postre lleno de historia, cultura y memoria familiar querida por muchos.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Raciones: 4 porciones
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Salvadoreña
- Calorías por ración: 250 kcal
Ingredientes
Para los nuégados
- 500 g de yuca fresca
- 2 huevos grandes
- 50 g de queso duro rallado (opcional)
- 1 cucharadita de polvo de hornear o ½ cucharadita de bicarbonato
- ¼ cucharadita de sal
- Aceite vegetal suficiente para freír
Para la miel de panela
- 225 g de panela (dulce de atado)
- 1 taza de agua
- 2 rajas de canela
- 2–3 clavos de olor
- ½ cucharadita de vainilla (opcional)
Como hacer Nuégados de yuca salvadoreños
- Cocinar la miel de panela: Coloca en una cacerola la panela junto con el agua, la canela y los clavos de olor, y cocina a fuego medio hasta que el dulce se disuelva por completo. Después reduce el fuego y deja hervir suavemente durante unos 10 a 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta obtener una miel ligeramente espesa que cubra la cuchara sin volverse dura al enfriar. Si decides usar vainilla, agrégala al final de la cocción para conservar su aroma. Mantener la miel tibia permitirá que se adhiera mejor a los nuégados al momento de servir.
- Preparar la masa de yuca: Pela la yuca, lávala bien y rállala o muélela finamente hasta lograr una textura húmeda y uniforme, procurando retirar cualquier fibra gruesa para que los nuégados queden suaves. Incorpora los huevos batidos, la sal, el polvo de hornear y el queso si deseas un contraste salado tradicional, y mezcla hasta obtener una masa moldeable que mantenga su forma sin necesidad de añadir líquidos. Esta preparación se hace comúnmente con yuca cruda rallada, que es la forma más auténtica en El Salvador y la que aporta mejor textura al freír.
- Formar los nuégados: Toma pequeñas porciones de masa con las manos ligeramente humedecidas y forma bolitas o tortitas apenas aplanadas, procurando que todas tengan un tamaño similar para asegurar una cocción pareja. Evitar piezas demasiado grandes ayuda a que se cocinen bien por dentro mientras desarrollan una superficie dorada y crujiente por fuera, característica esencial de este dulce tradicional.
- Freír hasta dorar: Calienta suficiente aceite a fuego medio-alto y fríe los nuégados en tandas sin amontonarlos, volteándolos cuando sea necesario hasta que estén bien dorados por ambos lados, lo que suele tomar entre 3 y 5 minutos por lado según el tamaño. Retíralos y déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa, cuidando mantener una temperatura de aceite constante para que no se abran ni absorban demasiado aceite.
- Bañar y servir al estilo salvadoreño: Coloca los nuégados aún calientes en un plato y báñalos generosamente con la miel de panela tibia para que se impregnen bien de su sabor especiado. Tradicionalmente se disfrutan acompañados de chilate, café u otra bebida poco dulce que equilibre la intensidad del almíbar, convirtiéndolos en un antojito muy presente en ferias, celebraciones y reuniones familiares de El Salvador.