Quesillo venezolano
El quesillo venezolano es el postre más querido de Venezuela y un clásico infaltable en cumpleaños, fiestas y reuniones familiares. Similar al flan, pero con personalidad propia, se distingue por su textura cremosa y ligeramente porosa, resultado del uso de leche condensada, huevos y leche entera. Su sabor suave, realzado con vainilla y un toque de ron, lo convierte en una receta sencilla pero profundamente reconfortante, heredera de la tradición colonial adaptada al paladar venezolano. Preparar quesillo es revivir recuerdos de casa, de abuelas y domingos en familia.
La receta original de quesillo venezolano se elabora mezclando los ingredientes en licuadora, vertiéndolos sobre caramelo y cocinándolos lentamente a baño maría en el horno, lo que garantiza una textura sedosa y un cuajado perfecto. Servido bien frío y bañado en su propio caramelo, este dulce representa unión, celebración y tradición. Si buscas un postre fácil, rendidor y capaz de conquistar a todos, el quesillo venezolano es siempre una apuesta segura.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora y 45 minutos – 2 horas
- Tiempo total: 2 horas y 20 minutos (más reposo)
- Raciones: 8
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Venezolana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
Para el caramelo
- 150 g (¾ taza) de azúcar blanca
- 60 ml (¼ taza) de agua
Para el quesillo
- 5 huevos grandes
- 1 lata de leche condensada (395–400 g)
- 395–400 ml de leche entera
- 1 cucharada de ron oscuro (opcional)
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 2 cucharadas de leche en polvo (opcional)
Como hacer quesillo venezolano
- Preparar el caramelo: Coloca el azúcar y el agua directamente en la quesillera o en una olla pequeña y lleva a fuego medio sin remover. Deja que el azúcar se disuelva y comience a tomar color de forma natural hasta lograr un tono ámbar dorado; a partir de ese punto hay que vigilarlo constantemente, ya que puede oscurecerse y amargar en segundos. Retira del fuego antes de que se torne muy oscuro y vierte de inmediato el caramelo en el molde, cubriendo solo el fondo. No es necesario subirlo por las paredes. Reserva el molde y deja que el caramelo se enfríe y endurezca mientras preparas la mezcla.
- Preparar la mezcla del quesillo: Coloca en la licuadora los huevos, la leche condensada, la leche entera, la vainilla, el ron, la pizca de sal y la leche en polvo si decides usarla. Licúa durante aproximadamente un minuto, solo lo suficiente para integrar bien los ingredientes, evitando incorporar demasiado aire. Para lograr una textura más lisa y evitar los clásicos huequitos del quesillo, pasa la mezcla por un colador una vez antes de verterla en el molde; este paso ayuda a eliminar burbujas grandes y espuma innecesaria.
- Verter y sellar el molde: Vierte la mezcla colada cuidadosamente sobre el caramelo ya frío. Tapa la quesillera con su tapa; si usas otro tipo de molde, cúbrelo muy bien con papel aluminio, asegurándote de sellar correctamente los bordes para que no entre vapor de agua durante la cocción. Un buen sellado es clave para que el quesillo quede cremoso y no se agriete.
- Cocinar a baño María: Coloca el molde dentro de una bandeja o recipiente más grande y añade agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde del quesillo. Lleva al horno previamente precalentado a 160–170 °C y hornea entre 1 hora y 45 minutos y 2 horas. La cocción lenta y a temperatura moderada es el secreto principal para un quesillo liso y sedoso. Al finalizar, los bordes deben estar firmes y el centro puede temblar ligeramente; al introducir un palillo, este debe salir limpio o apenas húmedo, nunca con mezcla líquida.
- Enfriar correctamente: Retira el molde del horno y deja que el quesillo se enfríe completamente a temperatura ambiente, preferiblemente aún dentro del baño María para evitar un cambio brusco de temperatura. Una vez frío, lleva el molde al refrigerador por un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo reposar de un día para otro. Este tiempo de reposo permite que el quesillo termine de asentarse y desarrolle mejor su sabor y textura.
- Desmoldar y servir: Pasa un cuchillo fino por todo el borde del quesillo con cuidado, sin forzar. Si notas que el caramelo está muy firme, puedes colocar la base del molde en agua caliente durante unos segundos para que se ablande ligeramente. Coloca un plato amplio y con borde sobre el molde y voltéalo con decisión. El caramelo caerá sobre el quesillo y lo bañará por completo. Sirve bien frío y disfruta de un quesillo venezolano auténtico, cremoso y sin huequitos.