Torta de guanábana

Torta de guanábana
Receta de torta de guanábana

Esta deliciosa torta de guanábana es un pastel tropical de textura húmeda y sabor intenso que evoca la tradición venezolana más casera. Preparada con capas suaves de bizcocho genovés, almíbar aromático y abundante fruta natural, se disfruta especialmente bien servida fría, convirtiéndose en el postre perfecto para días calurosos o celebraciones familiares donde la frescura y el perfume de la guanábana son protagonistas. Su equilibrio entre dulzor y acidez la hace irresistible desde el primer bocado para todos en casa.

Más allá de su sabor, esta receta conserva la historia de un postre tradicional poco común en vitrinas, pero muy querido en hogares tropicales. Cada capa aparece generosamente rellena con delicada crema de guanábana, logrando una combinación suave y aromática que resalta la fruta en todas sus formas. Servida bien fría, esta torta demuestra cómo la repostería latinoamericana puede ser sencilla y elegante al mismo tiempo, perfecta para compartir y celebrar momentos especiales con auténtico sabor hogareño inolvidable siempre más.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas 15 minutos
  • Raciones: 10
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Venezolana
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para el bizcocho genovés

  • 6 huevos a temperatura ambiente
  • 180 g de azúcar
  • 180 g de harina de trigo todo uso
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para el almíbar de guanábana

  • 1 taza de jugo de guanábana
  • ½ taza de azúcar
  • 2 cucharadas de ron (opcional)

Para el relleno guanábana

  • 500 g de pulpa de guanábana sin semillas
  • 120 g de azúcar
  • 3 yemas de huevo
  • 2 cucharadas de almidón de maíz
  • ½ taza de leche o agua

Para el merengue italiano

  • 4 claras de huevo
  • 240 g de azúcar
  • 80 ml de agua
  • 1 cucharadita de vainilla (opcional)

Como hacer torta de guanábana

  1. Preparar el bizcocho: Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde redondo de aproximadamente 20 a 22 cm, pudiendo forrar la base con papel de hornear para evitar que se adhiera. Bate los huevos junto con el azúcar y la pizca de sal hasta obtener una mezcla espesa, pálida y con suficiente aireación para formar el llamado punto de letra, lo que garantiza un bizcocho ligero. Incorpora la vainilla y añade la harina tamizada con el polvo de hornear mediante movimientos envolventes suaves para no perder volumen. Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 25 a 30 minutos, comprobando la cocción con un palillo que debe salir limpio; si aún está húmedo, prolonga unos minutos más. Deja enfriar el bizcocho dentro del horno apagado con la puerta entreabierta para evitar que se baje por el cambio brusco de temperatura y, una vez frío, córtalo horizontalmente en dos o tres capas según su altura.
  2. Elaborar el almíbar de guanábana: Coloca en una cacerola el jugo de guanábana junto con el azúcar y calienta a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo y el líquido tome una ligera consistencia. Retira del fuego y añade el ron si decides usarlo, dejando enfriar antes de emplearlo para que no humedezca en exceso el bizcocho; al reposar, el almíbar espesará ligeramente, lo cual facilita que las capas absorban humedad sin deshacerse.
  3. Cocinar el relleno cremoso: Mezcla en una olla la pulpa de guanábana con el azúcar, las yemas, el almidón de maíz y la leche o agua hasta integrar completamente, procurando deshacer cualquier grumo antes de llevar al fuego. Cocina a temperatura media removiendo de forma constante hasta que la preparación espese y adquiera textura de crema pastelera, momento en el que al pasar la cuchara se puede ver el fondo del recipiente. Retira del calor, cubre con film en contacto directo para evitar que forme costra y deja enfriar totalmente; preparar este relleno con antelación mejora la consistencia y facilita el armado posterior.
  4. Preparar el merengue italiano: Hierve el azúcar con el agua hasta alcanzar el punto de bola suave, alrededor de 118 a 120 °C, observando que el almíbar forme gotas redondeadas al caer. Mientras tanto, bate las claras hasta que estén espumosas y firmes, y vierte el almíbar caliente en forma de hilo continuo sin dejar de batir para cocinarlas y estabilizar la mezcla. Continúa batiendo hasta que el merengue esté brillante, muy firme y el recipiente se sienta frío al tacto, lo que indica que ha alcanzado la textura adecuada para cubrir y decorar; en este punto puedes perfumar con vainilla si lo deseas.
  5. Armar y reposar la torta: Coloca la primera capa de bizcocho sobre el plato de servicio, humedécela de manera uniforme con el almíbar sin saturarla y distribuye una porción generosa del relleno de guanábana, repitiendo el procedimiento con las capas restantes hasta terminar. Cubre los laterales con una capa de merengue que actúe como contención y decora la superficie dejando ver ligeramente el relleno para un acabado tradicional, pudiendo dorar suavemente el merengue si se desea un toque más clásico. Refrigera la torta durante al menos una hora antes de servir para que las capas se asienten, el bizcocho absorba la humedad y el corte resulte limpio; el reposo también mejora la textura y permite conservarla tapada en frío hasta el momento de disfrutarla.